23 oct. 2011

JULIE Y JULIA

Si alguien se adentra en las bambalinas de mi blog, verán que sigo muchísimos blogs, aunque ahora esté un poco ausente. Pero me encanta leer y esto me entretiene.

Hace un tiempo estaba buscando una receta de cocina y la encontré en un blog.  Desde ese momento me hice seguidora de infinidad de blogs de cocina, algunos de cocineros expertos y reconocidos y otros, de cocineros aficionados pero no menos conocidos, que le ponen tanto amor a lo que hacen que me emociona.

Y veo que la cocina y el mundo bloguero se ensamblan perfectamente como el dulce de leche y el chocolate, más o menos, cosa que no deja de sorprenderme gratamente. Me encanta ver las recetas explicadas con fotos del paso a paso del plato y los cortes de las tartas en las que se desborda el chocolate (bueno...por ahora solo lo puedo ver en foto), que me quedo embobada delante del portátil y pienso que fácil es cocinar.

Digo todo esto como introducción, para contarles que ayer estuve viendo, por la tarde, la película Julie y Julia, protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams, que cuenta dos historias reales. Una, la de Julia Child, cocinera, escritora y chef estadounidense responsable de la introducción de la cocina francesa en Estados Unidos, autora de infinidad de libros y la otra historia, la de Julie Powell, una chica que se sentía perdida y comenzó un proyecto, uno que le cambiaría la vida, hacer una a una las recetas del libro de Julia Child y contarlo en un blog. Un proyecto que por primera vez en su vida terminaría, ayudada por alguno de sus amigos y su marido, que la apoyaban y probaban sus platos incondicionalmente.

Sus vidas en la película se cuentan de forma paralela en diferentes lugares y épocas. La primera en 1949 en París y la segunda en 2002 en Nueva York, en Queens. Las dos tienen  maridos encantadores, que las apoyan, pero se tienen que adaptar a los trabajos de ellos. Julia depende de los destinos diplomáticos del marido y Julie vive en  una casa que no le gusta con una cocina pequeña, situada sobre una ruidosa pizzería, porque su marido insiste en ello.

El paralelismo entre los dos mundos se presenta también en la relación matrimonial, en la pasión por la cocina e incluso en la forma de comunicar. Julia consigue editar su libro gracias a una mujer de la que es gran amiga, y que ha conocido por correspondencia. Julie escribe cada día las recetas que va haciendo en su blog y poco a poco comienza a recibir comentarios y crece su número de seguidores, consiguiendo salir de ese pseudo anonimato blogueril cuando le hacen una entrevista con foto en un periódico y de allí al libro y a la película.

Les cuento que con la película he pasado un buen rato, aunque de cocina no he aprendido nada, salvo que, creo que nunca cocinaré langosta…pobres animalillos y que me hubiera gustado saber si ellas al final se conocieron porque en la película se menciona muy vagamente que Julia Child conoció la existencia del blog de Julie.

Les dejo el tráiler por si les interesa y luego se enganchan a ver la peli.