31 dic. 2010

FELIZ 2011...NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE



“Las personas pueden olvidar lo que les dijiste, las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero nunca olvidarán como las hiciste sentir” 
Johann Wolfgang von Goethe

El último día del año, es un día para recordar las cosas lindas y olvidar lo malo que nos ha pasado. 

Es un día apropiado para desear, un día apropiado para soñar con lo que sucederá, un día para ilusionarse….

Yo me quedo con lo más bonito de mi año…el cariño de todos vosotros, vuestros comentarios, vuestros saludos, vuestros deseos…gracias por estar ahí.

Ahora se aproximan 365 días nuevecitos, disfrutémoslos con todo, con alegría, buen humor y sonrisas, con la esperanza intacta, porque todo llega y vale la pena esperar.

Y aquí va mi deseo que se extiende a todos vosotros:

Despertar con una sonrisa todas las mañanas y que esa sonrisa no se apague o por lo menos que nos dure hasta la noche.
Que nada nos impida seguir soñando,...que todo es posible aunque no lo parezca.
Tener la valentía para decir lo que se piensa y siente siempre.
Que se cumplan todos los deseos.
Que los problemas, angustias y dolores sean pasajeros.
Que la tristeza le deje lugar a la alegría y a la risa.
Que si hay que llorar sea de felicidad....y si de todas formas hay que llorar, ese llanto borre toda la tristeza.
Que la felicidad dure un rato largo.
Que los abrazos abunden y sean calurosos.
Que siempre haya besos de esos....siempre...
Que nos reencontremos el año que viene.
Y además... como siempre deseo... ¡¡¡salud, trabajo, amor y amigos!!! en el orden que queráis.


Descorchemos el cava, el champagne, la sidra o lo que tengáis a mano para brindar por un 2011 lleno de magia y felicidad.

No olviden cumplir con todos los rituales...y sino...no pasa nada....con una sonrisa y pisando bien fuerte con el pie derecho cuando entra el año bastará, para tener alegría y buena suerte por 365 días más.....que seáis felices!!!.

... por este año... no me queda nada más que decir...aaahh si...

... nos vemos el año que viene!!

30 dic. 2010

NO ES FÁCIL QUERERTE...


No es fácil respirar sin el perfume de tu piel.
No es fácil que mi sangre permanezca impávida y tranquila
si al solo contacto de tus manos corre como loca por mis venas.

No es fácil tenerte tan cerca y tan lejos.
No es fácil desear que tu boca se funda con la mía,
y con tu pecho pegándose al mío,
me digas en un abrazo,
no te apartes de mi cariño.

Nada es fácil porque
las espinas del pasado
están clavadas aún en mi corazón,
y las dudas son heridas profundas
que me hacen perder la razón.

No es fácil quererte….pero te quiero.

29 dic. 2010

NO …NO ME PUEDO ENAMORAR OTRA VEZ (FIN)



No…no me puedo enamorar otra vez, era lo que ella pensaba mientras él la miraba y le decía: “Déjame abrazarte”.

Por fin la había encontrado la mañana de Navidad, parecía hasta un milagro, después de mucho tiempo, casi un año sin saber de ella y no quería dejarla escapar, no otra vez.

Pero no…no puede estar ocurriendo de nuevo…no voy a volver a caer…no voy a dejar que me clave la mirada y me taladre el corazón de a poco con esos ojos verdosos que tanto me gustan. No puedo dejar que me toque, que me abrace, que me acaricie, seguía pensando ella intentando separarse de él.

No puedo permitir que me bese, que me busque la boca como ahora lo está haciendo. No quiero que vuelva a acariciarme el cabello, ni que me toque la nariz y me diga que la tengo fría como siempre.

Él tiene que entender que no puede insistir de esa forma. Tiene que dejar de acariciarme y de hacerme cosquillas.

No quiero que pase otra vez lo mismo…no quiero escucharle decir dentro de un tiempo que no quiere seguir conmigo porque quiere ver mundo.

No quiero tenerle en mis pensamientos, una y otra vez, atravesando con flechas envenenadas mi corazón y mi alma.

