15 ene. 2012

ELLA Y ÉL



Sara se maquillaba lentamente sentada frente al espejo y peinaba su cabello recordando el día que se casó. Cuánto tiempo ya!!!, pensó. Hoy se cumplen 50 años…50 maravillosos años. Y no pudo evitar sonreír a la vez que una lágrima de emoción rodaba por sus mejillas.

Uyyy que tonta!!!, se dijo. Voy a tener que retocar mi maquillaje, pensaba mientras cogía la brocha y empolvaba nuevamente sus mejillas.

En el salón de su casa, la esperaba Ramón impaciente, como hacía 50 años, siempre la esperaba, pero lo hacía con gusto porque ella era la mujer de su vida, con la que había compartido todo, alegrías, tristezas, ruinas y riqueza y se sentía feliz como aquel día en que ante el Juez dijo Si quiero.

Cuando Ramón le dijo a Sara que le quería hacer un regalo por su aniversario, ella pensó que sería algo familiar e íntimo, como cuando se habían casado. Transcurrían tiempos muy duros y no había dinero para fiestas y regalos, así que solo hubo un almuerzo especial preparado por su madre y un viaje de novios de una semana porque no alcanzaba para más.

Bajó nerviosa del coche, no sabía lo que le esperaba. Ramón la había llevado a un salón de fiestas. Él la tomó de la mano y juntos entraron ante el aplauso de familiares y amigos.

Sara sorprendida no hacía otra cosa que sonreír y saludar.

Hubo música, comida, brindis, cotillón, luces y hasta fuegos artificiales y Sara y Ramón gozaron de una noche especial, como todas las noches de esos 50 años juntos, porque ella y él todavía se quieren, se acompañan, se toleran, se enfadan y reconcilian, se escuchan, se abrazan y se besan como el primer día.

“El mundo no es perfecto….pero aún se pueden encontrar amores como estos”.


Una canción para un buen despertar…