14 jun. 2012

LOS CARARROTAS IV

Hoy una nueva entrada de los CARARROTAS….esta vez lo tuve fácil, no hubo dudas, ya que la indignación que sentí cuando comencé a ver el programa de Antena 3 sobre el tema de los niños robados de EQUIPO DE INVESTIGACIÓN, hizo que la elección recayera sobre la monja Sor María Gómez Valbuena, aunque también le cabrían otros diversos calificativos.

Sor María es una monja octogenaria de las Hermanas de la Caridad, que en su juventud trabajó como asistente social en diferentes clínicas y guarderías y es la primera persona denunciada por la Fiscalía de Madrid por la causa de los bebés robados.

Ella asegura que en todo momento obró de acuerdo a las leyes de la época, que hay documentos que avalan que todo se realizó de forma legal, aunque muchos de esos documentos hayan sido destruidos o extraviados subrepticiamente  e insiste en que los hijos adoptados no deberían buscar a sus familias biológicas.
Su nombre y firma figuran en centenares de documentos de adopciones y también en muchas de las denuncias presentadas ante la fiscalía, pero la denuncia por la que la Fiscalía de Madrid la ha llamado a declarar, aunque ella se ha negado a hacerlo, es el caso de María Luisa Torres, a la que le fue arrebatada su hija Pilar, por nuestra CARARROTA de hoy, apenas dar a luz, en la clínica Santa Cristina de Madrid en marzo de 1982.

En 1981, María Luisa, separada de su marido, se relaciona con un hombre y poco después queda embarazada. El hombre no quiso asumir su responsabilidad y la dejó sola ante la situación. Ella sin saber qué hacer, contactó con Sor María Gómez Valbuena, que en ese momento se desempeñaba como encargada de la asistencia social en la maternidad de Santa Cristina y se ofrecía a ayudar a madres solteras.

La monja le dijo que disponía de unas guarderías donde podría dejar al bebé, e ir a verla cuando y cuanto quisiera, hasta que hubiera resuelto sus problemas y pudieran vivir juntas. En las circunstancias en las que se encontraba y con otra hija pequeña, María Luisa no dudó de las palabras de Sor María y confió en ella.

El 31 de marzo de 1982, María Luisa dio a luz una niña. Cuenta que en ese momento la sedaron y que cuando despertó y preguntó por su hija, Sor María le dijo que había muerto, para después cambiar su versión y decirle que iban a darla en adopción, pero que ella no debía decir ni hacer nada, porque si no la denunciaría por adulterio y le quitarían a su otra hija también. María Luisa, atemorizada de que eso sucediera se asustó y volvió a su casa sin su bebé.

Su hija, Pilar, fue dada en adopción a un matrimonio que no podía tener hijos.

El padre adoptivo, Alejandro Alcalde, dijo que Sor María, antes de entregarles el bebé, les sometió a un interrogatorio intenso sobre sus bienes y grado de religiosidad, y que les hizo pagar una cantidad de dinero en concepto de gastos de estancia de la madre soltera en una pensión.

Desde muy pequeña, Pilar supo que era adoptada y quiso saber sobre sus orígenes y conocer a quien era su madre biológica.

Su padre adoptivo decidió ayudarla, contratando a detectives y abogados y hablando con con muchas personas, hasta que mediante El diario de Antena 3, encontró a María Luisa. Las pruebas de ADN confirmaron que ella y Pilar, eran madre e hija.

Final feliz para la historia….pero lo sorprendente de todo esto, más allá de la alegría del reencuentro, es la doble moral y la hipocresía de una monja, algo indignante, que por un lado habla de amor, caridad, bondad y buenas acciones y por otro que actúa de esa forma tan aberrante y contraria a lo que predica.

Y este no es el único caso, hay cientos, hay miles de casos sin aclarar, en los que en la mayoría, hay involucrados, médicos sin escrúpulos, matronas, enfermeras, monjas y curas, que lucraban con la desesperación de las madres que recurrían a ellos sin saber que hacer y de las familias que no podían tener hijos.

Un ejemplo más de la desvergüenza que abunda en este mundo y que invade cualquier corazón y cualquier institución…la Iglesia obviamente no podía estar ajena….el pecado abunda y en todos lados….y no quiero hablar de los curas pederastas que se abusan de la inocencia de niños indefensos…eso es tema para otra entrada….en fin…ya lo dijo Jesús….¡quién esté libre de pecado, que tire  la primera piedra!....ni Sor María ni ninguno de esos curas pueden hacerlo.

Creo que Sor María Gómez Valbuena merece ir a prisión y pagar por los crímenes cometidos, por robar bebés, por mentir, por ocultar la verdad, pero esto no va a ser posible, dada la avanzada edad que tiene, pero quitarle un hijo de esa forma a su madre, es un acto muy cruel que debe recibir su castigo.


PD: Si alguien quiere colaborar con esta sección, proponiendo candidatos CARARROTAS, pónganse en contacto conmigo a través del e-mail: mh21uy@gmail.com...GRACIAS.