No le voy a permitir que invada mis sueños y no me deje dormir.

No, no voy a volver a enamorarme otra vez. Decididamente no, seguía pensando mientras él la abrazaba contento por haberla encontrado.

Pero…

Creo que me volví a enamorar, pensó y se dejó besar.

FIN

28 dic. 2010

NO …NO ME PUEDO ENAMORAR OTRA VEZ (II)


Ocurrió una tarde mientras estaban sentados debajo del árbol en el patio de la casa de ella. Él jugueteaba con su pelo, pero ella le veía raro, hacía días, pero no le preguntaba nada, sabía que algún día él le contaría el por qué.

Y fue esa tarde cuando él le espetó casi sin anestesia que no podía seguir con ella, que si seguían no podría hacer todas las cosas que había pensado hacer, viajar, conocer mundo, ir a Egipto. Esas cosas que a los demás a veces le parecen chorradas pero que para uno son importantes.
Llevaban más de dos años de novios, casi era convivencia porque él se quedaba en la casa de ella, casi todos los días, de lunes a viernes y ella iba a la casa de él los fines de semana y habían comenzado a trabajar en la misma empresa haciendo prácticas.
Ella le miró sorprendida, sin entender nada y las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas mientras se incorporaba e intentaba pararse como para salir huyendo sin querer escuchar nada más.
Él intentó detenerla, pero ella le dijo que no, que no quería saber más nada, que todo lo había dicho él. Ya hablarían en otro momento.
Siempre era así. Cada vez que habían tenido una discusión o algún distanciamiento, ella no le dejaba hablar hasta que no lo digería completamente y podía mantener la compostura y hablar sin gritar ni llorar.
Pasaron los días, él esperaba y ella no le llamaba, lo que lo estaba poniendo bastante nervioso. Ella nunca había estado tanto tiempo sin comunicarse después de una discusión, así que decidió no esperar más y llamarla para aclarar la situación, porque al final se había dado cuenta que la quería, que podían hacer todas esas cosas juntos, que algunas cosas le quedaba claro que no, pero que ya no le importaban si ella no estaba a su lado.
No pudo ubicarla, ella tenía su móvil apagado, no contestaba sus sms, ni sus emails, ni siquiera la encontraba en su casa las veces que fue a buscarla.
Así transcurrieron los días y ni noticias, como tragada por la tierra. La hermana de ella le había pedido que no insistiera, que ella se había ido un tiempo fuera. Pero él no cejaba, y a todos con los que se encontraba, les pedía que le dijeran a ella que él quería verla, hablar, aclarar la situación y volver a ser pareja otra vez.
Pero ella no le llamó…esta vez no le llamó y él supo que por un momento de indecisión, de tontería, la había perdido.
Continuará...

26 dic. 2010

NO …NO ME PUEDO ENAMORAR OTRA VEZ (I)


Casi la tomó por sorpresa, pero si, no había dudas, hacía días que le parecía que él la miraba de una forma especial y ahora lo había pillado otra vez y eso le gustaba, claro que le gustaba.
Hacía mucho que se conocían. Habían sido compañeros en el Instituto, siguieron juntos en la Facultad, de vez en cuando coincidían en algún grupo de estudio o en alguna reunión y de tanto cruzarse y mirarse, se hicieron amigos.
Así ella conoció a su familia, a sus amigos, a sus exnovias, que le gustaba el Colacao sin azúcar y su fanatismo por el Madrid aunque eso a ella no le gustaba porque era del Barça.
Sabía cuando él tenía sueño porque comenzaba a guiñar los ojos y que nunca le gritaba aunque estuviera muy enfadado, y él sabía que a ella le gustaban los helados de chocolate con nueces, la playa aunque fuera invierno, los lunes de CSI y que siempre cantaba cuando conducía su super bólido por las calles de la ciudad que los veía pasar todos los días riendo y discutiendo acaloradamente por todo y por nada.
Él siempre sabía que a ella le gustaría la película que había elegido para ir a ver el sábado en el cine, que siempre pedía coca cola con hamburguesa como primera tapa y ella sabía que a él le encantaban las patatas con alioli y que era muy cariñoso pero cuando una mujer le gustaba se ponía un poco tonto.
Sabía muchas cosas de él, hasta podía decir de memoria la ubicación de sus pecas en la espalda, pero había algo que no sabía y desde que lo había descubierto mirándola de esa forma tan especial, con una pequeña sonrisa tonta dibujada en su cara, se había puesto a pensar que no sabía cómo besaba, ni cómo hacía el amor.
No conocía las palabras que le decía a una mujer en la cama, ni sus gustos y preferencias al besar. No… no lo sabía…y quería saberlo…si que quería.
Por esa razón fue que le mantuvo la mirada y le sonrió cuando le sorprendió por enésima vez esa semana mirándola embobado cuando estudiaban en la Biblioteca de la Facultad.
Sintió un click en su corazón y una punzada en el estómago le indicó que ya era hora de conocer como la acariciarían esas manos que a veces la habían rozado y como la besarían esos labios y como la amaría ese hombre con el que tanto había compartido, del que conocía detalles, pero que en definitiva no conocía y quería conocer más.
Y tuvo la certeza de que lo iba a amar.
Continuará...

