27 may. 2011

CIENTO OCHENTA GRADOS (XV)



- Estoy con unas agujetas impresionantes,- dijo Sergio, tratando de estirarse.

- ¿Qué has estado haciendo?. Mucha actividad, eeehhh!!!!,- dijo riendo Luis.

- No, no es lo que tú piensas, listillo,- dijo Sergio pegándole suavemente en la espalda a su amigo mientras entraban en la cafetería.

- Y qué es entonces?,- preguntó Luis sentándose frente a la barra.

- Pues que estoy durmiendo en el sofá desde hace una semana,- contestó Sergio pidiendo un cortado.

- Por qué? A qué se debe eso?,- preguntó Luis con voz incrédula.

- Desde hace una semana estoy viviendo con Analía,- contestó Sergio.

- Y estás durmiendo en el sofá?. No entiendo nada ahora,- replicó Luis meneando la cabeza.- Ya no eres el mismo Sergio de antes. Quién ha cambiado a mi amigo?.

- Nadie, nadie, no me ha cambiado nadie….En realidad, ni yo entiendo esto. Analía me atrae desde que la conocí. Cuando me separé, no quería confesarle nada, quería estar solo y tranquilo para pensar que iba a hacer con mi vida. Además ella tenía muchos problemas con su matrimonio y te confieso que no le he dicho nada, pero…. he tratado de acercarme más a ella y justo hace una semana, me llama toda llorosa y me dice que se va de su casa, que no tiene a donde ir y si se puede quedar conmigo por unos días. Realmente fue toda una sorpresa.

- Y entonces qué haces durmiendo en el sofá…so memo?

- No quiero que ella piense que me aprovecho de esta situación para tener un acercamiento “más cercano”, me entiendes. Quiero que ella sienta lo mismo que siento yo. Y no sé….no sé qué decirte…no sé qué siente….pienso que me ve como un amigo, alguien que la ayuda. Eso soy por ahora.

- Por ahora….pero tienes que avivarte, amigo…porque sino alguien te birlará la paloma….o volverá con su marido, porque si es tan guapa como dices, el tío debe estar desesperado persiguiéndola para que ella regrese con él.

- Creo que si…algo me ha dicho ayer….pero dice que no…que no quiere regresar, que se siente a gusto conmigo.

- Entonces a qué esperas…so memo???.

- Vale…si….pero no la quiero presionar….

- No la vas a presionar, hombre….pero la tienes al alcance de la mano. O no estás enamorado de ella??.

- Eso es lo que no sé claramente….estoy hecho un lío. Por un lado está Carmen, la mujer de la que me enamore hace un porrón de años, con la que tengo dos hijos, con la que he compartido buenos y malos momentos, la que me ha apoyado siempre, a la que le he roto el corazón con toda esta situación, la que me espera los domingos con paella y a la que le tuve que decir este domingo que no podía ir porque tenía que trabajar como excusa porque Analía estaba en casa y no quería dejarla sola. Y por otro está Analía, que es como un soplo de aire fresco a pesar de la situación por la que está pasando, es inteligente, alegre, agradable, hasta cariñosa.

- Eeeehhh??...eso te lo tenías escondido…ha pasado algo más?.

- Bueno…solo un abrazo y un beso en los labios hace dos noches. Pero nada más…te juro que yo quería más…pero me contuve…no sé cómo pude contenerme…pero lo hice…

- Vale…vale…campeón…primer acercamiento…ya verás que después te podrás acercar más…no lo dudo….además si ella está en tu casa…seguro que no es tonta y se da cuenta que bebes los vientos por ella.

- Ya….pero y después….no sé qué pasará después…los dos tenemos nuestros compromisos que tendríamos que solucionar antes de decidirnos a algo más juntos.

- Tiempo al tiempo, Sergio,….paso a paso.

- Si….si….yo prisa no tengo….y creo que ella tampoco, -dijo Sergio mientras pagaba los cafés y salía de la cafetería con su amigo rumbo al gimnasio.

***

- Aaayyy Armando, no sabes lo que he hecho,- dijo Analía abrazándolo.

- Qué has hecho, mi amor?,- preguntó Armando, acariciándole suavemente la espalda mientras abría la puerta de su piso.

- He dejado a mi marido y me he trasladado a casa de Sergio,- dijo Analía de sopetón.

- Cómo?? Cuándo??,- gritó Armando sorprendido.

- Si…no aguantaba más con mi marido y no podía llamarte para venirme aquí unos días, así que lo llamé a él y me trasladé a su piso hace una semana, -dijo Analía mientras bajaba la cremallera de su vestido apenas entrar y cerrar la puerta.

- Y qué ha pasado?,- preguntó Armando quitándose los zapatos.

- Nada….él duerme en el sofá y yo en la cama del dormitorio con la puerta cerrada,- contestó Analía dejándose besar por Armando.

- Aaayyy mi amor…no se qué haría si supiera que tus besos son de otro, que estás con otro,….no sé….me volvería loco.

- No te preocupes…que con él no pasará nada…no me gusta y aunque lo intente no pasará nada entre nosotros,- dijo Analía.

- Sabes que te quiero y quiero estar contigo….dentro de poco ya estaremos juntos, mi amor,- dijo Armando acariciando a Analía por todo el cuerpo hasta hacerla gritar de placer.

Continuará…