28 sept. 2011

LOS INTERMITENTES (II)

Hace un tiempo tuve el gusto de conocer a un buen amigo de Huelva en una red social…y poco después, tuve el placer de conocerle personalmente y tomar un café con él, una tarde que de viaje a Murcia, pasó por Almería.

Este señor, escribe muy bien y escribía mucho en un blog que tenía….pero un buen día decidió borrarlo todo….yo que siempre lo leía, decidí conservar algunos de sus post, antes de la “borratina general que hizo”, …espero que si aún me lees, veas con buenos ojos que traiga una de tus entradas aquí…porque viene al caso, porque me topo con esta situación a diario….

“He tenido ya varios coches pero desde un tiempo a esta parte ando pensando en cambiarlo. Quiero uno como los que ya abundan por ahí. De esos que solo veía a veces y por tanto me eran más prohibitivos para mi maltrecha economía, pero con la cantidad que ya hay espero que pueda hacerme con uno.
Tengo una “ilu”, que  ya no puedo esperar más.

Por fuera son iguales a los demás, idénticos. Los hay de todas las marcas y modelos con lo que podré al menos elegir. Antes veía pocos, ahora no, ahora ya hay más. Están en todas partes, casi en cada calle y como mínimo los veo diez o doce veces al día, además, mi trabajo me lleva muchas horas de coche, con lo que la cosa está asegurada.

Los ves en funcionamiento y qué bien van. Basta ver las caras de sus afortunados propietarios. Se muestran de un feliz, la sonrisa de oreja a oreja, te miran y lo hacen con ese aire de: que bien estoy!! ¿¿tienes tú algún problema???. Sí, jomío, que no tengo uno como el tuyo...

Jo!! qué envidia, ya me gustaría sentirme así a veces.

Y es que sus vehículos tiene cuatro intermitentes, como el mío, pero los de ellos funcionan al unísono, todos al mismo tiempo...qué maravilla!!!. Qué avance tecnológico tan importante y además al alcance de muchos.

Te permite, cuando lo usas, parar en medio de una calle, en medio de una carretera, delante del Colegio de tus hijos, delante de la panadería, del Super, en un paso de cebra, en la puerta del estanco o de la farmacia, de ese Bar donde te tomas la copa del mediodía con los amiguetes.... Uf!! la lista sería interminable, en cualquier lugar, no importa, los pones y alehop!!! listo. Puedes parar.

Con ellos indicas a todos los demás que estás parado porque necesitas algo que está cercano al sitio donde lo has hecho. O que has visto a alguien con quien quieres hablar o simplemente para estirar las piernas...no importa, has avisado, el mecanismo está activo, sobra la razón. Se trata de que el otro o los otros vean las cuatro lucecitas parpadear.

Si cortas la calle, no importa, los demás te esperan si no pueden pasar, o si tienen que rodear un poquillo tampoco hay problema, lo harán.

Si te pones detrás de algún otro coche que esté aparcado y quiere salir, tampoco importa, te esperará a que termines. No tiene prisa y tú seguro que estás haciendo algo importante. La paciencia hay que cultivarla.

Si estás en la puerta del Colegio ya es una fuerza mayor. Vas a recoger a tus hijos, esos seres tan queridos e importantes en tu vida, los que más. Cómo vas a comparar a estos y lo que para ti representan con la gente?? Estaría bueno!!. El amor paterno o materno es lo primero, recuérdalo. Total, que prisa tienes, si es solo un momento o dos?? Qué más te da, hombre??. Cuando tú te encuentres en la misma situación pones tus luces en acción y ya está. Jo!! cómo te pones por nada, hombre!!

Qué tienes algo que hacer??. No importa, cuando llegues a tu trabajo o a ese sitio para el que estabas citado y tenías hora y que además te había costado trabajo conseguir, bastará con que digas al entrar: "Lo siento, pero es que me encontré un vehículo de esos a cuatro luces y claro...."Lo comprenderán, no te preocupes y se harán cargo....

El único problema te lo puedes encontrar cuando seáis dos los que queráis parar en el mismo sitio y ya uno lo haya hecho...pero bueno, tampoco serán tantas veces...siempre te queda parar en el otro carril o en paralelo y así saludáis los dos a los que vayan pasando y que os saludan con gestos y palabras. Lo que ocurre es que, como van con los cristales subidos no entendéis muy bien que os dicen......

Lo dicho!! a ver si me lo compro y así paso a formar parte de esa caterva ya impresionante de hijos de su madre que se piensan que pueden hacer lo que les viene en gana sin orden ni concierto y con la más mínima ausencia de escrúpulos respecto de los demás.... La calle es suya, la ciudad también. Bienvenidos a nuestro mundo, el que nos rodea, nos engulle y nos hace ser cada día menos personas y más indiferentes a los demás...el que hemos creado y en el que no hacemos nada por cambiarlo.