23 dic. 2010

GRACIAS A TODOS...FELIZ NAVIDAD

Hace unos días una amiga me decía que le entusiasmaban mucho estas fechas y al ver su cara ilusionada me contagié de su alegría, así que aquí va un post especial, para felicitar y agradecer, porque es de bien nacidos ser agradecidos, así que:


GRACIAS
Porque estás ahí.
Por hacerme bien.
A los que he conocido este año.
A los que me han dejado huella.
Por las sonrisas, las caricias, las miradas.
Por el afecto y el ánimo que recibo día a día.
Por esos trocitos de felicidad que me regaláis.
A los que me han ayudado a ser lo que soy y como soy.
A los que siempre están a mi lado y no me fallan nunca.
Por los besos y abrazos que he dado...y los que he recibido.

A todos aquellos que me han ayudado y escuchado sin pedírselo.

A los que han compartido un poquito de su tiempo y han llegado hasta aquí.
A todos aquellos que me han mostrado que hay un mundo de posibilidades y formas distintas de ver la realidad.
A todos aquellos que me han enseñado cosas y que todos los días me enseñan a disfrutar cada minuto de la vida.
Porque me he dado cuenta que no voy a sentirme mal, si algo no me sale bien.
A los que entran en este blog a leer, a dejar un comentario, a saludar...y espero que lo sigáis haciendo.
GRACIAS,... INFINITAMENTE GRACIAS A TODOS.
Y DESEO que tengáis salud, trabajo y amor en el orden en que queráis y que todos vuestros deseos se hagan realidad.
Aaaahhh...y otra cosita....espero que el Sr. Gordito no llegue tarde
y les deje algunos regalitos




Besos a todos….FELIZ NAVIDAD

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (XIII) Y POR AHORA ÚLTIMAS

Adiós Corsa…adiós….Bienvenido Fiat, cariñosamente apodado “Red Baby”

Como indiqué en este post, el Corsa pasó a mejor vida a fines de septiembre de 2010, después de más de 1 año y medio juntos.

Y eso que hacía tiempo que nuestra relación había mejorado, él se portaba excelentemente bien y yo trataba de no maltratarlo demasiado...pero...siempre hay un pero.

Iba por una carretera al costado del Aeropuerto, con el sol de frente a las 8 de la mañana y al intentar girar a la derecha en un cruce, me salí completamente de la carretera porque me encandiló el sol y terminé en el campo, saltando por un terraplén de más o menos 40 cm, con tanta mala suerte que caímos sobre una arqueta que se atravesó en nuestro camino y rebotamos, para cuando el coche se detuvo, lo apagué e intenté arrancarlo...el motor decía que si...pero el coche que no....el chasis del Corsa quedó dañado y el arreglo hubiera costado muy caro....así que al desguace marchó.

En el accidente el único afectado fue él, porque yo solo me contracturé la espalda, y no choqué con nadie, por suerte.

