22 sept. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (III)


- No hay nada en la tele,- exclamó Marina apagando el televisor.

Jolines pensó, domingo por la tarde y no tengo nada que hacer, Ana y Laura se han ido con sus padres al campo y yo estoy aquí, en casa….en fin….paciencia…me pondré a leer algo….aaahhh si….el diario de la tía María…..

Bajó la escalera corriendo rumbo al garaje. Su madre que estaba en la cocina haciendo un bizcocho, escuchó los pasos de su hija, pero pensó que iría al jardín y siguió con sus tareas.

María abrió las cajas y encontró el cuaderno que había estado leyendo. Buscó la página en donde había quedado antes y leyó:

4 sept. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (II)


Marina se sentó a merendar mientras su madre planchaba la ropa en la cocina. Le picaba la curiosidad y quería saber sobre la tía María, pero no sabía cómo preguntarle a su madre para que no sospechara que había estado husmeando en las cajas del garaje.

- Mamá…¿cómo es la tía María?,- preguntó Marina, sorprendiendo a su madre.

- Pues....morena, ....guapa, algo parecida a ti pero con ojos marrones y tú los tienes azules…pero tú tienes la misma cara redonda que la tía María.

- ¿Cuántos años tiene?.

2 sept. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (I)


Marina cogió el cuaderno de tapas grises que encontró en la caja que decía “cosas de la Tía María”. En la tapa y con letras rojas decía Nº 3, lo que significaba que había otros dos cuadernos o libretas. Hurgó en la caja pero no encontró nada que se pareciera ni que tuviera los números 1 y 2.

Un poco desilusionada pero con mucha curiosidad, abrió el cuaderno que había puesto sobre su falda y leyó:

“Al salir de la Facultad y caminar por el callejón, vi la furgoneta color marrón con el logo naranja en el costado y sonreí. Él no me había fallado. Allí estaba, como habían quedado por teléfono aquella tarde.

Caminé con pasos un poco temblorosos pero apresurados hacia su encuentro. Me preguntaba cómo sería. Sabía que era rubio, pero nada más. ¿Sería guapo?. Mi corazón latía con fuerza cuando me acerqué a la ventanilla del conductor y le vi claramente.

- Eres tú, Juan?,- pregunté con voz trémula.

- Si, soy yo….y tú eres María,- contestó con una gran sonrisa.

1 sept. 2012

SOÑAR NO CUESTA NADA


Cuando le dijo adiós aquel día, ella ya sabía que nunca más volvería a verlo, nunca más volvería a oírlo, ni a tocarlo ni a olerlo, tampoco a sentirlo……..nunca más volvería a saber de él.

Así lo había decidido él justo antes de encontrarse tres días antes. Nunca pensó que aquel momento podía llegar, pero llegó, era hora de levantar el vuelo….como siempre.

Era su destino….ir de aquí para allá….de nido en nido…de flor en flor como un picaflor…

Eso sí, en el momento en que tomó esa decisión también se dijo que disfrutaría ese último encuentro como nunca….quería fijar en su memoria cada minuto…cada último minuto con ella.

Además intentaría llevarlo de la mejor manera posible, de forma que no se le notase nada e intentar ser el mismo de siempre, porque no quería hacerle daño….ella no se lo merecía…y quería que tuviera de él un recuerdo bonito.

En el momento en que él llegó a su vida, ella tenía sus sueños enterrados, sus ganas de vivir olvidadas…..ante el mundo se mostraba contenta y llena de vida, pero ella sabía que no era así…no había cabida para el amor en su día a día…..

El día que le conoció fue algo distinto……….un rayo de luz iluminó su camino, él la hacía sonreír….y así fue desenterrando cada uno de esos sueños que ella tenía olvidados.

No era malo soñar, nunca lo había sido para ella……Siempre pensó que “los sueños son las alas que nos hacen volar y conocer mundo” ……y lo seguía pensando, además a nadie hacía daño con ello….