Bueno...ya lo tengo y solo me alegro de una cosa, aunque a más de uno le pueda parecer una tontería, no los uso para lo anteriormente descrito...Tú si??? qué listo eres!!. El mundo es de los que son como tú, los demás te servimos.....”

Todo dicho, verdad???....


25 sept. 2011

LOS INTERMITENTES (I)

Los intermitentes son las lucecitas que todos los coches tienen en la parte frontal, lateral y trasera, a izquierda y derecha, que cuando se acciona la palanca junto al volante, emiten una señal luminosa intermitente que indica al resto de conductores nuestras intenciones de realizar un movimiento en alguna dirección.


A diario me encuentro con muchos conductores que hacen buen uso de este artefacto luminoso, pero otros…en fin…para que les voy a contar….hay que adivinar que es lo que van a hacer, porque hacen un uso intermitente de los intermitentes…es decir…los usan cuando quieren y no cuando son necesarios.

He realizado un catálogo de conductores según hagan uso o no de los intermitentes….un poco en broma….un poco en serio:

a) Están los que señalizan la maniobra con los intermitentes cuando la están realizando o ya la han realizado….y tú detrás de ellos tratando de no perder ninguno de los movimientos del coche en cuestión porque si no te estampas contra él…porque uno, adivino no es…a menos que tengamos las artes de Rappel.

b) Otros, son los que usan el intermitente aunque la maniobra que realizarán, aún no la tienen muy decidida….y han puesto los intermitentes para indicarnos su posición y que algo harán. Hay que tener cuidado con estos, porque al poner los intermitentes, piensan que pueden realizar cualquier maniobra  y que además si pasa algo y sufrimos un accidente contra ellos….te dirán…”yo te avisé porque puse el intermitente” y querrán tener siempre la razón.

c) Esta es la categoría del “pongo el intermitente y me olvido de quitarlo” y van quilómetros y quilómetros con la lucecita y el sonidito (pica-pica) indicándonos que en algún momento del recorrido han girado para algún lado o han hecho algo que quizás nosotros no hayamos visto…pero ahí está el intermitente como un fiel chivato para avisarnos.

d) Están los que no usan los intermitentes ni por decreto. Realizan un montón de maniobras, se cruzan en las rotondas, van esquivando coches pasándose de un carril a otro, o giran sin avisarnos ni importarles que el resto de los conductores tengamos que adivinar que harán….un verdadero peligro!!!.

e) Esta categoría está formada por aquellos que ponen los intermitentes para señalizar que estacionarán en algún lugar….lo que no quiere decir que sea un lugar adecuado. Y ahí dejan el coche…obstaculizando el paso y la visión a los demás conductores…total….he puesto el intermitente.

f) Y por último los que si usan los intermitentes correctamente.

En conclusión, y ahora hablando en serio, el uso de los intermitentes es absolutamente necesario para que el tráfico sea ordenado e indicar que es lo que se quiere hacer y esperar si podemos realizar la maniobra, eso nos permite comunicarnos con el resto de los conductores…es el idioma de los coches….y los intermitentes son primordiales para que el diálogo sea efectivo y haya menos accidentes.

Continuará…


17 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (V)

Después del tostón de las clasificaciones sobre vampiros (que podéis leer aquí y aquí)…y de ver a personas que conocemos reflejadas en ellas y hasta a nosotros mismos…las estrategias para sobrellevar y superar las actitudes que los vampiros emocionales aplican contra nosotros consisten, ni más ni menos, en:

a) Reconocerlos. Determinar en qué categoría cae esa persona que te deja drenada anímicamente. De esta manera nunca te toma desprevenido, pues ya sabes cómo opera.

Los visibles son los más vehementes e identificables, porque mantienen una actitud pesimista con cualquier reto y son tercos en sus quejas.

Los invisibles, en cambio, parecen personas agradables y satisfechas, pero en el fondo pueden ser incluso más tóxicos, ya que trabajan en la sombra, solapadamente, generando un ambiente emocional nocivo.

Los esclavistas u obsesivos – compulsivos, son los que se alimentan de la energía física a través de reuniones interminables o jornadas maratonianas.

Los distractores son los que descentran a los demás de sus prioridades.

Los agoreros o catastróficos se alimentan de la energía emocional a través de quejas, lamentos y negatividades.

Los cínicos o sarcásticos se mantienen con la energía espiritual ajena porque no practican lo que predican.

Hay que tener muy presente con quién estamos tratando.

Todos podemos ser manipulados, burlados y utilizados. Un buen vampiro puede hacer bailar a cualquiera al son que él toca, porque a estos depredadores los podemos encontrar en cualquier estrato social y existen muchas posibilidades que en algún momento de nuestra vida tengamos un encuentro con alguno de ellos. La mejor defensa que podemos tener es conocer y entender la naturaleza de la que están hechos y no permitir que las apariencias os seduzcan.