Realmente me dio mucha pena...le había tomado cariño al Corsa...fueron muchas peripecias vividas juntos.


Después de eso, superar la contractura, la tristeza de la perdida, e ir al trabajo en autobús otra vez durante casi un mes...dije...tengo que comprar otro coche y comencé a visitar concesionarios y me decidí por un Fiat Punto rojo, apodado “Red Baby”…que aquí les presento.

Por ahora y con dos meses juntos, sigue invicto de bollos, choques y demás…aunque de vez en cuando se encienden las luces de autoevaluación, de dirección asistida…etc, etc…lo que se soluciona dándole un poco de mimo…y comprobando que está todo OK, en fin…funciona muy bien….digno heredero del Corsita y además más moderno porque tiene radio con CD, ya que el Corsa tenía radio con cassetero...si es que era muy viejillo.


Y aquí con este post que es el número 200 y con 300 días online...terminan estas peripecias, pero nunca se sabe...jeje......besos a todos y gracias por leer mis aventuras y desventuras.

22 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (XII)

El barranco y yo

Hace unos relatos atrás contaba que una amiga vivía en una zona en donde aparcar se hacía difícil a determinadas horas y días y que cuando iba a su casa, trataba de aparcar en un descampado que quedaba a una calle de su casa, donde ya una vez quedó el Corsa aprisionado con una roca.

Pues bien, como dicen que el hombre tropieza dos o más veces con la misma piedra, yo no podía ser menos.

Un sábado de octubre del 2009, tenía que pasar a buscar a mi amiga por la mañana para hacer diversos mandados por Almería, así que traté de aparcar en el mismo lugar de siempre.

Tarea complicada otra vez. Recorrí toda la calle y no encontré lugar, traté de girar para regresar por donde había venido, ya que es una calle cerrada, para luego subir por otra calle a otra zona donde, supuestamente, me dijeron unos vecinos, habría lugar donde aparcar.

Girar fue harto difícil, la calle seguía en obras y el Corsa, otra vez, quedó atrapado, esta vez entre el bordillo y una valla.

Vaya follón que armé!!!, tres coches esperando que yo sacará el mío de su atasco, los gritos de los otros conductores diciéndome que si quería me ayudaban, aunque dicho de otra forma, cosa que no me preocupaba a esa altura, si algo tenía en ese momento era calma y mucha paciencia para maniobrar, porque cuando me dicen algo y voy conduciendo no me inmuto.

Pero lo peor estaba por venir, cuando logré sacar el Corsa del atolladero.

A continuación subí por la calle que conecta con la parte de atrás de la Alcazaba de Almería.

Allí hay una zona improvisada de parking al aire libre, donde los coches se van colocando en las mejores posiciones mientras van llegando y el que llega el último….le toca al lado del barranco.

Se imaginarán donde me tocó estacionar….pues si…ahí mismito.

Lo complicado del caso no era estacionar, lo más complicado era luego sacar el coche de allí, porque al no poder girar, ni dar marcha atrás porque había muchos coches, tenía que ir por el borde del barranco por donde solo pasaba un coche a la vez, hasta otra zona abierta para poder girar y regresar por el mismo camino.

Me fui pensando que quizás, cuando regresara, ya estaría más despejado y podría sacar mi coche sin problemas. Además cuando había aparcado, había un "aparcacoches" que me dirigió para estacionar.

Ilusa de mi….cuando regresé….el parking improvisado seguía igual de ocupado y no me quedaba otra posibilidad que realizar el caminito al lado del barranco y el aparcacoches estaba "missing in action"....así que me tenía que arreglar sola.

Pues nada, me dije y comencé avanzando por el camino angosto. Hacía poco que había comenzado a recorrerlo y vi que se aproximaba de frente, un Renault Clio azul, que no sabía de dónde había salido, porque cuando yo había comenzado a avanzar no había nadie en el camino, pero ahí estaba,…así que me tocaba retroceder al borde del barranco….madre mía….comencé a rezar…y rezando…rezando….rocé con el espejo derecho otro coche que estaba estacionado…fue un pequeño roce….y por suerte no se movió ni un centímetro....porque sino el dueño lo tendría que haber ido a buscar unos metros más abajo.

