30 may. 2010

TENÍA UNA AMIGA

Hoy leí dos blogs que me hicieron pensar mucho. Uno es el de Kelevra, que habla, resumiéndolo un poco, sobre si debemos contar por aquí lo que nos pasa con lujo de detalles y el otro es el blog de Canoso que citaba una frase de Ralph Waldo Emerson sobre la amistad.

Así como decía Kelevra y estoy de acuerdo, creo que por aquí podemos contar poca cosa, porque como sabiamente dice su madre “lo que pasa en casa, en casa se queda”.

Ya saben que mis historias tienen parte de realidad y parte de ficción, son cosas que me pueden pasar a mí o al que me lee o a alguna persona desconocida, pero hoy y a raíz de leer el post de Canoso, me puse a pensar en algo que me pasó hace unos días y que además me llenó de tristeza y lo compartiré aquí, como para desahogarme. Creo que será la primera y única vez que relate algo que me ha pasado.

Hace dos años por determinadas circunstancias de mi vida, conocí a una muchacha, de la que me hice muy amiga, vivimos juntas durante un tiempo, compartiendo piso, alegrías, tristezas, sueños, ilusiones, nos contábamos todo o casi todo, compartíamos desayunos, almuerzos, cenas, seriales de TV, salidas.

Mi vida en esos momentos rondaba en función del trabajo y poco más y ella fue una gran compañía para mí, así como me convertí de la noche a la mañana en casi su hermana mayor y la apoyé en todo que no fue poco, porque su vida en determinados momentos era como vivir en un infierno….y yo no era la culpable de tal situación, …que conste.

Hace unos meses atrás me regaló un escrito que me llenó de alegría además de hacerme otro honor que me acercaba más a su familia, la cual conocía y quería como propia.

Este es el escrito que me regaló:

"A mi amiga y a mí los gitanos de mi barrio nos odian. Llegamos con el coche y se apartan. Nada más y nada menos que en dos ocasiones les hemos fastidiado el comercio porque el coche se nos ha atascado en su propia puertita. Mi amiga histérica dando zambonbazos para todos lados al coche y yo riéndome sin poder parar. Debe ser algo bastante molesto tener a un personaje al lado rie que te rie cuando estas en un aprieto así. Pero qué le vamos a hacer; yo me rio y ella me lleva a los sitios más indescriptibles del universo para después quedarnos colgadas justo en el peor momento como dos patatas insustanciales: Una la de los zambonbazos, la otra la de la risa estúpida.
Según escribo esto aún me río.
Todo esto para deciros que mi amiga es mi amiga. ¿Qué obviedad, no?. Qué simpleza. No tanto. Es una persona excepcional; me ha visto llorar, tirarme de los pelos, descarnarme e incluso resquebrajarme del todo. Fue la primera en llevarme flores al hospital. Y fue también quién en el bater me sostuvo. Me sostuvo también en la flaqueza, en los tiempos más duros en los que todos los gatos han sido pardos y todas los días como noches; oscuros, oscuros. Me abrió la puerta cuando no había salida y me ofreció refugio para mi alma y para mi cuerpo. Y hoy que todo marcha bien; ¡¡hoy me río con ella!!, me parto, me descompongo de la risa y se que aunque le saco de quicio con mis cuestiones inoportunas; ocurrencias, salidas de tono, broncas y sí...risas inadecuadas, su corazón rie y piola al verme feliz. Feliz. Feliz. Y esa generosidad le hace más grande aún si cabe.
Deciros que..en los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por...Llave, por llave -contaba Mario Benedetti. Contaba que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron. Pues ella, Marita y con esto corto y cambio...es mi tierra... mi sangre, mi pana...¡mi llave!."

Me hizo muy feliz este regalo. Me hizo muy feliz su amistad,

Pero hace unos días atrás y por su carácter ansioso e impaciente y por mi pelotudez y falta de puntualidad, se enfadó conmigo. Y dentro de su enfado pronunció unas palabras que yo esperaba no escuchar jamás, me dijo: “ya no quiero verte, no te necesito”.

Pues bien contesté…no me verás más.

Hasta ese momento pensaba que ella era mi amiga porque me quería como tal y no porque me necesitara....error….hace dos semanas que no sé nada de ella y no pienso comunicarme tampoco, ya que no me necesita…quizás mi actitud sea algo intransigente…pero no fui yo la que se enfadó, si bien tengo parte de culpa del enfado y se lo reconocí.

Supongo que algún día se dará cuenta, aunque ayer he descubierto que además de borrarme de su vida, me ha borrado del Messenger…..una perla más para el rosario pensé.

