11 sept. 2011

VAMPIROS…ESE OCULTO Y DESEABLE OBJETO!!! (II)


Como decía ayer…este tema tiene tela….y hoy trataré de continuar con la descripción.

A raíz del post de ayer, me puse a buscar en internet y “papá Google” me devolvió la friolera de 169000 resultados cuando he puesto estas dos palabras, así que tal parece que la cosa está extendida y como dice el refrán, “si el río suena, es porque agua trae”.

Creo que, quien más o quien menos, se ha cruzado con alguno de estos personajes en la vida y con suerte ha sabido manejarlos o por desgracia ha caído en sus garras o mejor dicho bajo sus dientes.

Y no son precisamente como Leslie Nilsen que aunque algo impactante está gracioso en su caracterización de Drácula…como siempre.

Los vampiros emocionales, son gente normal, como uno, que se comportan de manera encantadora ante nosotros y ante los demás, aunque CUIDADO!!!, porque a nuestras espaldas y después de un tiempo poco prolongado de conocernos, comienzan a levantar un sinfín de rumores, haciendo creer a los demás que uno no podría vivir sin ellos, utilizan como nadie los secretos, el saber alguna cosa sobre nosotros les da poder, así que hay que tener cuidado en contarles algo, porque seguro será usado en nuestra contra en cualquier momento.

Y nosotros, sin enterarnos de su teje y maneje porque nos caen bien y confiamos en ellos, y le seguimos dando todo lo que nos pide y más, casi sin darnos cuenta y recibiendo migajas, pero con ello nos conformamos, porque nos han convencido que eso es lo que nosotros necesitamos.

Y la larga o a la corta, dejamos de recibir limosnas, porque cuando nos tienen atrapados, el vampiro sabe que no es necesario seguir desplegando todo su encanto, ¿¿¿para qué seguir derrochando su energía en nosotros???...en ese momento decide que ya no le somos útiles, porque nos ha exprimido como una naranja, dejándonos sin zumo, vacíos.

Quizás, ésta sea una descripción algo macabra de su comportamiento, porque en el fondo, no son malos, pero su inmadurez les permite actuar sin cuestionarse si sus actos son buenos o malos, porque los vampiros emocionales se rigen por reglas completamente diferentes a las nuestras…”el usar y tirar” está a la orden del día en su pensamiento.

Ellos necesitan la atención completa y exclusiva de todo el mundo. Esperan un amor perfecto que da, pero que no exige nada a cambio. Desean vidas llenas de excitación, y tener a alguien que se ocupe de todo lo que sea difícil o aburrido. Su aspecto exterior les hace parecer adultos, pero por dentro siguen siendo un niño que no crece.

Son consistentes cuando quieren lograr conquistarte y que hagas lo que ellos quieren, porque piensan que sus necesidades son más importantes que las de los demás y actúan en consecuencia. Operan egoístamente siempre, si las necesidades de ellos coinciden con las tuyas, pueden ser trabajadores entusiastas, compañeros cariñosos y buena compañía en general, pero todo cambia cuando sus necesidades y las tuyas entran en conflicto, ahí es cuando sacan los colmillos. En realidad su regla máxima y la que siempre aplican es “no respetar las reglas de los demás”.

Nunca asumen la culpa, ésta siempre es de otros, nunca de ellos, porque jamás cometen errores, nunca se equivocan y sus motivos son siempre puros y correctos…nos dirán…LO HE HECHO POR TI Y POR TU BIEN!!!. Los vampiros no asumen la responsabilidad de su propia conducta, en especial cuando conduce a consecuencias negativas.

Otra característica es que nunca esperan, todo lo quieren ya mismo, y si alguien osa interponerse en su camino, hay una rabieta en puerta, seguro. Cuando no se salen con la suya, son capaces de crear una serie de desdichas para las personas que les han negado algo. Son explosiones emocionales muy manipuladoras las que aplican.

En el próximo post seguiremos con los diferentes tipos de vampiros emocionales…quizás alguno de Uds se vea reconocido en alguno …pues si…como no…cada uno de nosotros tenemos alguna característica, porque nadie está librado en algún momento y por determinadas circunstancias a ser un poco vampiro emocional, la cuestión es controlar ese tipo de comportamiento y no dejarse llevar.