4 sept. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (II)


Marina se sentó a merendar mientras su madre planchaba la ropa en la cocina. Le picaba la curiosidad y quería saber sobre la tía María, pero no sabía cómo preguntarle a su madre para que no sospechara que había estado husmeando en las cajas del garaje.

- Mamá…¿cómo es la tía María?,- preguntó Marina, sorprendiendo a su madre.

- Pues....morena, ....guapa, algo parecida a ti pero con ojos marrones y tú los tienes azules…pero tú tienes la misma cara redonda que la tía María.

- ¿Cuántos años tiene?.

- Uuuuyyy….vamos a ver….cuando yo nací ella tenía más o menos tu edad….debe rondar los cuarenta y pico o quizás más….no lo sé bien….pero si quieres saberlo pregúntaselo a la abuela Ana…la tía María y ella, aunque son primas, se quieren como hermanas.

- Vale…lo haré cuando venga la abuela el finde.

- ¿Y por qué tantas preguntas sobre la tía?,- preguntó Pamela extrañada.

- Por nada mamá…..es que he visto una caja en el garaje que decía “cosas de la tía María” y por eso te lo pregunté.

- Aaaahhh….si la caja….bueno, en realidad creo que hay más cajas, por ahí. Las dejó la tía cuando se fue a España, hace muchos años….Cada vez que viene se lleva algo, pero aún quedan algunas cosas de ella por aquí.

- ¿Por qué se fue la tía a España?,- preguntó Marina dando un gran sorbo a su Cola Cao.

- Creo que buscando una nueva vida….el amor….no lo sé….de eso la abuela sabe más que yo. Cuando ella se fue, yo estaba más pendiente de la Escuela de Bellas Artes y el teatro….ya sabes….Sé que la abuela trató de convencerla para que se quedara, pero no lo logró. La abuela no quería que se fuera, pero la tía era muy obstinada y lo es aún…y cuando se le mete una idea en la cabeza no hay quien la haga cambiar de parecer…..en eso también sois parecidas, mi vida,- dijo Pamela dando un pellizco en la nariz a su hija.

- Bien mamá….mañana tengo exámenes, así que me pondré a estudiar,- contestó Marina, pensando que en cuanto pudiera, volvería a leer el diario de la tía María.

Le parecía muy interesante la figura de su tía, a la que no conocía pero que quería conocer más, aunque fuera a través de su diario.

CONTINUARÁ…