En fin…de todo se aprende en esta vida….porque como dice Ralph W. Emerson: “La única manera de hacer un amigo es serlo”.

Sabe donde estoy para lo que sea y si quiere hablar, la escucharé….y diré como siempre: A lo pasado, pisado.

29 may. 2010

CON LOS SENTIMIENTOS A FLOR DE PIEL...

Últimamente...bueno...en realidad desde que comencé el blog, siempre he escrito sobre los sentimientos, de cosas que me pasan, de cosas que le pasan a otros, de cosas que me cuentan. Trato de transformar todo eso en historias, algunas tienen finales felices de esos " y comieron perdices", otros no tanto, siento que a veces termine mal las historias...pero así es la vida...una de cal y una de arena, ...además lo hago de manera de "sacar pa' afuera", porque si algo aprendí desde que llegué a este país es que escribiendo y compartiendo lo que uno siente, sea bueno, sea malo, sea lindo o feo, la mochila de los sentimientos se aligera....la carga se hace menos pesada y uno se siente menos solo, porque sabe que hay alguien que está escuchando, que está leyendo...quizás no comparta nuestra forma de pensar, pero nos está dando un ratito de su tiempo y eso es lo importante.

Los sentimientos..que importantes son!!!...que importante es saber que hay alguien en nuestra vida que te quiere y a quien queremos...sea amigo/a, novio, pareja, marido, amante, hijo/a, padre, madre, hermano/a....lo importante es saber que esa persona que ocupa nuestro corazón existe....y no hay nada más bello que escuchar un TE QUIERO y también poder decirlo.

Por eso hoy quiero compartir un premio que me ha dado un estupendo poeta de gran sensibilidad...él es Francisco Pardó del blog En tinta viva...hace poco que he comenzado a leerlo...pero me gusta lo que escribe y os lo recomiendo.



Gracias Francisco.

Saluditos para todos...y feliz finde.

PD: Continuaré con la historia de Simplemente...otra vida en breve....por si alguien quiere seguir leyéndola.




24 may. 2010

PREMIO AMIGOS DE LA RED

Desde hace unos días este blog luce con emoción este premio.




Me lo han concedido dos buenos amigos Chema Barragán del blog Rayajos en el aire y LaMar de El interior secreto. Os recomiendo ambos blogs porque son de una creatividad impresionante, aunque muchos de vosotros ya los conocéis.

Y ahora lo mejor, compartirlo. Hay que concederlo a 15 buenos amigos de la red.
Así que estos son los amigos que he elegido:

Paloma de alcoba paralela
Amadeus de Amadeus 
Canoso de El blog de Canoso 
Javier de estupideces varias 
Ame de Mar Eterno 
Andrea de Menta e Chocolate 
Magdalena Barreto de Mi vida en retales 
Fiaris Alfabeta de Pensamientos……
Si es lo que parece de To me pasa a mí 

Y ahora diré algo que me sorprende día a día, y es que cada día que pasa este blog tiene más seguidores y no solo eso ahora tiene nuevos seguidores por el feed, ha pasado del 2 de siempre a 8. Sé que esto puede ser relativo…pero me encanta que estéis ahí.

Así que a todos los seguidores, los que desde la creación del blog me siguen y a los que se han sumado últimamente, os digo muchas gracias por estar ahí, por seguirme, por leer, por dejar comentarios....el premio también es vuestro.


23 may. 2010

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (IV)


Con el papel de las direcciones en la mano se dirigió a la librería en primera instancia. Allí la recibió Don Miguel, el dueño de la librería, que avisado por la Sra. González la esperaba.

- Hola, - dijo Don Miguel al ver entrar a una muchacha vestida con un traje azul.

- Hola,- contestó Estela mirando las estanterías llenas de libros. Busco a Don Miguel.

- Si, soy yo, - contestó Don Miguel esperando que la muchacha se presentara.

- Soy Estela, me envía la Sra. González, - contestó Estela con un poco de timidez.

- Aaahh si, Estela, la Sra. González me llamó para comentarme que vendrías hoy por aquí. Bienvenida y pasa pequeña que te mostraré la librería y lo que debes hacer,- dijo Don Miguel con rapidez.

- Si, gracias,- dijo Estela.

- Pues bien, el trabajo no es muy arduo. Consiste en atender al público y tener los libros ordenados y limpios en sus secciones, que no haya ninguno fuera de lugar y además pasarles el plumero una vez por día para que siempre tengan ese aspecto limpio de los libros nuevos. Además tendrás ayuda, no estarás sola. Por las mañanas viene mi hijo Javier y abre la librería y yo estoy aquí por las tardes, - dijo Don Miguel. El salario espero que sea de tu agrado y ya lo hablarás mañana con mi hijo si decides aceptar trabajar con nosotros.

