14 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (IV)

En el último post poníamos una de las tantas clasificaciones sobre los vampiros emocionales. 

Hoy he tratado de sintetizar la que se menciona en el libro de Albert J. Bernstein, “Vampiros emocionales”.

1.- Los antisociales, son truhanes adorables, adictos a la excitación. Lo único que buscan en la vida es pasárselo bien, tener un poco de acción y conseguir  inmediatamente lo que desean. La gente los acepta con facilidad y rapidez, pero aparte de la diversión momentánea, tienen poco que dar.

Se subdividen en tres subtipos:

Los Intrépidos, son fantásticos para detectar a personas a las que les vendría bien un poco de diversión, en particular la diversión que se rebela contra la autoridad. Llevan a la práctica la "fantasía adolescente". Pero que nadie se rebele ante sus deseos porque pueden ir desde la total cólera hasta la fría indiferencia si no les seguimos el juego.

Los Engañosos, no les importa mentir para conseguir lo que quieren. Si tenemos lo que ellos quieren, mentirán, engañarán o robarán para conseguirlo.

Los Bravucones son los adictos a la emoción. La droga de su elección es la FURIA. La ira los transporta a una realidad alternativa simple y violenta, en la que sobrevive el más fuerte. En sus mentes, los fuertes son ellos y lo que más les gusta es el miedo que infunden en sus interlocutores. Porque  sus rabietas son de cuidado, son artistas en ese aspecto y quieren que nos las tomemos como amenazas mortales. Estos son similares a los belicosos de la clasificación del otro post.

2.- Los histriónicos, o el mundo del espectáculo está aquí. Los vampiros Histriónicos viven para conseguir atención y aprobación. Todo lo que vemos en ellos no es más que un espectáculo. Son expertos en ocultar sus propias motivaciones. Creen que jamás hacen algo inaceptable, como cometer errores o albergar malos pensamientos hacia alguien. Solo son personas agradables que quieren ayudar, pero si cuestionáis eso, lo más probable es que sufráis. Es asombroso el daño que pueden causar. Lo que hay que entender es que su conducta va más dirigida a engañarse a sí mismos que a engañar al resto. Aquí se podrían ubicar a los sarcásticos de la clasificación anterior.

Estos se subdividen en dos subtipos:

Los Actorcetes: harán cualquier cosa por llamar la atención. Tratan de conseguir la máxima atención posible, y poco les importa que sea positiva o negativa. Hacer que se fijen en ellos es un deporte competitivo y ellos son verdaderos profesionales. Algunos han descubierto que si son lo bastante descarados pueden obtener el doble de atención, tanto de la gente que los odia como de la que los adora. Si reciben críticas, los demás sufriréis sus pataletas. Emplean los exabruptos tanto como armas y amenazas, o simplemente como expresiones de exuberancia general. Sin embargo, las lágrimas son su especialidad.

Los Pasivo-Agresivos: anhelan la aprobación. Siempre están haciendo lo que se supone que deben hacer, pensando lo que se supone que tienen que pensar y sintiendo lo que se supone que deben sentir. Puede que os preguntéis como unas personas tan agradables pueden crearle problemas a alguien. La respuesta es sencilla, ellos se han creado un papel para sí mismos. En sus mentes son buenos niños, ansiosos por complacer y siempre dispuestos a hacer más de lo que les corresponde. Sencillamente, no ven nada en sí mismos que consideren inapropiado o que no se pueda amar. Eso es lo que los hace peligrosos y sufren rabietas apasionadas. Cuando están molestos, lo demuestran poniéndose enfermos, malinterpretando vuestras instrucciones o hablando de vosotros con otra persona. Si os enfadáis os consideran alguien que abusa y se consideraran justificados a emprender una acción de represalia.

Os acordáis del personaje femenino de Ciento Ochenta Grados, Analía…pues ella es una fiel representante de este tipo, aunque también se había creado una realidad alternativa como una buena narcisista.

3.- Los narcisistas o egos grandes como una casa. Lo único que quieren es vivir sus fantasías grandiosas de ser las personas más inteligentes, con más talento y las mejores del mundo. No radica tanto en que se consideren a sí mismos mejores que otros, sino que no piensan nada en los demás. Sin importar lo que digan, siempre se mueven por motivos egoístas.

Se subdividen en dos subtipos:

Los Leyenda: Los narcisistas que no pueden convertir sus grandiosos éxitos en realidad, pueden convertir su realidad en sueño. Llegan a ser leyendas ante sus propios ojos. Pueden confundir entre lo que no les gusta y lo que no es importante. Crean realidades alternativas. Son desconsiderados y famosos por comenzar proyectos que nunca terminan, porque nunca completan las partes difíciles. La causa por la que no triunfan es porque no pueden hacer cosas que no quieren. Han desarrollado una forma de explosión emocional manipuladora completamente suya. Llámese rabieta de culpabilidad. Cuando notan que están en un gran apuro, pueden prorrumpir en un torrente de autorreproche.

Los Superestrella : Creen en lo más profundo de su alma, que son las personas más importantes de la Tierra. Si deseáis decirles que no son tan grandes como se creen, marcharos rápidamente porque os destruirán en un abrir y cerrar de ojos. Estos narcisistas saben cómo trabajar y cómo vender y como venderse. Cada uno de ellos tiene una colección de trofeos, cada uno de los que han caído bajo sus dientes. El lugar más peligroso en el que os podéis encontrar es entre un Narcisista y su próximo trofeo. Los superestrellas aman los juguetes caros. Ellos van a conseguir lo que quieren, tanto si formáis parte de ello o no. Raramente son líderes queridos, ya que casi nunca resisten la tentación de hacer notar a los insignificantes lo pequeños que son. Son más respetados que queridos. Cuando alguien les hace la vida difícil, los Superestrellas tienen rabietas memorables y castigan con severidad los pequeños fallos, además de utilizar su poder para asustar a la gente.

