16 jul. 2011

CIENTO OCHENTA GRADOS (XXIX)



- Gracias Carmen por invitarme a almorzar, la paella te ha quedado mejor que nunca- dijo Sergio sonriendo.

- Me alegra que te haya gustado, Sergio…pero no exageres,- dijo Carmen levantando los platos de la mesa y poniéndolos en el fregadero.

- Deja que te ayude a lavar los platos. O mejor dicho, deja que los lave, nunca lo he hecho…nunca me has dejado,- dijo Sergio cogiendo el Fairy.

- No…deja…quita…,- dijo Carmen tratando de arrebatarle el Fairy.

- No…hoy los lavo yo, guapa…la semana que viene los lavas tú…¿habrá invitación la semana que viene?, preguntó Sergio arremangándose.

- Claro que si,- contestó Carmen.

- Vale….muy bien…y ¿habrá paella?.

- Quizás haya cena también….¿si quieres?.

- ¿Cena?....¿eso significa que me invitas el domingo completo?.

- Puede ser.

- Bien….suena bien….después de tantos meses de no vernos….¿cuánto hace ya?.

- Más de diez meses, Sergio

- Cuánto tiempo, verdad?.

- Si…..el tiempo que lleva recuperar la confianza en una persona….el tiempo que lleva reflotar el barco hundido….el tiempo que lleva hacerte miles de preguntas, pero siempre responderte lo mismo….le quieres, pero me duele lo que me ha hecho.

- Lo sé….lo sé….y a mí también me duele lo que te he hecho, me duele el no estar aquí…me duele el haberte hecho sufrir….no sé si me podré perdonar algún día, Carmen.

- Quizás entre los dos lo logremos…poco a poco. Primero tenemos que recuperar la amistad y el resto con el tiempo….¿no te parece?.

- Creo que sí,- dijo Sergio abrazando a su mujer con las manos mojadas y llenas de jabón.

Continuará…