El Clío pasó y yo pude seguir hacia adelante, rezando, otra vez, para que las ruedas del Corsa no perdieran el camino ni fallara nada, giré y regresé a tierra más firme y a la civilización.

Al pasar al lado del coche que había rozado anoté la matrícula, para luego hacer el parte a mi seguro. Lo más gracioso ocurrió cuando les llamé.

- Hola...si...llamo para pasar un parte de accidente,- dije.
- Si, buenas tardes. Dígame el número de su matrícula y su nombre...y bla...bla..bla...pidiéndome datos.
- Bla, bla, bla....,- dije dando los datos que me solicitaba,- Es que rocé otro coche con el espejo derecho de mi coche,-informé.
- Bien y ¿su coche que daños tiene?,- me preguntó
- Mi coche ninguno, ....bueno....en realidad tiene heridas de otras batallas (esto lo dije por si me enviaban a un perito y veían los bollos anteriores)....pero ahora no le he hecho nada,- contesté. Además que me importaba un raspón con los bollos que ya tenía...nada.
- Vale...y ¿hubo heridos en el accidente? ¿Ud se bajó a mirar?,- me preguntó, sin entender que había sido un roce sin importancia.
- Pues no me bajé...no, estaba como pa' bajarme del coche, Sra.!!!....estaba al borde de un barranco,- contesté.
-Ahh...pero Ud no se bajó a hablar con el otro accidentado?,- preguntó insistiendo.
- No, además no había nadie en el otro coche, solo fue un simple roce,...de nada....el otro coche estaba estacionado,....además ¿cómo quiere que me baje si estoy al borde de un barranco?...Mire anote el número de la matrícula del otro coche y pase el parte, porque seguro que el otro coche llamara al seguro....buenas tardes,- colgué pensando que la telefonista de mi seguro ya me habría tomado como conductora temeraria por estacionar donde había estacionado.

Como decía Pepito Marrone…..¡¡¡Mamita querida!!!...qué susto al lado del barranco!!!….como sufrí….y me prometí que no me acercaría por allí nunca más….y lo he cumplido.

21 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (XI)

Mi Corsa y su amor imposible…las columnas del estacionamiento del Carrefour

Era fines de septiembre de 2009, aproximadamente las 7 y media de la tarde y tenía que ir al Correo.

A esa hora, la única oficina abierta es la del Centro de Almería, en donde por supuesto, es imposible estacionar porque no hay lugar.

Con mis problemas para aparcar, prefiero dejar el coche en algún lugar cercano e ir caminando.

Cada vez que tengo que ir al Centro, dejo el coche aparcado en el estacionamiento del Carrefour, que queda más o menos cerca del Centro.

Trato siempre de escoger algún lugar abierto y no cercano a ninguna columna, porque una noche, ya había tocado con la parte trasera del coche una de ellas y no quería repetir el incidente,....¡benditos paragolpes!, el que los inventó se merece un premio.

Recorrí el estacionamiento de punta a punta y no había caso, estaba a tope de coches, solo encontré un lugar, pegado a una columna, bueno, pensé, tengo que estacionar aquí, no me queda otra posibilidad. No tuve problemas al estacionarlo, pero cuando bajé vi que había quedado muy cercano a la columna y me dije, tengo que tener cuidado al sacarlo.

Cuando regresé era tarde y había poca luz, así que comencé la maniobra de sacar el coche marcha atrás, pero ví que me estaba acercando peligrosamente a la columna y podía perder el espejo retrovisor izquierdo, así que dejé de retroceder y avancé unos cm, para poder despegarme de la columna. Giré un poco el volante y logré sacar el coche sin problemas o por lo menos eso me pareció.

Puse rumbo a mi casa y cuando bajé del coche, en la puerta de la misma,…..oooohhh!!!!…..surprise!!!, ….tenía un maravilloso bollo y el recuerdo del beso de la columna con mi coche en forma de pintura roja, …demonios, dije, y no me di cuenta, fue como un beso robado, uno se da cuenta al rato que lo han besado.

