12 nov. 2013

PAN CASERO

Hace unos días mirando recetas en los diferentes blogs que sigo de temática gastronómica, me topé con una receta de pan casero y tengo que decir que me llamó la atención pero también dudé, porque es pan y siempre pensé que hacer pan tiene su ciencia y además es laborioso de hacer, no sé…como que le tengo respeto…pero dije…y porque no???...hay que animarse a todo en esta vida…así que puse manos a la obra…bueno…en realidad…manos en la masa…y el resultado….buenísimo nooo, lo siguiente….éxito total!!!!.

La receta original pueden verla aquí.

INGREDIENTES

La receta indicaba el doble de ingredientes, pero como soy panadera novata, pensé que aunque hay que arriesgarse, hay que hacerlo con prudencia..así que todo a la mitad.

425 g de harina
275 g de agua
½ cucharadita de sal
25 g de levadura fresca (1 cubito de levadura fresca, que se encuentra en la sección de refrigerados junto con la mantequilla, la margarina, etc, en el supermercado)
2 cucharaditas de azúcar

PREPARACIÓN

Mezclamos la harina con la sal en un recipiente.

Entibiamos el agua, pero no pasarnos en este punto, el agua debe estar a más o menos 30 o 37 ºC, no es necesario usar un termómetro, basta con comprobar con el dedo que no queme y esté tibia, porque es para disolver la levadura, que si el agua está muy caliente, la mataremos.

En un cuenco ponemos la levadura con el agua y dos cucharaditas de azúcar. El azúcar no estaba en la receta original, pero mi madre y mis tías siempre “alimentaban” la levadura con un poco de azúcar para que creciera, así que yo sigo la tradición familiar.

Disolvemos suavemente la levadura en el agua y la dejamos “comer y crecer”, reposando unos minutos hasta que la veamos que burbujea y espuma dentro del cuenco, en este momento podemos usarla.

Agregamos la levadura disuelta a la mezcla de harina y sal y mezclamos bien, primero con una cuchara de madera y después con las manos….si os gusta ensuciaros los dedos, o como prefiráis…después de todo a mí me gusta ensuciarme los dedos con la masa (soy como un niño con eso)….y amasamos sin parar de manera de unir todos los ingredientes.

Cuando los ingredientes están bien mezclados y vemos que la masa ya no se nos pega en las manos, amasamos durante 10 minutos más.

Dejamos la masa fermentar durante 2 horas en un recipiente limpio tapado con un paño limpio o con film transparente.

La receta recomendaba, untar con unas gotas de aceite el recipiente para que la masa no se pegue…yo no lo hice y no se pegó…así que esto es a gusto de cocinero.

Cuando han transcurrido las dos horas, fraccionamos la masa en dos o tres partes según como queramos de grandes los bollos de pan…yo lo hice en dos.

Amasamos cada una de los bollos durante 5 minutos, tratando de quitar la mayor cantidad de gas posible, les damos forma esférica y los colocamos en una bandeja de horno con papel vegetal, tapamos la bandeja con film transparente o con un paño limpio y dejamos leudar durante 1 hora.

Precalentamos el horno a 220ºC y ponemos un recipiente apto para horno, con agua en la parte inferior del horno, para que cuando hagamos el pan, no se nos seque….yo usé un molde metálico de budín.

Quitamos el film, le hacemos unos cortes a la masa e introducimos la bandeja en el horno, en el medio, durante 40 minutos a 220ºC, aunque el tiempo depende de cada horno…en realidad, hay que ver que el pan adquiere ese precioso color dorado por arriba y por abajo.

Una vez listo, dejar enfriar el pan sobre una rejilla y a comer cuando esté frío o por lo menos tibio.

Recomiendo guardarlo en una bolsa para que no se ponga duro, aunque como era poco, no le dimos tiempo a endurecerse….con mantequilla queda genial.