17 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (V)

Después del tostón de las clasificaciones sobre vampiros (que podéis leer aquí y aquí)…y de ver a personas que conocemos reflejadas en ellas y hasta a nosotros mismos…las estrategias para sobrellevar y superar las actitudes que los vampiros emocionales aplican contra nosotros consisten, ni más ni menos, en:

a) Reconocerlos. Determinar en qué categoría cae esa persona que te deja drenada anímicamente. De esta manera nunca te toma desprevenido, pues ya sabes cómo opera.

Los visibles son los más vehementes e identificables, porque mantienen una actitud pesimista con cualquier reto y son tercos en sus quejas.

Los invisibles, en cambio, parecen personas agradables y satisfechas, pero en el fondo pueden ser incluso más tóxicos, ya que trabajan en la sombra, solapadamente, generando un ambiente emocional nocivo.

Los esclavistas u obsesivos – compulsivos, son los que se alimentan de la energía física a través de reuniones interminables o jornadas maratonianas.

Los distractores son los que descentran a los demás de sus prioridades.

Los agoreros o catastróficos se alimentan de la energía emocional a través de quejas, lamentos y negatividades.

Los cínicos o sarcásticos se mantienen con la energía espiritual ajena porque no practican lo que predican.

Hay que tener muy presente con quién estamos tratando.

Todos podemos ser manipulados, burlados y utilizados. Un buen vampiro puede hacer bailar a cualquiera al son que él toca, porque a estos depredadores los podemos encontrar en cualquier estrato social y existen muchas posibilidades que en algún momento de nuestra vida tengamos un encuentro con alguno de ellos. La mejor defensa que podemos tener es conocer y entender la naturaleza de la que están hechos y no permitir que las apariencias os seduzcan.

Resulta difícil evitar los efectos de una sonrisa encantadora o de una conversación fluida o de un cautivador lenguaje corporal. Todo esto nos puede enceguecer, lo que no nos permitirá ver sus verdaderas intenciones. Es recomendable no prestar demasiada atención a las características cautivadoras de gente nueva que podamos conocer. Puede aplicar muchos "trucos" y eso hacer que nos distraigamos y no podamos ver el verdadero mensaje.

El contacto visual intenso es un factor importante en la habilidad de algunos vampiros para manipular y dominar a los demás. Si nos sentimos abrumados por la habilidad de una persona para mirarnos, inhibirnos y conquistarnos, una buena recomendación es cerrar los ojos y mirar hacia otro lado y escuchar lo que la persona está diciendo, así notaremos incoherencias entre su expresión verbal y gestual.

Sáquese la venda los ojos e inicie sus relaciones con los ojos destapados. Estos depredadores muestran lo mejor de sí al inicio de cualquier relación. Tienen muy en cuenta aquel axioma que dice que las relaciones sociales se basan en la confianza y que resulta imposible para cualquiera prestar una atención absoluta a todo lo que nos dicen. Así es como por todos los medios abruman a sus víctimas con alabanzas, un fingido interés, excesiva amabilidad y relatos de grandes negocios e importante status social. De a poco, comienza a caérseles la máscara, y quedan al descubierto todas las contradicciones. Lo que sucede es que una vez que caemos en esa red de engaño y sometimiento, será muy difícil salir indemne económica y emocionalmente. 

No es por nada...pero deberíamos desconfiar de quien se nos acerca de esa forma, eso nos ayudará a protegernos de este tipo de personas…porque nada es demasiado bueno como para ser verdad.

b) Mantener el balance interior. Para evitar el contagio, y entender el por qué esa persona tiene ese efecto sobre nosotros, el conocimiento de uno mismo ayuda a protegernos de su influencia negativa. Cuando sabes que es ella, y no tú, la que tiene un problema (porque es negativa, belicosa, catastrófica, etc.), puedes mantener una distancia emocional que te permita observar su comportamiento “desde fuera”, sin que nos afecte.

Los vampiros emocionales son terriblemente hábiles en saber qué es lo que el otro necesita, qué es lo que quiere escuchar, en una palabra saben cuál botón deben apretar. La clave es aprender a juzgar más críticamente al otro.

Si usted es una de aquellas personas a quien le gustan los halagos, lleva un cartel en la frente con el blanco para el depredador. Al principio las adulaciones resultarán sumamente agradables pero serán dolorosas al final.

Si ha tenido o tiene algún dolor sentimental será también blanco fácil.

El conocerse a sí mismo no es tan fácil como parece. Las conversaciones con familiares y amigos, las consultas con profesionales y el autoanálisis pueden ayudar notablemente.
Si ya hemos topado con un vampiro emocional y estamos tratando de salir de su círculo de influencia, no debemos sentirnos culpables por habernos relacionado con este tipo de personajes.

Tampoco hay que perder de vista, quien es verdaderamente la víctima, porque a veces suelen comportarse como si lo fueran.

Además, nunca tenemos que sentirnos solos en nuestra lucha, porque es probable que el mismo vampiro esté atacando a varias personas a la vez. Hablar con ellas puede ayudarle a intercambiar experiencias y encontrar una solución.

Hay que tener claro, que a estos depredadores sólo les interesa ganar, y quieren mantener el control para asegurar su autoridad. Tenga en cuenta que cuando defienda sus derechos puede correr el riesgo de sufrir serios traumas emocionales y físicos. A veces resulta más saludable perder dinero a perder salud o tranquilidad.

Si se ven descubiertos utilizan la estrategia del “voy a cambiar”, para darse tiempo. Pero no hay que esperar cambios espectaculares, porque esto será a corto plazo y poco después volverán a las andadas. 

c) Decídase a cortar la situación y aléjese para siempre. Estos individuos son especialistas en destruir la autoestima, podrá convencer hasta a la misma víctima de que es una persona en la que no vale la pena malgastar el tiempo. Para nuestra supervivencia física y mental debemos hacernos cargo de nuestra vida. Será un paso difícil en el que seguramente se necesitará apoyo legal y clínico en el peor de los casos.

Y alejarse, aunque parezca una decisión cobarde, es la mejor decisión cuando nos han minado totalmente. Además si esta persona no es esencial en nuestra vida, no es necesario estar a su lado. Muchas veces la costumbre nos “ata” a amistades tóxicas.

Los vampiros siempre tratarán de convencerte de que no existe más opción que someterte a lo que ellos quieren. ¡Mentira! Siempre existe otra alternativa, la que mejor nos convenga, que en la mayoría de los casos no es la que ellos nos proponen.

La única forma que tiene un vampiro de vaciarnos es aislándonos. Utilizan la conversación repetida una y mil veces, para convencernos y así alejarnos de la gente en quien confiamos, para que nos creamos que el único discurso válido es el suyo y que nuestras normas no tienen mayor aplicación.

¡No hay que escucharlos!, ni alejarnos de nuestros viejos amigos y hay que seguir creyendo y respetando nuestros valores y no los suyos.

Los vampiros utilizan el miedo y la confusión para controlarnos. A veces la mejor decisión es huir, pero otra también es la de plantarles cara cuando nos sentimos fuertes para hacerlo.

d) Sanar la relación. Si la relación con un vampiro emocional es para nosotros, a pesar de todo esto, importante, tenemos que decirle a esa persona de qué manera nos está afectando.

No se trata de enfrentarnos, herir ni atacar, si no de hablar claramente y plantear de qué forma nos hace sentir esa persona, para poder abrir el diálogo y llegar a un entendimiento sano.

Los vampiros emocionales pueden crecer y convertirse en seres humanos sanos, aunque hace falta un gran esfuerzo por su parte y la nuestra.