- Bien, me parece bien, - dijo Estela entusiasmada.

- Entonces no se hable más chiquilla, te espero mañana a las 8 y media para comenzar, - dijo Don Miguel dándole la mano como para cerrar el trato.

- Aquí estaré, - dijo Estela abriendo la puerta de la librería.

Al salir se cruzó con un hombre de ojos verdes que entraba en la librería. Ella le miró y él le sonrió, lo que hizo que Estela se ruborizara, pero se aferró al papel de las direcciones en la mano y giró en la primera esquina rumbo a la notaría.

El hombre saludó a Don Miguel con mucha efusividad.

- Hola Papá, cómo estás?,- dijo Javier.

- Hola Javier, hoy has llegado más temprano del banco, - dijo Don Miguel dándole un abrazo a su hijo.

- Si, no había mucha gente y el gerente me ha atendido rápidamente. Se avecinan tiempos flacos, según me ha comentado Don Marcial, - dijo Javier quitándose la chaqueta.

- Malos tiempos, entonces, hijo,- dijo Don Miguel, cogiendo su chaqueta y su sombrero. Pues aquí te quedas Javier, hasta la noche. Por cierto, antes que me lo preguntes, la muchacha con la que te has cruzado al entrar se llama Estela y comenzará a trabajar aquí mañana. Vendrá a las 8 y media para hablar contigo antes de que abras en cuanto a salario y esas cosas hijo.

- Vale papá. ¿Estela has dicho que se llama?. Bonito nombre, y muy guapa además- dijo Javier pensativo recordando a la linda muchacha con la que se había cruzado.

- Si, muy guapa, - aseveró Don Miguel mirando la cara sonriente de su hijo.

Continuará….

22 may. 2010

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (III)



Estela se levantó temprano, había dormido con mucha ansiedad, esperaba que la Sra. González tuviera noticias y de las buenas para ella.

Se duchó y vistió con un trajecito azul de hilo muy fresquito, que le quedaba muy bien, los días se ponían calurosos, ya se acercaba el verano y además quería estar bien vestida por si tenía que presentarse en su nuevo trabajo.

Ojalá, ojalá se decía una y otra vez cuando se dirigía hacia la casa de la Sra. González y tocó el timbre.

La Sra. González la recibió con una sonrisa como el día anterior y le dijo que tenía buenas noticias para ella. La cara de Estela se iluminó con una sonrisa.

- Si, guapa, alégrate porque son muy buenas noticias. He conseguido dos trabajos y no uno. No sé si podrás trabajar en ambos lados, si te apetece y si no será muy cansado para ti, - le dijo la Sra. González.

- Esto que me dice es una sorpresa enorme, Sra González. Realmente no me lo esperaba, pero cuénteme, de que se tratan los trabajos, por favor, - dijo Estela con mucha ilusión.

- Uno de ellos es en una librería. Recordé haber visto en tu curriculum que habías trabajado durante un tiempo en una, así que llamé a mi buen amigo Miguel por si necesitaba a alguien para que le ayude en su librería, siempre necesita a alguien porque es una librería muy grande y en determinadas épocas del año sé que contrata personal, que a veces tiene suerte y se quedan trabajando por más tiempo. El otro trabajo es para llevar la secretaría de una notaría, es a tiempo parcial, no pagan mucho y además no sería todos los días, sino cuando hay que pasar largos escritos o tienen mucho trabajo. Pero algo es algo mi amiga, peor es nada y además sé que te urge trabajar, así que para empezar no está mal. Tú eliges, - dijo la Sra. González sonriendo nuevamente al ver la cara de Estela.

- Me  parecen estupendas las dos posibilidades y por ahora me presentaré en las dos. No tengo otra cosa que hacer más que trabajar, - dijo Estela con muchas ganas.

La Sra. González le extendió un papel con las direcciones en donde tenía que presentarse y le dio dos besos deseándole suerte.

Estela le agradeció infinitamente lo que hacía por ella, le dijo que ya le avisaría como le había ido en las entrevistas y con un abrazo se despidió esperanzada.

Continuará…

19 may. 2010

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (II)



Iba caminando lentamente por la calle, mirando los escaparates de las tiendas, asombrándose de los bonitos vestidos que se exhibían y recordaba el pueblo donde había nacido, había estudiado y había conocido el amor, pero también los primeros sinsabores de la vida.