Resulta difícil evitar los efectos de una sonrisa encantadora o de una conversación fluida o de un cautivador lenguaje corporal. Todo esto nos puede enceguecer, lo que no nos permitirá ver sus verdaderas intenciones. Es recomendable no prestar demasiada atención a las características cautivadoras de gente nueva que podamos conocer. Puede aplicar muchos "trucos" y eso hacer que nos distraigamos y no podamos ver el verdadero mensaje.

El contacto visual intenso es un factor importante en la habilidad de algunos vampiros para manipular y dominar a los demás. Si nos sentimos abrumados por la habilidad de una persona para mirarnos, inhibirnos y conquistarnos, una buena recomendación es cerrar los ojos y mirar hacia otro lado y escuchar lo que la persona está diciendo, así notaremos incoherencias entre su expresión verbal y gestual.

Sáquese la venda los ojos e inicie sus relaciones con los ojos destapados. Estos depredadores muestran lo mejor de sí al inicio de cualquier relación. Tienen muy en cuenta aquel axioma que dice que las relaciones sociales se basan en la confianza y que resulta imposible para cualquiera prestar una atención absoluta a todo lo que nos dicen. Así es como por todos los medios abruman a sus víctimas con alabanzas, un fingido interés, excesiva amabilidad y relatos de grandes negocios e importante status social. De a poco, comienza a caérseles la máscara, y quedan al descubierto todas las contradicciones. Lo que sucede es que una vez que caemos en esa red de engaño y sometimiento, será muy difícil salir indemne económica y emocionalmente. 

No es por nada...pero deberíamos desconfiar de quien se nos acerca de esa forma, eso nos ayudará a protegernos de este tipo de personas…porque nada es demasiado bueno como para ser verdad.

b) Mantener el balance interior. Para evitar el contagio, y entender el por qué esa persona tiene ese efecto sobre nosotros, el conocimiento de uno mismo ayuda a protegernos de su influencia negativa. Cuando sabes que es ella, y no tú, la que tiene un problema (porque es negativa, belicosa, catastrófica, etc.), puedes mantener una distancia emocional que te permita observar su comportamiento “desde fuera”, sin que nos afecte.

Los vampiros emocionales son terriblemente hábiles en saber qué es lo que el otro necesita, qué es lo que quiere escuchar, en una palabra saben cuál botón deben apretar. La clave es aprender a juzgar más críticamente al otro.

Si usted es una de aquellas personas a quien le gustan los halagos, lleva un cartel en la frente con el blanco para el depredador. Al principio las adulaciones resultarán sumamente agradables pero serán dolorosas al final.

Si ha tenido o tiene algún dolor sentimental será también blanco fácil.

El conocerse a sí mismo no es tan fácil como parece. Las conversaciones con familiares y amigos, las consultas con profesionales y el autoanálisis pueden ayudar notablemente.
Si ya hemos topado con un vampiro emocional y estamos tratando de salir de su círculo de influencia, no debemos sentirnos culpables por habernos relacionado con este tipo de personajes.

Tampoco hay que perder de vista, quien es verdaderamente la víctima, porque a veces suelen comportarse como si lo fueran.

Además, nunca tenemos que sentirnos solos en nuestra lucha, porque es probable que el mismo vampiro esté atacando a varias personas a la vez. Hablar con ellas puede ayudarle a intercambiar experiencias y encontrar una solución.

Hay que tener claro, que a estos depredadores sólo les interesa ganar, y quieren mantener el control para asegurar su autoridad. Tenga en cuenta que cuando defienda sus derechos puede correr el riesgo de sufrir serios traumas emocionales y físicos. A veces resulta más saludable perder dinero a perder salud o tranquilidad.

Si se ven descubiertos utilizan la estrategia del “voy a cambiar”, para darse tiempo. Pero no hay que esperar cambios espectaculares, porque esto será a corto plazo y poco después volverán a las andadas. 

c) Decídase a cortar la situación y aléjese para siempre. Estos individuos son especialistas en destruir la autoestima, podrá convencer hasta a la misma víctima de que es una persona en la que no vale la pena malgastar el tiempo. Para nuestra supervivencia física y mental debemos hacernos cargo de nuestra vida. Será un paso difícil en el que seguramente se necesitará apoyo legal y clínico en el peor de los casos.

Y alejarse, aunque parezca una decisión cobarde, es la mejor decisión cuando nos han minado totalmente. Además si esta persona no es esencial en nuestra vida, no es necesario estar a su lado. Muchas veces la costumbre nos “ata” a amistades tóxicas.

Los vampiros siempre tratarán de convencerte de que no existe más opción que someterte a lo que ellos quieren. ¡Mentira! Siempre existe otra alternativa, la que mejor nos convenga, que en la mayoría de los casos no es la que ellos nos proponen.

