11 feb. 2012

EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE



Tal parece que este será un sábado de televisión y mantita en el sofá pensaba María. El invierno estaba en todo su esplendor y no daban ganas de salir, hacía días que llovía y en otras partes del país nevaba copiosamente y hacía mucho frío.

Mientras estas cuestiones climatológicas se sucedían y los coches amanecían llenos de nieve, ella seguía mirando por la ventana, pero sin ver, porque pensaba en Ramiro, cuando el timbre de su casa sonó y la desconectó de sus pensamientos.

Era él que con una bolsa de churros le gritaba desde la calle, prepara chocolate, mi amor.

- Qué frío hace verdad? dijo mientras subía por la escalera.

En realidad ella nunca estuvo pendiente del clima, era un detalle más que se podía solucionar con más o menos ropa.

Para él la cuestión era totalmente distinta, el clima era un factor muy importante en su vida cotidiana.

Pero desde esa noche, nunca más recordó si había llovido o no, si el frío era bajo o sobre cero. Un vendaval pasó por su vida para dejarlo dando vueltas como si entrara y saliera por una puerta vaivén. Ella lo había dejado desconcertado. Él la había puesto a ella en estado de trance.

Lo mejor de todo es cuando las sensaciones coinciden, frío-frío, calor-calor. Esa noche el clima estuvo igual para los dos, se sentían como en el Caribe debajo de una palmera con un margarita en la mano.

¿Cómo terminará esto?. No se sabe, supongo que siguen como en el Caribe, que es donde les gusta estar, a pesar de la nieve que cubre la calle en esta época del año. 




Dedicado a María...y a todos los que aman o amaron alguna vez...