9 ago. 2011

EL BUENO, EL FEO Y EL MALO

Tarde de viento en Almería - para variar - que no permite ir a la playa. Así que mando de la TV en mano (siiii….me he podido apropiar de él y todavía no me lo creo) hago zapping buscando una buena película para pasar la tarde al fresquito del aire acondicionado.

Y SORPRESA!!!... me he encontrado con uno de los mejores western que se han filmado en la década de los 60’. “El Bueno, el Feo y el Malo” (“Il buono, il brutto, il cattivo”, 1966)…solo me faltan las palomitas porque la Coca Cola está a mi lado…pero no importa…porque sé que disfrutaré con esta película de poco diálogo pero eficaz (dicen que pocas palabras bastan para expresar lo que se quiere transmitir), las miradas de tres grandes actores que lo dicen todo (Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef), una dirección impresionante (Sergio Leone), una banda sonora inolvidable (Ennio Morricone) y Almería convertida en el Lejano Oeste.

La trama es muy sencilla, pero la película se va desarrollando poco a poco para mostrar la vida de tres pistoleros movidos por la avaricia y la codicia, sabiendo que en cualquier recodo del camino pueden terminar con sus huesos en medio del paisaje desértico.

Cada uno de los protagonistas tiene su característica bien definida, y no solamente por como se denominan. El feo (Eli Wallach), le pone el toque de humor y de ruindad a la película, hasta con su hermano que es sacerdote, y con su “amigo” el bueno (Clint Eastwood) con quien conforma una sociedad de estafadores y se favorecen de las recompensas que cobra uno por el otro. El bueno, tiene una puntería extraordinaria, es el héroe particular que todo western debe tener, aunque en este caso esté del lado de los “malos” y sólo busca su propio beneficio como todos ellos, aunque sin fallarle a su “amigo” el feo. Y el malo, más malo de la película, (Lee Van Cleef), asesino a sangre fría, que no le importa acabar con el padre de una familia, aunque este le haya pagado, porque como dice, “siempre termina su trabajo”.

La secuencia del duelo final es increíble….durante muchos minutos no se sabe quien matará a quien y la tensión flota sobre el cementerio, hasta que todo termina con la muerte de uno de ellos….
 

Una película que a pesar de los 45 años que tiene, siempre se disfruta y hace reflexionar, todo ello condimentado con una banda sonora espectacular y los paisajes de la Almería más desértica.