La única forma que tiene un vampiro de vaciarnos es aislándonos. Utilizan la conversación repetida una y mil veces, para convencernos y así alejarnos de la gente en quien confiamos, para que nos creamos que el único discurso válido es el suyo y que nuestras normas no tienen mayor aplicación.

¡No hay que escucharlos!, ni alejarnos de nuestros viejos amigos y hay que seguir creyendo y respetando nuestros valores y no los suyos.

Los vampiros utilizan el miedo y la confusión para controlarnos. A veces la mejor decisión es huir, pero otra también es la de plantarles cara cuando nos sentimos fuertes para hacerlo.

d) Sanar la relación. Si la relación con un vampiro emocional es para nosotros, a pesar de todo esto, importante, tenemos que decirle a esa persona de qué manera nos está afectando.

No se trata de enfrentarnos, herir ni atacar, si no de hablar claramente y plantear de qué forma nos hace sentir esa persona, para poder abrir el diálogo y llegar a un entendimiento sano.

Los vampiros emocionales pueden crecer y convertirse en seres humanos sanos, aunque hace falta un gran esfuerzo por su parte y la nuestra.

14 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (IV)

En el último post poníamos una de las tantas clasificaciones sobre los vampiros emocionales. 

Hoy he tratado de sintetizar la que se menciona en el libro de Albert J. Bernstein, “Vampiros emocionales”.

1.- Los antisociales, son truhanes adorables, adictos a la excitación. Lo único que buscan en la vida es pasárselo bien, tener un poco de acción y conseguir  inmediatamente lo que desean. La gente los acepta con facilidad y rapidez, pero aparte de la diversión momentánea, tienen poco que dar.

Se subdividen en tres subtipos:

Los Intrépidos, son fantásticos para detectar a personas a las que les vendría bien un poco de diversión, en particular la diversión que se rebela contra la autoridad. Llevan a la práctica la "fantasía adolescente". Pero que nadie se rebele ante sus deseos porque pueden ir desde la total cólera hasta la fría indiferencia si no les seguimos el juego.

Los Engañosos, no les importa mentir para conseguir lo que quieren. Si tenemos lo que ellos quieren, mentirán, engañarán o robarán para conseguirlo.

Los Bravucones son los adictos a la emoción. La droga de su elección es la FURIA. La ira los transporta a una realidad alternativa simple y violenta, en la que sobrevive el más fuerte. En sus mentes, los fuertes son ellos y lo que más les gusta es el miedo que infunden en sus interlocutores. Porque  sus rabietas son de cuidado, son artistas en ese aspecto y quieren que nos las tomemos como amenazas mortales. Estos son similares a los belicosos de la clasificación del otro post.

2.- Los histriónicos, o el mundo del espectáculo está aquí. Los vampiros Histriónicos viven para conseguir atención y aprobación. Todo lo que vemos en ellos no es más que un espectáculo. Son expertos en ocultar sus propias motivaciones. Creen que jamás hacen algo inaceptable, como cometer errores o albergar malos pensamientos hacia alguien. Solo son personas agradables que quieren ayudar, pero si cuestionáis eso, lo más probable es que sufráis. Es asombroso el daño que pueden causar. Lo que hay que entender es que su conducta va más dirigida a engañarse a sí mismos que a engañar al resto. Aquí se podrían ubicar a los sarcásticos de la clasificación anterior.

Estos se subdividen en dos subtipos:

Los Actorcetes: harán cualquier cosa por llamar la atención. Tratan de conseguir la máxima atención posible, y poco les importa que sea positiva o negativa. Hacer que se fijen en ellos es un deporte competitivo y ellos son verdaderos profesionales. Algunos han descubierto que si son lo bastante descarados pueden obtener el doble de atención, tanto de la gente que los odia como de la que los adora. Si reciben críticas, los demás sufriréis sus pataletas. Emplean los exabruptos tanto como armas y amenazas, o simplemente como expresiones de exuberancia general. Sin embargo, las lágrimas son su especialidad.

Los Pasivo-Agresivos: anhelan la aprobación. Siempre están haciendo lo que se supone que deben hacer, pensando lo que se supone que tienen que pensar y sintiendo lo que se supone que deben sentir. Puede que os preguntéis como unas personas tan agradables pueden crearle problemas a alguien. La respuesta es sencilla, ellos se han creado un papel para sí mismos. En sus mentes son buenos niños, ansiosos por complacer y siempre dispuestos a hacer más de lo que les corresponde. Sencillamente, no ven nada en sí mismos que consideren inapropiado o que no se pueda amar. Eso es lo que los hace peligrosos y sufren rabietas apasionadas. Cuando están molestos, lo demuestran poniéndose enfermos, malinterpretando vuestras instrucciones o hablando de vosotros con otra persona. Si os enfadáis os consideran alguien que abusa y se consideraran justificados a emprender una acción de represalia.

