9 may. 2011

CIENTO OCHENTA GRADOS (XIII)



Cada día me gusta más Armando, pensaba Analía mientras chateaba con él por el MSN. Estar entre sus brazos hace dos días me hizo sentir como en las nubes, y que lindo piso se ha alquilado, tengo que conseguir que me invite a vivir con él, porque eso es lo que quiero y además porque ya no aguanto vivir con Carlos. Mi marido no es malo, Carlos es un hombre bueno, que me da todo lo que le pido y se nota que aún me quiere, pero yo ya no le quiero y no soporto que me toque, ni que me bese, ni tener que fingir cuando nos acostamos. No pienso seguir haciéndolo, y más ahora que he estado con Armando.

De repente, Analía se dio cuenta que Sergio se había conectado al MSN y le saludó.

Sergio dijo: Hola Analía, ¿cómo estás?.

Analía dijo: Bien y tú Sergio?.

Sergio dijo: Para que te voy a contar.

Analía dijo: Dime, Sergio…¿qué te ocurre?.

Sergio dijo: Bueno…ya sabes que me he separado y aunque eso era lo que quería…no me encuentro bien….no sé….no me acostumbro a llegar al piso y estar solo.

Analía dijo: Bueno Sergio….tranquilo….ya te acostumbrarás…además….quizás…tu soledad sea corta.

Sergio dijo: ¿Por qué lo dices?

Analía dijo: No lo sé….quizás tus problemas se arreglen….o encuentres a alguien que te haga compañía….no lo sé…

Sergio dijo: No lo creo, guapa. En este momento lo que menos quiero es complicarme más la vida. Por ahora quiero estar tranquilo y pensar.

Analía dijo: Vale…solo decía….aunque ya sabes que puedes contar conmigo por si te sientes solo y quieres hablar con alguien.

Sergio dijo: Gracias preciosa.

Analía dijo: Qué te parece si quedamos para almorzar juntos mañana?.

Sergio dijo: Buena idea….gracias Analía.

Analía dijo: Perfecto….dejaré comida lista aquí en casa y les avisaré a mis hijos que no regreso hasta la noche.

Sergio dijo: Y díselo a tu marido también….no vayas a tener problemas con él.

Analía dijo: Los problemas ya los tengo Sergio. Los de siempre…..no sé cuanto aguantaré en esta casa….no quiero separarme por mis hijos…..pero me parece que lo tendré que hacer….no puedo vivir así, no puedo hacer mi vida….mi marido me controla en todo…no me deja ni respirar….no quiero hablar porque me pongo mal….

Sergio dijo: Analía….Analía….no te preocupes guapa….ten paciencia….y habla con él.

Analía dijo: Es imposible…no entra en razones….ya hemos hablado miles de veces….Sergio tengo que desconectarme porque acaba de llegar y no quiero que me vea conectada en el ordenador. Un beso….nos vemos mañana.

Sergio dijo: Vale guapa….hasta mañana.

Sergio quedó preocupado por Analía. La quería, la quería desde hacía unos cuantos meses, casi desde que la había conocido, pero aún no le había confesado nada, aunque le era difícil ocultarlo. Verla por las mañanas en el trabajo le causaba mucha alegría y no quería que ella pensara que era la causante de su separación, que en definitiva no lo era, o en parte sí, pero no quería hacerla sentir mal, y ella también tenía sus propios problemas con su marido.

Me  gustaría ayudarla, pensaba, pero en este momento no estoy para ayudar a nadie, aunque quizás pudiera. Y si le digo que venga a vivir conmigo, pensó. No sé que me contestará ella, quizás es una idea loca y algo apresurada. Puedo decirle que es solo por ayudarla, como amigos, en el piso hay espacio para uno más y además yo no estaría solo. Si se da la oportunidad mañana durante el almuerzo, se lo digo, si me animo, claro está, se dijo. Apagó el ordenador y se fue a dormir.

***

Analía apagó el ordenador y se quedó pensando. Mientras hablaba con Sergio se le había ocurrido una idea. Él ya se había cambiado de casa y ella lo que quería era salir de la suya, pero no tenía a donde ir. Su relación con Armando recién tomaba un caris más serio, pero podía pasar mucho tiempo antes que él le dijera de vivir juntos y tenía a Sergio sintiéndose solo y dispuesto a ayudarla, hasta lo veía cariñoso con ella, así que al día siguiente se pondría lo más guapa posible y desplegaría todos sus encantos para conseguir lo que se le había ocurrido.

Continuará…