Estela pensaba en todo lo que había dejado allí, sus amigos, su trabajo como costurera primero, luego como dependienta en la única librería que tenía el pueblo, donde había conocido a Luis, su Luis, o debía decir su ex Luis…. Mejor no pensar en él, pero su mente se empecinaba en regresar a aquellos años, no solo los que fueron felices sino también al momento que descubrió el engaño.

Su amiga Rosa, siempre le había dicho que él la engañaba, pero ella no le creía, no quería creerle, hasta que lo vio con sus propios ojos, besando a Laura, otra de sus amigas, vaya amiga. En ese momento sintió que se le partía el corazón, no entendía cómo después de tanto tiempo de noviazgo y de escucharle decir a Luis mil y una vez que ella era la mujer de su vida, le podía hacer eso, ¿por qué?, se preguntaba, qué lo había llevado a eso?. Al principio pensó que Laura, que al fin y al cabo se le veía que perdía la cabeza por Luis, lo habría provocado, pero después pensó que aunque ella fuera culpable de esa situación, él también lo era por haber sucumbido a la provocación de ella, y no haber medido la consecuencia de sus actos.

Toda esa situación, la falta de un buen trabajo y una madre absorbente a la que quería pero con la que no podía convivir la habían decidido a hacer la maleta y viajar a la ciudad.

Primero contactó con su tía Berta, que había vivido durante más de 20 años en la ciudad y había regresado al pueblo después de enviudar. Le contó de su decisión, de sus ganas de cambios.

Su tía la apoyó y le prometió hablar con algunos amigos que conservaba en la ciudad. Fue así que le dio el nombre de la Sra. González a quien volvería a ver al día siguiente. Esperaba que tuviera buenas noticias para ella. Tenía algunos ahorros con los que había viajado, pero no tenía dudas, necesitaba un trabajo, no quería volver a la casa de su madre como había hecho su hermana.

Su hermana Silvia, la consentida de la casa. No había querido estudiar a pesar de que su madre se había empeñado en que lo hiciera. Muy a su pesar había comenzado una carrera en la Universidad, pero la había dejado cuando conoció a Gerardo. La conquistó, o mejor dicho que él fue conquistado, porque tal fue el capricho que le entró a Silvia por él, que a los dos días de conocerlo ya lo había presentado en la casa como su novio.

Cuando su hermana Silvia se casó, su madre quiso tirar la casa por la ventana, como bien se dice, organizó una boda por todo lo alto, hasta vendió tierras para pagar todo aquel bodorrio, y que pasó, su hermana ni siquiera se lo agradeció y se divorció cuatro meses después, porque decía que ya no estaba enamorada y qué hizo su madre?, la acogió con todos los honores en su casa, otra vez, pobrecilla decía, está confundida.

En fin, dijo casi en voz alta, no me queda otra que luchar, estoy acostumbrada a hacerlo y lo haré como siempre.

Ya había llegado a la pensión después de cenar frugalmente un bocadillo y un café con leche en el bar de la esquina.

Mañana será otro día, eso espero, se decía.

Continuará…

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (I)



Estela entró por la puerta de aquella pensión que le habían recomendado. Le parecía de aspecto sucio, pero le habían dicho que las habitaciones eran luminosas y que había sábanas limpias y camas cómodas. Por lo menos eso, pensaba, y cuando encontrara un buen trabajo que le permitiera pagarse un pequeño piso se mudaría, claro que sí.

Y con esa ilusión, y con muchas más, se acostó en la cama de la habitación que había ocupado. Bueno, la cama ha crujido un poco,pensó, pero no pasa nada, estoy acostumbrada, en mi casa la cama de hierro tampoco era muy silenciosa que digamos, mañana me espera un día largo, iré a ver a la Sra González, amiga de mi tía Berta, vamos a ver si me puede ubicar en algún lado y comenzar a trabajar, se decía, así que ahora a dormir. Apagó la lamparilla de su mesa de noche y se quedó dormida.

La Sra. González, era una mujer rolliza, de mejillas sonrosadas y ojos grandes, vestía un traje de chaqueta y falda color azul y su pelo lo peinaba con un rodete en lo alto de la cabeza, completaba su atuendo con un collar de perlas bien blancas que hacían juego con sus dientes que Estela veía cada vez que le sonreía. Esa actitud era muy amistosa y transmitía mucha confianza. Estela esperaba que le pudiera conseguir un trabajo.