Os acordáis del personaje femenino de Ciento Ochenta Grados, Analía…pues ella es una fiel representante de este tipo, aunque también se había creado una realidad alternativa como una buena narcisista.

3.- Los narcisistas o egos grandes como una casa. Lo único que quieren es vivir sus fantasías grandiosas de ser las personas más inteligentes, con más talento y las mejores del mundo. No radica tanto en que se consideren a sí mismos mejores que otros, sino que no piensan nada en los demás. Sin importar lo que digan, siempre se mueven por motivos egoístas.

Se subdividen en dos subtipos:

Los Leyenda: Los narcisistas que no pueden convertir sus grandiosos éxitos en realidad, pueden convertir su realidad en sueño. Llegan a ser leyendas ante sus propios ojos. Pueden confundir entre lo que no les gusta y lo que no es importante. Crean realidades alternativas. Son desconsiderados y famosos por comenzar proyectos que nunca terminan, porque nunca completan las partes difíciles. La causa por la que no triunfan es porque no pueden hacer cosas que no quieren. Han desarrollado una forma de explosión emocional manipuladora completamente suya. Llámese rabieta de culpabilidad. Cuando notan que están en un gran apuro, pueden prorrumpir en un torrente de autorreproche.

Los Superestrella : Creen en lo más profundo de su alma, que son las personas más importantes de la Tierra. Si deseáis decirles que no son tan grandes como se creen, marcharos rápidamente porque os destruirán en un abrir y cerrar de ojos. Estos narcisistas saben cómo trabajar y cómo vender y como venderse. Cada uno de ellos tiene una colección de trofeos, cada uno de los que han caído bajo sus dientes. El lugar más peligroso en el que os podéis encontrar es entre un Narcisista y su próximo trofeo. Los superestrellas aman los juguetes caros. Ellos van a conseguir lo que quieren, tanto si formáis parte de ello o no. Raramente son líderes queridos, ya que casi nunca resisten la tentación de hacer notar a los insignificantes lo pequeños que son. Son más respetados que queridos. Cuando alguien les hace la vida difícil, los Superestrellas tienen rabietas memorables y castigan con severidad los pequeños fallos, además de utilizar su poder para asustar a la gente.

4.- Los obsesivos – compulsivos o donde el bien y el mal se encuentran. Los Obsesivos-Compulsivos son adictos a la seguridad y el control de la situación y la gente que los rodea y creen que pueden conseguir mediante una atención escrupulosa el control completo sobre "todo". No disfrutan haciendo daño a los demás, pero lo harán si vuestros actos amenazan su sentido del control. No es su intención vengarse, pero se sienten impelidos a manifestar su opinión. Están obsesionados por el control. Parecen muy suaves. Os cautivan con sus habilidades y credibilidad. Sólo cuando cometáis un error os daréis cuenta de lo viciosos que pueden llegar a ser, porque comenzarán con pequeñas críticas y comentarios fuera de lugar acerca del error de vuestras acciones. No importa lo duro que hayáis trabajado, o del cuidado que hayáis tenido en seguir las reglas, no será suficiente. Llevan consigo una gran cantidad de resentimiento. Tratan de hipnotizaros de que su furia es loable, ya que está al servicio de la bondad y la luz. No os dejéis engañar, bajo todo ello los Obsesivos-Compulsivos son unos auténticos abusones.

Se subdividen en dos subtipos:

Los Perfeccionistas: que tratan de controlar vuestras acciones, lo que hacéis y cómo lo hacéis. El perfeccionismo es un vicio enmascarado de virtud. Ellos no tienen ni idea del dolor que suponen para la gente que los rodea. No es que no se preocupen por lo que sienten los demás, simplemente se distraen tras los pequeños detalles. Nunca hacen las cosas de forma espontánea, excepto quizá percatarse de las faltas. Los Perfeccionistas normalmente cumplen las reglas, les guste o no. Son fáciles de reconocer, no pasa mucho tiempo sin sentirse ofendidos por algo. Estos son los criticones de la clasificación anterior.

Los Puritanos: tratan de controlar vuestra alma. Pretenden hacer el mundo seguro a través de la verdad, la justicia y el amor y utilizan la censura, el castigo y la crueldad. Son una mezcla de contradicciones. Convierten vuestra vida en un infierno con la intención de llevaros al cielo. ¿Por qué los Puritanos son tan mezquinos?. Porque esperan que algún poder superior enaltezca a los santos y castigue a los pecadores. Creen en los castigos y la censura, porque piensan que así lo haréis mejor la próxima vez, pero no entienden que el castigo es una estrategia terrible para mejorar el comportamiento de los demás. Se reconocen porque se os acercaran y os dirán que algo de lo que estáis haciendo está mal.

Tanto los Perfeccionistas como los Puritanos disfrutan en secreto cuando causan pesar, porque creen que lo que hacen es por vuestro propio bien. Sus rabietas son sutiles, con suspiros y bufidos desdeñosos. Las únicas armas que tienen estos vampiros son los ataques verbales contra la percepción de vosotros mismos como personas morales y efectivas, lo que va minando poco a poco nuestra entereza.