Cuando le conté a un amigo mi nueva adquisición, me dijo, ahora lo has emparejado, ya tienes bollos de ambos lados.

Pues si, el Corsa había quedado simétrico en cuanto a bollos. Me gustan las simetrías, pero no de este tipo…jooo.


20 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (X)

El llanero solitario al rescate

Estacionar era mi asignatura pendiente, sobre todo cuando había que hacerlo paralelo al bordillo de la acera, porque en batería no tengo problemas. 

Ahora me defiendo un poco más, pero el año pasado, hacer maniobras para estacionar era una verdadera lucha, pero lo que más me agobiaba y aún sigue haciéndolo, es buscar lugar para estacionar, sobre todo a las 7 u 8 de la tarde en cualquier zona de Almería. 

A esa hora es prácticamente imposible y sobre todo en zonas muy habitadas y sin parkings cercanos. Encontrar unos centímetros para estacionar, se convertía en toda una aventura de obstáculos.

Ya conté una vez, que cerca de donde vivía una amiga había un descampado y allí era donde siempre estacionaba cuando iba a su casa si no encontraba otro lugar donde estacionar.

Un día que fui a visitarla, vi que no había lugar para estacionar al lado de su casa, así que continúe rumbo al descampado y recorrí la calle entera para encontrar algún huequito, pero nada, todo ocupado también. 

Como no podía girar para regresar, llegué hasta el final de la calle, donde veía que habían puesto dos vallas con un cartel que decía “Prohibido estacionar por trabajos eléctricos”.

Me cachis!!!, dije y yo que pensaba dejar el coche allí porque era el único espacio disponible.

Así que tenía que girar y regresar por donde había venido. Al girar, noté que había una inmensa roca en el medio de mi camino, así que retrocedí, e intenté pasar por el costado de la misma, el espacio de maniobra era reducido, lo que me obligaba a dar marcha atrás y adelante varias veces, girando el volante, hasta que…..quedé atrapada entre el bordillo y la roca completamente y sin posibilidades por lo menos para mí de salir de allí.

Después de intentarlo algunos minutos más y sin suerte, había tirado la toalla y había decidido dejar el coche e irme, para cuando pudiera y con más calma, regresar y sacarlo de allí.

De repente vi que se acercaba un muchacho con ropa de trabajo y una botella de agua Bezoya debajo del brazo y con una sonrisa muy graciosa me dice, ¿quieres que te ayude?, ¿te saco el coche de allí?.

Realmente caído del cielo, porque por ahí no pasaba un alma y era la primer persona que veía en casi diez minutos que estaba luchando con la roca y mi coche, así que le contesté, “todo tuyo”, me bajé del coche, me subí en el asiento del copiloto y vi como en dos maniobras y sin mucho esfuerzo, el Corsa salía como por arte de magia de su prisión.

Me sentí aliviada y solo atiné a decirle gracias y hacerle adiós con la mano a mi llanero solitario rescatador cuando él continuó su camino a pie y yo seguí buscando donde aparcar, aunque se merecía un abrazo.

Cuando le conté a mi amiga lo que me había pasado, me preguntó, ¿le habrás pedido el número de teléfono, por supuesto?, le contesté que no, y me dice, serás soseta, ¿y quién te rescatará cuando estés en una situación similar?….pues nada....mmmmm..….si es que no estoy en lo que tengo que estar, le dije.


19 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (IX)

La multa y 3 puntos menos en el carnet

Una buena amiga argentina había venido a pasar unos días en Almería, en julio de 2009. En realidad había venido a defender su tesis de Master, así que se organizaron salidas varias, reuniones, tapeo, para agasajarla durante su estadía.

Era viernes a la noche y una de mis amigas me había llamado para avisarme que le habían organizado a esta amiga argentina una reunión en el bar de tapas donde nos reuniamos siempre y me preguntó si iría, le contesté que si, y a continuación me preguntó, me podrías pasar a buscar?. Le dije que sí, pero agregué, espérame en Puerta Purchena junto al semáforo que paso por ti, porque es la misma amiga que vive junto al descampado y no quería pasar a la noche por esa zona.

