2 feb. 2011

LOS RECUERDOS DE ELISA (VI)


Elisa estuvo a punto de salir corriendo de la casa de Francisco. Se sentía ofendida y enfadada con toda esa situación. No entendía por qué Francisco la había llevado allí y se comportaba como lo estaba haciendo, era un Francisco totalmente distinto al que conocía.

En algunas ocasiones, cuando recordaba ese día, como lo estaba haciendo en ese momento, se recriminó no haberlo dejado plantado aquella tarde allí mismo. Se enfadó consigo misma porque se quedó quieta en el sofá, con un sentimiento de idiotez total, enteramente bloqueada, como le pasaba cuando se enfadaba.

Tras el enfado inicial y la cara de tonta que sabía se le había quedado, hizo ademán de levantarse del sofá y Francisco aprovechó ese hecho para cogerla de la mano y le dijo: "Bueno no estemos aquí... vamos a dar una vuelta por otro lado…o ¿tienes ganas de bañarte en la piscina?."

Elisa era incapaz de decir nada, quizás era la primera vez que permanecía callada durante tanto tiempo, pero y a pesar que tenía puesto el bikini, ya no tenía ganas de ir a la piscina, así que se dejó conducir. Pensó que en cualquier otro sitio estaría mejor que en aquella casa. Además si salía y no se sentía a gusto con Francisco podría optar por coger un autobús e irse a su casa. Pero en ese momento se dio cuenta que al salir de su casa y con el entusiasmo que sentía había olvidado coger su bolso y por lo tanto, no tenía dinero, así que dependía de él para que la llevara de nuevo a casa.

Al salir de la casa, Francisco parecía más tranquilo y hasta estaba sonriente. Volvieron a coger el coche y fueron al paseo marítimo, donde en unos chiringuitos de la playa que comenzaban a abrir a esa hora de la tarde, él compró unas cervezas.

Los jazmines que él le había regalado al ir a buscarla a su casa, se habían marchitado, como la ilusión del principio de la cita. Menudo momento había pasado, pero había visto una faceta de Francisco que no conocía y no podía decidir si le gustaba, de todas formas la cita aún no terminaba y le quedaba ver como se seguiría desarrollando, porque seguía teniendo ganas de estar con él.

Continuará…