5.- Los paranoicos o ver cosas que otros no ven. Su objetivo es conocer la verdad y desterrar toda ambigüedad de sus vidas. Estos vampiros miran debajo de la superficie de las cosas en busca de significados ocultos y realidades más profundas. Los Paranoicos creen en lo que dicen. Si tenéis algo que ocultar, no podréis, porque un vampiro Paranoico lo encontrará. La única protección que tenéis es manifestar la verdad clara y sin adornos. Pueden rasgar un corazón y romperlo en pedazos, sobre todo cuando pertenece a alguien cercano a ellos, cuyo único crimen es ser humano. Muy raramente perdonan. Os protegerán, mimarán y hasta pueden iluminar vuestras vidas. Todo lo que desean a cambio es una lealtad absoluta. Con ellos es todo o nada. Para algunas personas son lo mejor de su vida. Para otras no conducen a nada. Cuando la gente se acopla, ellos son felices, amorosos y generosos. La existencia paranoica es una traición imaginada detrás de otra. Si perciben traición, atacarán con tanta rapidez que nunca sabréis qué os dio y por qué.

Se subdividen en:

Los Visionarios: Buena parte de las ideas que se oyen a diario son producto del pensamiento paranoico. Algunas ideas paranoicas son novedosas, útiles y rentables, el truco es saber si nos llevarán a buen puerto.

Los Monstruos de Ojos verdes: la lealtad lo es todo para ellos y es tan importante que si no la tienen se sentirán ofendidos dando lugar a celos enfermizos y paranoicos. Cuando las rabietas de los Paranoicos comienzan, por lo general duran toda la noche: lágrimas, explicaciones, sermones, razonamientos enmarañados, preguntas celosas, angustias exhibicionistas.

Si bien aquí ven una clasificación, creo que y como han dicho en los comentarios de los post anteriores, en algunas personas se juntan más de unos de estos tipos y debemos estar preparados para saber cómo sobrellevar estas actitudes que son francamente dañinas.

En el próximo post…como contraatacarle a un vampiro emocional.

Perdón por el tostón, pero es que el tema da para mucho y más.

12 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (III)

Como dije ayer, hoy toca la descripción de los tipos de vampiros emocionales.

Según algunos autores, existen dos tipos: los vampiros invisibles y los vampiros visibles.

El primero de ellos, es el vampiro invisible, y se preguntarán el porqué de dicho nombre. 

Muchas veces nos cruzamos con algunos comentarios que son abiertamente hirientes, como los que siguen, aunque algunas veces no nos damos cuenta:
-"¡Estás flaquísima! ¿No estarás enferma?".
-"¡Qué lindo es tu apartamento! Al ser tan  pequeño da sensación de calidez".
-"Ni se te notan las arrugas, aunque yo me pondría el flequillo un poco más sobre los ojos”.

Estos comentarios tienen algo en común, comienzan hablando muy positivamente sobre nosotros, pero terminan negativamente y es hasta de forma demoledora. Son como puñales escondidos dentro un rosa, lo que hace que sea difícil de reconocer la verdadera intención de la persona quien nos lo ha dicho y además también es difícil de neutralizar.

Muchos vampiros emocionales operan de manera poco evidente y envían “mensajes dobles”, que es el arte de decir una cosa aparentemente inocua, e insinuar otra muy diferente. Detrás del elogio siempre hay una crítica implícita.

El vampiro solapado también suele recurrir al humor como una forma de atacar sin dar la cara ni sufrir las consecuencias, suelen ser muy sarcásticos y cuando nos ofendemos al ser tratados de esa forma, nos dicen que no debemos ofendernos, porque se trata de una broma.

Siempre nos quedará la sensación que nos están diciendo una cosa, pero estamos percibiendo otra por cómo nos lo están diciendo y a la larga nos disgustamos.

Hay que aclarar que, muchas veces, el vampiro emocional no opera a nivel consciente, no sabe el efecto que tiene en los demás. Simplemente, es su forma de ser.

La segunda clase de vampiro emocional es más fácil de detectar, pero no menos difícil de sobrellevar, son los vampiros visibles. Estos son algunos de los ejemplares más comunes:

Los quejosos. Se pasan la vida lamentándose, y siempre es sobre lo mismo,  puede ser la pareja, el empleo, los hijos, la economía, pero nada hacen para cambiar la situación. En realidad, lo único que quiere es quejarse, pues esto le produce un alivio momentáneo. Pero el escuchar siempre la misma cantinela…a la larga….agota.

Los criticones. Ponen objeción a todo lo que dices y haces, para ellos, los demás nunca dan la talla. Por supuesto, insisten en que las críticas son ‘por tu bien’. Por regla general, estas personas le encuentran un defecto a todo: la película, la cena, el servicio en el restaurante... Son realmente irritantes!!!!.