Diré que Puerta Purchena se encuentra en la zona céntrica de Almería, es sumamente concurrida a las 8 y media de la noche en verano, así que la cosa iba a ser de detenerme en el semáforo y que ella subiera a mi coche raudamente.

Cuando pasé por allí, mi amiga no estaba, así que di una vuelta porque no podía detenerme en ningún sitio. Bajé hasta el Puerto y cuando iba llegando nuevamente al punto de encuentro, cojí el móvil y la llamé, poniendo el altavoz porque el Corsa no tenía manos libres.

Para no tener problemas dejé el móvil sobre una de mis piernas, pero tuve mala suerte, justo en ese momento, me vieron dos policías locales que venían en moto atrás mío, y me indicaron que me detuviera, pero me hice la "sorda" y seguí, hasta que uno de ellos asomó su cabeza por mi ventanilla cuando me detuve en otro semáforo y me dijo que aparcara al lado del bordillo.

Zas!!! me han pillado pensé, me ha visto con el móvil en la mano.

Me dijo muy seriamente, está Ud. hablando por el móvil. Le contesté con cara de asombro, yoooo???, yo noooo, le habrá parecido, Sr agente, lo tengo solo sobre mi pierna. Yo la ví hablando me dijo. Venía cantando le digo. Meneó su cabeza y vi que no había forma de convencerle aunque pusiera mi mejor cara de niña buena que no ha roto un plato en su vida.

Mis dotes de actriz en ese momento no funcionaron y me "empapeló" con una multa de 150 euros y 3 puntos menos en el carnet. Y no pude rechistar, que le vamos a hacer, no soy Ángela Molina para ponerme a llorar.

He aprendido la lección, si no quiero que me duela el bolsillo, pues no tengo que coger el móvil para que no me pesquen hablando....y realmente que no lo hice más.

18 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (VIII)

El freno de mano

Lo que voy a contar aquí, de vez en cuando pasa cuando uno va con tres mil cosas en la cabeza y es despistada como yo...obviamente.

Una noche salí de la casa de una de mis amigas, que vivía en una zona un tanto regular de Almería. Había dejado el Corsa en un descampado, me subí, y tranqué las puertas. Nunca lo hago, pero como estaba en esa zona y era de noche, estaba preocupada, así que preferí encerrarme en el coche, por cualquier inconveniente. 

A continuación encendí las luces, me puse el cinturón y arranqué. Siempre sigo el mismo ritual, pero esta vez, noté que al coche le pasaba algo, pero no podía precisar bien que, así que seguí, 12 km hasta mi casa,........con el freno de mano sin quitar.

Y recién me di cuenta cuando llegaba a mi casa, porque al dejar la carretera tenía que subir una cuesta, y por supuesto el pobre Corsa no tiraba ni con su alma, ahí fue  que observé la luz encendida del freno de mano en el cuadro y lo quité.

Cuando estacioné en la puerta de mi casa, el olor a goma quemada era insoportable. Así que no bien entré, me conecté a internet para buscar información, porque si llamaba a alguien y  contaba lo que me había pasado, me iban a decir que más que despistada soy una atolondrada total.

La información era variada, desde que podía haber roto el freno de mano, hasta el embrague y no sé cuantas cosas más, pero me quedé con la recomendación que hacía un mecánico. Decía que era mejor seguir circulando, así que me subí al coche nuevamente a las 12 de la noche y conduje hasta el pueblo siguiente, 6 km de ida y otros 6 de vuelta, más o menos y con eso esperaba que el olor a goma quemada desapareciera, probando el freno además, para ver si funcionaba correctamente.

Por suerte, todo bien, el Corsa era de “fierro” y de ley, realmente, porque le había tocado en suerte aguantar a una despistada como yo.

17 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (VII)

Una noche de San Juan accidentada

Llegué por la tarde a mi casa, era 23 de junio de 2009, la esperada Noche de San Juan se aproximaba, la noche mágica, noche de compañerismo, amistad, barbacoa y deseos.

