29 ene. 2011

LOS RECUERDOS DE ELISA (IV)


Cuando llegaron a la casa de Francisco, Elisa pensó que a él se le había olvidado algo o quizás algo peor, le iba a presentar a su familia para lo que era demasiado pronto y se cohibió y entró despacio en el piso al no saber con quién se iba a encontrar, a pesar de que Francisco la cogió de la mano y la llevó hasta el salón.

No había nadie allí, solo ellos dos.

Francisco le mostró su cuarto y bien podía pensarse que hacía un instante había pasado un huracán. ¡Vaya desastre!... La cama sin hacer, la ropa tirada por todos lados.

Realmente si había algo colocado en su sitio era por pura casualidad y ella estuvo a punto de ponerse a ordenar, como siempre hacía en su casa, pero antes de que pudiera coger una camiseta que había en el suelo frente a ella, Francisco la sacó nuevamente al salón y le preguntó, "¿Quieres bañarte en la piscina?". Elisa, algo extrañada, pensó si la salida iba a consistir solamente en estar en la piscina de la casa de Francisco o iba a ver algo más y se puso un poco en guardia.

Sonrió al recordar ese hecho y casi llegando al trabajo, cambió el CD de Michael Bolton por uno de Presuntos Implicados.

Continuará…