Los negativos. Ven el mundo siempre gris o negro. Y a al resto le toca la hercúlea tarea de elevarles el ánimo y después de soportar tanta negatividad, al final nos la terminan pegando.

Los belicosos. Cualquier incidente, por mínimo que sea, provoca en ellos una reacción agresiva. Sientes que debes vigilar lo que dices o haces, para no encender la pólvora, porque cuando estallan, ¡arde Troya!. Conocí el caso de un muchacho que porque le cortaron el cabello un centímetro más de lo que él quería, montó la de dios en la peluquería, que el peluquero temió hasta por su vida
.
Los débiles e indefensos. Constantemente necesitan que hablemos por ellos, necesitan que los defiendan, los apoyen y protejan... porque ellos, pobrecitos, te miran con ojos suplicantes y desvalidos, demostrando así que no saben valerse por sí mismos. Todo su peso lo llevamos nosotros a nuestras espaldas, que nos quita hasta la última gota de energía. ¿Y ellos? Tranquilos y felices, porque no tienen que hacerse responsables por sí mismos.

En este grupo hay que incluir a los ‘poca cosa’ que practican la agresión pasiva; esos que, después de un desacuerdo, te juran que no te guardan rencor... pero luego se las cobran de alguna forma. Esa es su forma indirecta de castigarnos.

Los sarcásticos. Con sus comentarios crueles y burlones, pueden resultar hasta chistosos, pero cuando su humor negro siempre va dirigido al mismo punto, acaba por minar el espíritu del más fuerte. Después de una sesión de ironías y comentarios ácidos, uno se siente dolido y hasta insultado. Su humor hiriente es muy tóxico, porque siempre golpea donde más duele.

Los catastróficos. Siempre están hablando de huracanes, enfermedades, muertes, desgracias y colapsos económicos. Para ellos, la vida es un peligro inminente, y si algo va a ocurrir, seguramente será muy malo. Estar con ellos es realmente una tragedia.

Existen otras clasificaciones, que complementan la que hoy les he traído aquí….pero las dejo para el próximo post.

11 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (II)


Como decía ayer…este tema tiene tela….y hoy trataré de continuar con la descripción.

A raíz del post de ayer, me puse a buscar en internet y “papá Google” me devolvió la friolera de 169000 resultados cuando he puesto estas dos palabras, así que tal parece que la cosa está extendida y como dice el refrán, “si el río suena, es porque agua trae”.

Creo que, quien más o quien menos, se ha cruzado con alguno de estos personajes en la vida y con suerte ha sabido manejarlos o por desgracia ha caído en sus garras o mejor dicho bajo sus dientes.

Y no son precisamente como Leslie Nilsen que aunque algo impactante está gracioso en su caracterización de Drácula…como siempre.

Los vampiros emocionales, son gente normal, como uno, que se comportan de manera encantadora ante nosotros y ante los demás, aunque CUIDADO!!!, porque a nuestras espaldas y después de un tiempo poco prolongado de conocernos, comienzan a levantar un sinfín de rumores, haciendo creer a los demás que uno no podría vivir sin ellos, utilizan como nadie los secretos, el saber alguna cosa sobre nosotros les da poder, así que hay que tener cuidado en contarles algo, porque seguro será usado en nuestra contra en cualquier momento.

Y nosotros, sin enterarnos de su teje y maneje porque nos caen bien y confiamos en ellos, y le seguimos dando todo lo que nos pide y más, casi sin darnos cuenta y recibiendo migajas, pero con ello nos conformamos, porque nos han convencido que eso es lo que nosotros necesitamos.

Y la larga o a la corta, dejamos de recibir limosnas, porque cuando nos tienen atrapados, el vampiro sabe que no es necesario seguir desplegando todo su encanto, ¿¿¿para qué seguir derrochando su energía en nosotros???...en ese momento decide que ya no le somos útiles, porque nos ha exprimido como una naranja, dejándonos sin zumo, vacíos.

Quizás, ésta sea una descripción algo macabra de su comportamiento, porque en el fondo, no son malos, pero su inmadurez les permite actuar sin cuestionarse si sus actos son buenos o malos, porque los vampiros emocionales se rigen por reglas completamente diferentes a las nuestras…”el usar y tirar” está a la orden del día en su pensamiento.

Ellos necesitan la atención completa y exclusiva de todo el mundo. Esperan un amor perfecto que da, pero que no exige nada a cambio. Desean vidas llenas de excitación, y tener a alguien que se ocupe de todo lo que sea difícil o aburrido. Su aspecto exterior les hace parecer adultos, pero por dentro siguen siendo un niño que no crece.

