8 mar. 2013

LAS MUJERES DE MI VIDA


Esto lo escribí hace tiempo, y hoy tratando de escribir algo sobre el Día de la Mujer y hacer un homenaje a las mujeres, lo he leído nuevamente, lo he modificado un poco…..y aquí está.

Se habla mucho de nosotras. Hablamos nosotras sobre nosotras, hablan los hombres de nosotras, mujeres y hombres hablamos de lo mismo.

Siempre el mismo tema recurrente.

Los hombres dicen que no nos entienden y que somos todas iguales, las mujeres decimos que no todas somos iguales y eso es verdad. Pero hoy no quiero hablar de cómo somos, sino de las grandes mujeres que han pasado por mi vida y que además supongo que pasarán.

Para empezar, mi madre, una mujer maravillosa, tranquila, alegre, con una sabiduría especial. Lo que más recuerdo de ella es que me enseñó la filosofía del volver a intentar, siempre me decía si hoy no te ha salido, pues piensa para mañana como hacerlo mejor y lo vuelves a intentar, no te amargues por nada y siempre intenta sonreír. La que me transmitió el amor por la química. La que me enseñó a no darme por vencida, la que luchó hasta el final, la que a pesar del dolor siempre reía, la que no demostró lo mal que se sentía porque no quería que sufriéramos con ella, la mujer coqueta, amable y querida por todos.

Mis tías, mujeres maravillosas también, que me enseñaron a esperar, a tener paciencia, a coser, tejer y cocinar, lindas tareas y entretenidas, y juro tías que lo intento aunque a veces pienso que no es lo mío.

Mis primas, y principalmente mi prima Ana, mi consejera, mi apoyo, mi amiga, mi hermana. La que me tuvo que dar una de las peores noticias de mi vida, la que compartió y comparte mi dolor. La vida te ha puesto siempre entre la espada y la pared, pero sales adelante, siempre sales, dando tumbos, pero sales. No te des por vencida nunca, así como mamá te decía. Y quiero decirte que a pesar de la distancia que nos separa estoy allí contigo.

Mis amigas, las de ley, las que están ahí siempre, las de allí. Las que escuchan, las que comparten sonrisas y lágrimas. Las que si tienen que decirme que no están de acuerdo me lo dicen. Las que saben que yo también estoy ahí siempre a pesar de la distancia y de lo pelotuda que soy para llamarlas o escribirles, pero estoy, porque soy como Radio El Tiempo, siempre acompaña.

Mis compañeras de Facultad y una de mis mejores amigas, Ana, con la que compartí horas y horas de estudio, sufrimientos, agobios y alegrías.

Mis compis de Departamento, mis amigas, con las que compartía meriendas, clases, prácticos e inquietudes, durante más de 10 años, alegrías y tristezas, trabajos, análisis, Congresos y mi hija compartida, la Tabla de Alimentos.

Mis compis del laboratorio de allí, Loly, Gabriela, Elena, Cristina y muchas más….porque en los laboratorios siempre somos más y el LATU no iba a ser la excepción a la regla,.... maravillosas mujeres, currantas, luchadoras, arriesgadas.

Mis compis del laboratorio de aquí, Toñi incluida, las que me recibieron con los brazos abiertos, las que me apoyan, las que confían en mí, las que me escuchan y me dejan hacer.

Mis amigas de aquí, las reales, las que están siempre, las que me apoyan, me apuntalan, se preocupan y me quieren. Las que me hacen feliz por estar ahí, por confiar en mí.

Y mis amigas virtuales y reales, las que conocí por aquí, las que también escuchan, las que tienen una palabra de aliento, las que me dan para adelante, las que me frenan y me dicen que espere, las que me infunden su paciencia, las que me tranquilizan, las que me arrancan una sonrisa. Gracias por estar ahí.

Todas ellas son parte de mi vida, y cada una ha aportado su granito de arena para ayudarme a ser quien soy. A todas gracias miles.

Besotes para todas donde quiera que estén.