18 jun. 2012

LA CHICA DEL AUTOBÚS

La foto es de aquí

Hoy es uno de esos días en los que me hubiera gustado ir en autobús a trabajar, porque al tratar de ingresar en una rotonda, otro coche me ha dado por detrás…jooo….mi pobre chiquitillo rojo tiene su primer bollo…y recordé que hace un tiempo escribí algo sobre una chica en un autobús….aquí se los dejo……

Tengo un amigo que se resiste a usar otro transporte que no sea el público, le he puesto el mote de “Mister Ecológico” y no solamente por eso, sino por lo bien que trabaja y todo lo que hace y le admiro.

Ayer casualmente tomábamos un café y me contaba que se ha enamorado. Muy contenta por él, le di dos besos, pero me aclaró que la afortunada aún no sabe nada, que se han visto muchas veces, pero que ella desconoce sus sentimientos. Entonces le pregunté de quién se había enamorado y me confesó que se ha fijado en la chica del autobús.

Y esta es la historia contada por mi amigo que creo es algo que le puede ocurrir a cualquiera:
“Cada mañana cuando voy a la parada del autobús me encuentro con esta chica.

Al principio ni la miraba, hasta que un buen día me percaté de ella, así que le sonreí y ella me devolvió la sonrisa.

Es muy atractiva y a medida que pasa el tiempo, reconozco sus gustos al vestir y eso que no soy muy observador en ese sentido, pero como me he fijado mucho en ella, hasta juego a adivinar, antes de llegar a la parada del autobús, con que ropa la veré ese día y trato de pronosticar con que estado de ánimo estará según sea su vestimenta.

Hace unos días he visto que ella se fija en mí, porque al mirarla por el rabillo del ojo he notado el cruce de miradas. Me pregunto en qué pensará en esos minutos en que nuestras vidas comparten el asiento del autobús. A veces me siento frente a ella para poder mirarla y otras, coincidimos uno al lado del otro y siento su perfume, hasta a veces sin querer he rozado su mano, y el contacto con su piel me produce una electricidad imposible de evitar.

Así que, evidentemente, me he enamorado de esta chica, con la que sé que no tendré nunca nada, pero que le vamos a hacer, si soy feísimo. Sé que si le hablo, ni siquiera me contestará, aunque me gustaría saber cómo suena su voz, más allá de otras palabras que no sean un billete para Almería.

Además sabes una cosa?, me dijo, creo que se perdería el halo de misterio que hay éntrelos dos si le hablara, que quizás sea lo que me tiene más enamorado. El magnetismo que surge cuando coincidimos y comienza el juego de la imaginación, la comunicación telepática, las miradas furtivas que se repiten cada día, pero que veo que son diferentes, especiales.

Nunca me animaré a hablar con ella, estoy convencido, nunca sabré su nombre y ella tampoco el mío, hasta puede pasar que algún día no la vea más, pero para mi siempre será, mi amor imposible….mi chica del autobús”.

Después de escucharle, me pregunté, ¿para que me habré comprado el coche?, ¿y si me estoy perdiendo el conocer a mi chico del autobús?,…mañana creo que me voy en autobús a trabajar…así hago algo por el planeta, contamino menos y quien sabe…quizás mi chico del autobús me esté esperando…..

En este momento, se me ocurre que si fuera en autobús, por lo menos no me darían otra vez por detrás….ya que tenemos al Gobierno que se está especializando en eso últimamente.