13 oct. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (IV)


Marina subió las escaleras hacia su dormitorio, después de tomar una taza de Colacao con un trozo de bizcocho, dispuesta a seguir leyendo el diario de su tía.

Se tiró en su cama, abrió el cuaderno en la página que había dejado marcada y continuó leyendo:

“La noche estaba estrellada y algo fresca. Me había puesto la falda de pana marrón y unas medias tupidas, pero aún así tenía frío. Espero que la caminata con Juan me haga entrar en calor o él me abrace pronto, porque si no me congelaré, pensé, mientras Juan me cogía de la mano y cruzábamos la calle rumbo al Paseo Marítimo.

La charla era agradable, pero notaba cierto nerviosismo en Juan, que no sabía a qué se debía. Si era porque recién nos conocíamos, por timidez, por vergüenza o quizás porque yo no le agradaba. Pero esto último no podía ser porque me había dicho que yo le gustaba.

De repente, Juan dejó de caminar y me miró, sus labios se acercaron a los míos, cerré los ojos y nos besamos.

Fue un beso largo, tierno y delicado, pero también con mucha pasión, mucho deseo…de esos que nublan la mente y ponen el corazón a mil por hora.

Cuando me recuperé….o mejor dicho mi mente volvió a pensar, aún seguía abrazada a Juan y sentía su perfume.

Nos miramos y él acarició mi barbilla con un gesto muy tierno y me sonrió. No sabía que decir….aunque había esperado ese beso todo el tiempo, me había tomado totalmente por sorpresa….y además era mucho mejor que el beso de mi sueño….muchísimo mejor.

En ese momento no quería pensar en nada, no quería pensar en si continuaría viendo a Juan…si habría algo más entre nosotros….porque si no hay nada más…quien me podrá quitar ya ese beso….mi sueño se ha hecho realidad.

¡Oooohhh qué bonito!, exclamó Marina. Soñar con un beso y que alguien te lo dé, debe ser maravilloso…qué afortunada fue la tía María....Espero que algún día me besen de esa forma….mamá me dice que aún soy joven, pero a Laura ya la han besado…bueno, ella tiene un año más que yo y me ha dicho que eso pasa tarde o temprano…además por ahora no conozco a nadie que me guste para que deje que me besen.

Tendré que seguir leyendo para enterarme de más.

Continuará…