5 may. 2012

EN EL AMOR NO SE MANDA

Un buen amigo tuvo un encuentro de palabras malsonantes pero con educación, con una de sus amigas, en la que además confiaba mucho, compartían problemas, largas conversaciones, etc, etc.

Muy preocupado me comentó que se sentía dolido, que no entendía la actitud de su amiga, que si ella quería tenerle siempre ahí pendiente de ella, no era a su entender buena amiga, porque en definitiva ella le quería controlar, que su actitud le parecía egoísta.

Le dije que la gente a veces se comporta así, que si no hablamos se ofenden, que si no decimos lo que ellos quieren escuchar se ofenden, que si hablamos con otro y no con ellos, uuf..celos en puerta y juro que los he sentido también, nadie está libre de ellos y más si la persona en quien depositamos nuestro interés nos gusta y mucho.

Todo esto me hizo pensar en algo que todos sabemos, que en el amor y en la amistad no se manda. No podemos exigirle nada al otro, no podemos controlarle, que se comporte, vista o razone como nosotros queremos no está bien, porque esa persona es diferente a nosotros y se comportara seguramente de una forma distinta a la que nosotros queremos, porque en definitiva ve las cosas de otra forma  a las que las vemos nosotros.

A veces nos dicen, es que me comporto así porque te quiero, porque eres mi amigo y quiero lo mejor para ti.  Bien, no rechazo un buen consejo,  y más cuando nos quieren ayudar, pero también hay que tomarlo de quien viene. Evidentemente este comportamiento, en este caso, se da por una razón, que nos quieren y en alguno de los casos no podemos corresponder como la otra persona se merece. Pero eso no le da el pie para que trate de controlarnos.

No sé si os ha pasado alguna vez, pero la situación de que nos quieran y no poder querer,  resulta dolorosa y complicada, para ambas partes, porque en algunos casos se ve sufrir a la otra persona, y no podemos hacer nada, es más, se  intenta día a día verla "con otros ojos" y no lo conseguimos. Nos preguntamos porque no podemos querer a esa persona, y es como dice la canción "en el amor no se manda”.  

En verdad, no se quiere dañar a la otra persona,  tienes que ir con cuidado de lo que se dice o hace para no herir sensibilidades, para no dar pie a que pudiera pensar que es correspondido, porque cuando se está enamorado, cualquier palabra, cualquier gesto puede ser especial porque viene de la persona a quien queremos.  

He leído por ahí, un decálogo de cosas que hay que hacer para vivir mejor, y una de ellas dice: enamórate de quien se enamore de ti, cosa difícil, porque el corazón tiene razones que la razón no entiende. Cada uno es responsable de sus sentimientos, y si se ha puesto los ojos en alguien que no nos puede corresponder, mejor resignarse y mirar hacia otro lado. Si se puede ser amigo, bien, y sino, alejarse y no controlar ni exigir, porque no corresponde.

Lo que sí es cierto cuando uno se enamora o tiene un buen amigo, solo puede pedir ser tratado de la misma forma en que nosotros tratamos, con respeto, educación y responsabilidad, si no hay otro sentimiento de por medio.