Son consistentes cuando quieren lograr conquistarte y que hagas lo que ellos quieren, porque piensan que sus necesidades son más importantes que las de los demás y actúan en consecuencia. Operan egoístamente siempre, si las necesidades de ellos coinciden con las tuyas, pueden ser trabajadores entusiastas, compañeros cariñosos y buena compañía en general, pero todo cambia cuando sus necesidades y las tuyas entran en conflicto, ahí es cuando sacan los colmillos. En realidad su regla máxima y la que siempre aplican es “no respetar las reglas de los demás”.

Nunca asumen la culpa, ésta siempre es de otros, nunca de ellos, porque jamás cometen errores, nunca se equivocan y sus motivos son siempre puros y correctos…nos dirán…LO HE HECHO POR TI Y POR TU BIEN!!!. Los vampiros no asumen la responsabilidad de su propia conducta, en especial cuando conduce a consecuencias negativas.

Otra característica es que nunca esperan, todo lo quieren ya mismo, y si alguien osa interponerse en su camino, hay una rabieta en puerta, seguro. Cuando no se salen con la suya, son capaces de crear una serie de desdichas para las personas que les han negado algo. Son explosiones emocionales muy manipuladoras las que aplican.

En el próximo post seguiremos con los diferentes tipos de vampiros emocionales…quizás alguno de Uds se vea reconocido en alguno …pues si…como no…cada uno de nosotros tenemos alguna característica, porque nadie está librado en algún momento y por determinadas circunstancias a ser un poco vampiro emocional, la cuestión es controlar ese tipo de comportamiento y no dejarse llevar.

10 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (I)

Tengo últimamente la cosa un poco abandonada…no solo el blog…si no que a vosotros también. Mi reader está que echa chispas, cargadito al máximo de vuestros post y yo con poco tiempo para poder leeros y disfrutaros como Dios manda.

Pero como hoy es sábado cogí el ordenata y me dispuse a por lo menos una hora de lectura y me encuentro con el post de mi estimada Fiebre que sin desperdicios y ni pelos en la lengua…directísimo a la yugular….habla de “El perro del hortelano”y me ha inspirado el post que viene a continuación al leer la palabra “vampiros”.

Un vampiro es, según el folclore de varios países eslavos, una criatura siniestra, un ser humano convertido después de morir en un no-muerto o depredador chupasangre.....dicho así suena muy aterrador....pero claro.....luego uno ve “Crepúsculo”  o cualquier otra película de la zaga y quieres tener un vampiro en tu vida ya.

Y por eso entiendo a Bella, la protagonista, porque a eso de enamorarse de un vampiro solo le veo ventajas: no competirá contigo mirándose en los espejos, nunca duerme por lo que puede velar tus sueños, es un excelente amante y un compañero cariñoso y atento (a menos que se le dé por hincarte el diente…y te diga luego…fue solo una mordidita, cariño), tiene una extraordinaria fuerza, no son religiosos, no va a misa los domingos (así que lo tienes para que te arregle el grifo de la ducha que casualmente se te ha roto…o cualquier otra actividad más placentera los domingos por la mañana), no soporta el ajo, cosa de agradecer a la hora de dar un beso,....si a esto le añadimos que suelen ser altos y morenos.....no sé que estoy haciendo escribiendo esto y no miro la web de Atrápalo pa’ saber cuánto cuesta un vuelo a Transilvania...

En fin….dejemos el sarcasmo de lado….y la lírica….y centrémonos en los vampiros a los que me quiero referir, que son otros.

Los vampiros en los que estoy pensando andan por ahí fuera, disfrazados como gente normal hasta que sus necesidades internas los convierten en depredadores. No buscan nuestra sangre, sino nuestra energía emocional.

Tienen el poder no solo de enamorarnos, sino también de hipnotizarnos, de obnubilarnos la mente con promesas falsas hasta enredarnos en sus hechizos. Los vampiros emocionales nos atraen para luego vaciarnos.

Al principio parecen mejores que las personas corrientes. Son brillantes, encantadores. Nos caen bien, confiamos en ellos, esperamos más de ellos que de otras personas. Siempre esperamos más, pero recibimos todo a cuentagotas, siempre menos, pero a pesar de eso nos capturan. Los invitamos a que entren en nuestra vida y rara vez nos damos cuenta del error hasta que han desaparecido, dejándonos vacíos, no solo el corazón, sino que también la cartera, la despensa, todo. Aún entonces nos preguntamos...¿qué pasó?, ¿por qué se habrá ido de esa forma tan intempestiva?¿serán ellos o nosotras?. Son ellos, sin duda. Son vampiros emocionales y de ambos géneros.

El libro "Vampiros emocionales" de Albert J. Berntein, es un libro curioso, que describe con todo lujo de detalle a esas personas "maravillosas" de las que es mejor huir a tiempo, ayuda a descubrirlas, o si las conoces ya, te ayuda a saber como actuar con ellas.

En el siguiente post seguiremos hablando sobre el tema...porque como dice Fiebre...este tema...tiene tela...