Me puse a preparar una de mis especialidades en la cocina, una empanada gallega, aunque diré que bastante simple, que compartiría con todos mis amigos en la playa del Zapillo.

Tenía que pasar a buscar a dos amigas que me esperaban en sus respectivas casas, así que pasé por ellas, y me dirigí hacia la playa.

Día de locos para ir en coche hasta la playa. El tráfico a las 8 de la tarde estaba más que caótico y me estaba poniendo nerviosa. Toques varios entre coches (el mío se iba salvando) con los consabidos disgustos. Seguí mi camino hacia la playa, mis amigas no paraban de darme indicaciones, ve por aquí, gira allá y eso que la que tiene carnet soy yo y no ellas, pero como decimos en mi país, todo el mundo se siente en algún momento director técnico, así que las dejé, aunque no les hacía mucho caso, además no contaba con fiso suficiente en el coche para taparles la boca y que se callaran. Anotación: la próxima vez que las lleve a algún lado, incluir entre los bártulos de viaje, además de comida, fiso, jeje.

Ya veía que iba a estar complicado el estacionamiento, iba mirando atentamente algún lugar donde estacionar, giré varias veces por diferentes calles y nada, ni 2 cm de estacionamiento para mi Corsita. Al tercer giro en una calle y detenida en un semáforo, veo que sale un poco de humo del capó de mi coche, pero no le di importancia, pensé que sería por el calor, que era mucho a esa hora. Un señor que cruzaba la calle, miró mi coche con cara de extrañado y a mí también me extrañó su actitud, pero seguí adelante.

No tenía muchas esperanzas de estacionar cuando vi que en un espacio abierto cerca de la playa había coches estacionados y una persona que indicaba los lugares para estacionar, así que me dirigí hacia allí. Observé nuevamente que salía humo de mi coche, que raro pensé. Al aparcar en el lugar indicado y apagar el coche, una humareda terrible salió, lo que nos hizo salir en estampida. Dios, pensé, me he quedado sin coche y esto qué es?. Un muchacho que estaba cerca me dijo, muy acertadamente, es un manguito, te debes de haber quedado sin agua, porque se te ha roto un manguito. ¿No has visto que el motor se recalentaba?, me preguntó, y sinceramente no me había fijado en eso, estaba tan nerviosa por el tránsito, mis amigas parlanchinas y el escaso estacionamiento, que no había tenido tiempo de fijarme si la aguja que indicaba la temperatura del motor se mantenía en una zona adecuada o iba llegando a zona roja. Eso me hizo pensar que podría haber roto el motor, que agobio, pobre Corsita, pero bueno, luego lo confirmaría en el taller.

Después de eso, llamadas al Seguro, esperar la grúa, mis amigas que no sabían qué hacer, que querían que me quedara en la playa con ellas y con el resto de la gente para poder disfrutar de la noche de San Juan, pero yo no tenía muchas ganas a esa altura, solo pensaba en como volver a casa, a esa hora y con el coche inutilizado.

Llegó la grúa y coordiné de dejar el coche en la puerta de mi casa, porque a las 10 de la noche ya no habría talleres mecánicos abiertos, además no sabía a cual llevarlo, aún no tenía ningún mecánico de cabecera, que son como los médicos, hay que elegirlos bien porque sino después te puede costar caro. Por el camino, veía otras grúas y el chofer de la grúa me dijo, esta noche además de mágica es de mucho trabajo, la mayoría de los coches terminan empantanados en la arena o con algo roto, vaya noche nos espera, me dijo, has hecho bien de llamarnos ahora y no más tarde.

Al día siguiente contacté con un mecánico, quien confirmó que era solamente un manguito roto, el depósito del agua vacío y nada más.

Aleluya, que alegría, tres días sin coche porque la búsqueda del manguito se complicó y al final mi Corsita operativo nuevamente.

De esto aprendí dos cosas, la primera, cada dos por tres mirar la aguja de la temperatura y la segunda, llevar agua destilada y anticongelante en el maletero por las dudas.