4.- Los obsesivos – compulsivos o donde el bien y el mal se encuentran. Los Obsesivos-Compulsivos son adictos a la seguridad y el control de la situación y la gente que los rodea y creen que pueden conseguir mediante una atención escrupulosa el control completo sobre "todo". No disfrutan haciendo daño a los demás, pero lo harán si vuestros actos amenazan su sentido del control. No es su intención vengarse, pero se sienten impelidos a manifestar su opinión. Están obsesionados por el control. Parecen muy suaves. Os cautivan con sus habilidades y credibilidad. Sólo cuando cometáis un error os daréis cuenta de lo viciosos que pueden llegar a ser, porque comenzarán con pequeñas críticas y comentarios fuera de lugar acerca del error de vuestras acciones. No importa lo duro que hayáis trabajado, o del cuidado que hayáis tenido en seguir las reglas, no será suficiente. Llevan consigo una gran cantidad de resentimiento. Tratan de hipnotizaros de que su furia es loable, ya que está al servicio de la bondad y la luz. No os dejéis engañar, bajo todo ello los Obsesivos-Compulsivos son unos auténticos abusones.

Se subdividen en dos subtipos:

Los Perfeccionistas: que tratan de controlar vuestras acciones, lo que hacéis y cómo lo hacéis. El perfeccionismo es un vicio enmascarado de virtud. Ellos no tienen ni idea del dolor que suponen para la gente que los rodea. No es que no se preocupen por lo que sienten los demás, simplemente se distraen tras los pequeños detalles. Nunca hacen las cosas de forma espontánea, excepto quizá percatarse de las faltas. Los Perfeccionistas normalmente cumplen las reglas, les guste o no. Son fáciles de reconocer, no pasa mucho tiempo sin sentirse ofendidos por algo. Estos son los criticones de la clasificación anterior.

Los Puritanos: tratan de controlar vuestra alma. Pretenden hacer el mundo seguro a través de la verdad, la justicia y el amor y utilizan la censura, el castigo y la crueldad. Son una mezcla de contradicciones. Convierten vuestra vida en un infierno con la intención de llevaros al cielo. ¿Por qué los Puritanos son tan mezquinos?. Porque esperan que algún poder superior enaltezca a los santos y castigue a los pecadores. Creen en los castigos y la censura, porque piensan que así lo haréis mejor la próxima vez, pero no entienden que el castigo es una estrategia terrible para mejorar el comportamiento de los demás. Se reconocen porque se os acercaran y os dirán que algo de lo que estáis haciendo está mal.

Tanto los Perfeccionistas como los Puritanos disfrutan en secreto cuando causan pesar, porque creen que lo que hacen es por vuestro propio bien. Sus rabietas son sutiles, con suspiros y bufidos desdeñosos. Las únicas armas que tienen estos vampiros son los ataques verbales contra la percepción de vosotros mismos como personas morales y efectivas, lo que va minando poco a poco nuestra entereza.

5.- Los paranoicos o ver cosas que otros no ven. Su objetivo es conocer la verdad y desterrar toda ambigüedad de sus vidas. Estos vampiros miran debajo de la superficie de las cosas en busca de significados ocultos y realidades más profundas. Los Paranoicos creen en lo que dicen. Si tenéis algo que ocultar, no podréis, porque un vampiro Paranoico lo encontrará. La única protección que tenéis es manifestar la verdad clara y sin adornos. Pueden rasgar un corazón y romperlo en pedazos, sobre todo cuando pertenece a alguien cercano a ellos, cuyo único crimen es ser humano. Muy raramente perdonan. Os protegerán, mimarán y hasta pueden iluminar vuestras vidas. Todo lo que desean a cambio es una lealtad absoluta. Con ellos es todo o nada. Para algunas personas son lo mejor de su vida. Para otras no conducen a nada. Cuando la gente se acopla, ellos son felices, amorosos y generosos. La existencia paranoica es una traición imaginada detrás de otra. Si perciben traición, atacarán con tanta rapidez que nunca sabréis qué os dio y por qué.

Se subdividen en:

Los Visionarios: Buena parte de las ideas que se oyen a diario son producto del pensamiento paranoico. Algunas ideas paranoicas son novedosas, útiles y rentables, el truco es saber si nos llevarán a buen puerto.

Los Monstruos de Ojos verdes: la lealtad lo es todo para ellos y es tan importante que si no la tienen se sentirán ofendidos dando lugar a celos enfermizos y paranoicos. Cuando las rabietas de los Paranoicos comienzan, por lo general duran toda la noche: lágrimas, explicaciones, sermones, razonamientos enmarañados, preguntas celosas, angustias exhibicionistas.

Si bien aquí ven una clasificación, creo que y como han dicho en los comentarios de los post anteriores, en algunas personas se juntan más de unos de estos tipos y debemos estar preparados para saber cómo sobrellevar estas actitudes que son francamente dañinas.

En el próximo post…como contraatacarle a un vampiro emocional.

Perdón por el tostón, pero es que el tema da para mucho y más.