18 jun. 2011

CIENTO OCHENTA GRADOS (XX)



- No puedo, no quiero seguir aquí,- dijo Analía en cuanto Armando cogió su llamada.

- Qué te pasa, mi amor?. Por qué estás así?, -preguntó Armando, aunque suponía por donde iban los tiros.

- He vuelto con mi marido. Me ha dado lumbalgia, así que estoy en la cama. Esto ha sido por cargar con la maleta de un lado a otro, Armando,- dijo Analía con voz muy triste.

- Pobrecilla, mi niña. Cuánto lo siento. Me salió un viaje relámpago a Madrid, justo el día que me habías dicho que te ibas al piso y ahora estoy en Bilbao, visitando unos clientes. La vida de un comercial sabes que es muy dura, de aquí para allá,- dijo Armando tratando de que su voz sonara convincente.

- Aaaayyy, mi amor…cuánto quisiera que estuvieras aquí….no aguanto más esta vida!!!,- exclamó Analía casi a punto de ponerse a llorar.

-Ya, ya lo sé, mi amor, pero tienes que ser fuerte. Pronto estaré allí, y estaremos juntos, te lo prometo.

- Vale, mi vida, pero…pero…es que tú no sabes lo duro que es esto…no puedo siquiera conectarme al MSN porque ya está diciendo que me desconecte, que se gasta luz, que gastamos internet y tenemos tarifa plana…es un tacaño que me controla en todo ….y yo….y yo….estoy trabajando ahora…además dinero es lo que nos sobra….no lo aguanto más, - dijo Analía entre sollozos.

- Bueno, mi amor…calma….ten paciencia,-dijo Armando sin saber ya que más decir.

- Estoy tratando….si….pero quiero que regreses pronto para poder estar contigo.

- En cuanto regrese te avisaré, vale. Quédate tranquila, mi amor y ahora tengo que dejarte que tengo una cena importante. Un besillo, mi amor y sé fuerte,- dijo Armando tratando de cortar la conversación.

- Un besazo, mi amor. Te echo de menos,- dijo Analía y cortó la comunicación.

***

- Ven aquí, mi cielo, qué ya sabes lo que te espera,- dijo Armando abrazando a su mujer a punto de acostarse. - Te quiero cada día más.

Continuará…