2 sept. 2012

EL DIARIO DE MARÍA (I)


Marina cogió el cuaderno de tapas grises que encontró en la caja que decía “cosas de la Tía María”. En la tapa y con letras rojas decía Nº 3, lo que significaba que había otros dos cuadernos o libretas. Hurgó en la caja pero no encontró nada que se pareciera ni que tuviera los números 1 y 2.

Un poco desilusionada pero con mucha curiosidad, abrió el cuaderno que había puesto sobre su falda y leyó:

“Al salir de la Facultad y caminar por el callejón, vi la furgoneta color marrón con el logo naranja en el costado y sonreí. Él no me había fallado. Allí estaba, como habían quedado por teléfono aquella tarde.

Caminé con pasos un poco temblorosos pero apresurados hacia su encuentro. Me preguntaba cómo sería. Sabía que era rubio, pero nada más. ¿Sería guapo?. Mi corazón latía con fuerza cuando me acerqué a la ventanilla del conductor y le vi claramente.

- Eres tú, Juan?,- pregunté con voz trémula.

- Si, soy yo….y tú eres María,- contestó con una gran sonrisa.

En ese momento sentí que mis piernas flaqueaban, era como el muchacho que había visto en el sueño. ¿Cómo podía ser?. Era inexplicable o cosa del destino.

Él se bajó para abrirme la puerta y subí con un pequeño salto a la furgoneta.

- ¿Dónde quieres ir?,- me preguntó. Te llevo a donde tú quieras.

- Pues no sé….acabo de tomarme un café…si quieres vamos a caminar un rato,- contesté con algo de esfuerzo.

Parezco tonta, pensaba en ese momento. ¿Qué pensará este muchacho de mí?, pero es que me he quedado sin palabras…tiene el pelo igual que en el sueño…es rubio y muy guapo….y me encanta su sonrisa….por dioooooosss….voy a perder el control en cualquier momento y no quiero.

- ¿Caminar?...bueeenoooo….no sé…..

Ufff….ahora el que duda es él…¿qué le pasa?, pensé.

- Es que tengo un pequeño problema….he tenido un accidente hace más o menos un año con el camión de mi padre, sabes? y me he quebrado una pierna….aún no me he recuperado del todo…hasta hace unos meses andaba con muletas…rengueo un poco….y me da un poco de vergüenza que me veas así.

- No te he visto renguear nada cuando me has abierto la puerta de la furgoneta.

- No me has mirado bien, me parece...,- dijo y se rió, arrancando la furgoneta.

- Si que te he mirado,- dije sonrojándome. Sentía mucho calor en ese momento y eso que era finales de octubre y la noche primaveral era fría.

- Marina….Marina,- gritó su madre desde la cocina. ¿Dónde se mete esta niña?.

- Estoy en el garaje, mamá,- dijo Marina soltando el cuaderno al oír la voz de su madre.

- Ven a merendar, guapa…vamos…. y supongo que tienes que estudiar, verdad?….tienes que comenzar cuanto antes que si no después nos dan las tantas y tú no has cogido ni un libro.

- Si mamá….,-contestó Marina mirando el cuaderno un poco apenada.

Su lectura le parecía más interesante que estudiar Geografía e Historia, pero su madre tenía razón, debía estudiar, porque además al día siguiente tenía exámenes.

Hay que mantener los 8 y 9 que tengo, mamá siempre dice que me parezco a la tía María, que parece fue la empollona de la familia, pensó.

Guardó el cuaderno-diario en la caja, la cerró y colocó en la estantería donde la había encontrado.

Otro día que pueda, lo seguiré leyendo, se dijo.

CONTINUARÁ….