30 mar. 2012

IN MEMORIAM

Hace unos días mientras regresaba a casa desde el trabajo, recordé a quien hizo posible que disfrute actualmente de conducir un coche por la carretera, porque recordé a mi profe de la autoescuela, la mujer que con mucha paciencia me enseñó a conducir hace más de 13 años.

Rossanna se llamaba, tenía 34 años y era madre de 4 hijos, cuando se abocó a la difícil tarea de que yo superara mis miedos y mi falta de equilibrio y pudiera llevar un coche correctamente por la carretera sin que se me fuera de un lado al otro como si estuviera borracha. 

Y digo era, porque hace más de 12 años que se fue para siempre después de una larga lucha contra un cáncer de columna que al final ganó la batalla.

Y hoy recuerdo lo guapa que era, lo trabajadora, luchadora y buena madre y que muchas veces al llegar a su edad me puse en su lugar y me pregunté por qué?...por qué tuvo que pasarle a ella y por qué le pasa a tanta gente cercana lo que a ella?. 

Mi padrino, mi madre, dos de mis tías....una larga lista de gente a quien quería y quiero...a quienes me gustaría tener a mi lado aún....pero se fueron para siempre, luchando contra algo que aún hoy en algunos casos no tiene cura. La profe tenía mucho por lo que vivir...por lo que seguir adelante, como todos....y sin embargo no pudo, la enfermedad se la llevó.

Todo eso me hizo pensar en que la vida y la salud son regalos que hay que valorar todos los días.