La Sra. González le preguntó que sabía hacer y Estela le explicó que sabía mecanografiar rápidamente y que conocía bastante bien el trabajo como secretaría, pero que si no podía conseguir un trabajo así, no importaba, hasta de limpiadora aceptaría, pero lo que necesitaba era trabajar.

Había llegado el día anterior de su pueblo con esa ilusión y no quería tener que dar el brazo a torcer delante de su madre cuando la viera volver con su maletita debajo del brazo y escucharla decir con su voz fina, “te lo dije, la gran ciudad no es para ti”.

Eso nunca, ella no quería volver a su casa, a tener que soportar el carácter de su madre, cosa que la agobiaba y le cortaba la respiración, no la dejaba vivir con su manía persecutoria, con su desconfianza y su falta de cariño. A veces le parecía que su madre no la quería o que si la quería, era a su manera, una manera muy particular de querer que ella no entendería nunca.

La Sra. González le dijo que tenía que hacer algunas llamadas, había gente que le debía favores, y como su tía Berta y ella eran buenas amigas, quería ayudar a su sobrina, hoy por ti y mañana por mí, decía.

- Pásate por aquí mañana otra vez que espero tener una respuesta, vamos a ver si te colocamos y así comienzas a trabajar, niña.

- Gracias Sra González, - le dijo Estela, ilusionada.

Caminaba por la calle y pensaba que distinta sería su vida si hubiera estudiado más como le decía su padre.
Su padre, un hombre tranquilo, amable, trabajador, a veces pensaba que él trabajaba tanto para no estar en casa y tener que aguantar a su madre por mucho tiempo. No entendía como un hombre como él, se había casado con una mujer tan dominante como su madre. Pero veía que su padre adoraba a su madre, hasta el momento en que cerró sus ojos para siempre, nunca tuvo ni un si ni un no con ella. ¡Cómo te echo de menos, papá!, cuánto echo de menos tus consejos, tus palabras, las largas conversaciones que teníamos!, Cuánta falta me haces!.

Y mientras así pensaba entró en un bar para tomar un café con algo para comer, mañana regresaría a la casa de la Sra. González para ver si le tenía alguna novedad, ojalá así fuera, era lo que más anhelaba, conseguir un trabajo y comenzar una nueva vida….es lo que más quiero, pensaba.

Continuará…


17 may. 2010

SI TÚ QUISIERAS...


María iba caminando por el paseo marítimo escuchando música en su mp3, y pensaba, siempre pensaba, en sus cosas, en su trabajo, en su vida, en las cosas que había dejado atrás y a veces en aquellas que quería que se dieran, aquello que aún no había logrado pero que de ninguna manera estaba dispuesta a renunciar.

Siempre luchaba, se enfrentaba a los molinos todos los días, y trataba de vencerlos, y si no podía lo volvía a intentar al día siguiente, día tras día sin descanso, aunque a veces tuviera que cambiar de metodología, pero nunca se daba por vencida. Era metódica y planificada, aunque también se dejaba llevar por los impulsos.

En ese momento repasaba su pasado y se decía que fácil hubiera sido quedarse con su anterior vida, con todo resuelto, buenos trabajos que le permitían vivir cómodamente haciendo lo que le gustaba, al lado de su familia.

Pero un buen día se le presentó una oportunidad muy buena y el caballo desbocado de su mente y de su corazón dijeron adelante, inténtalo, tú puedes. Y lo hizo.

En ese momento sonaba Efecto Mariposa en su mp3. La música tenía dos efectos en ella, a veces la hacía pensar aún más y a veces la tranquilizaba. Sentía en ese momento el estribillo de la canción y pensaba que fácil sería todo si hablara, si tuviera la oportunidad de decir lo que sentía:

Tengo razones ya de sobra
para andarme con historias
es que te quiero y quiero estar contigo,
siento que nada más me importa
que me importas más que nada,
el camino que sigo empieza y acaba…
…contigo.

Realmente se dijo en voz alta, me dejaré llevar por la música y que sea lo que Dios quiera….hay que intentarlo, como siempre….


16 may. 2010

QUIERO...



Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Yo también quiero decirte muchas cosas
Y quiero que me escuches atentamente
Quiero oírte también, solícitamente
Porque me gusta lo que me dices
Porque me haces pensar
Quiero que opines, sin aconsejarme.
También quiero que opines libremente, con tranquilidad
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que confíes en mí, sin reparos, siempre
Como yo confío en ti
Quiero reír contigo
Quiero llorar contigo
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí
Quiero ayudarte sin intentar decidir por tí
Quiero que me cuides, sin anularme
Quiero cuidarte sin asfixiarte
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi
Quiero que me mires, con dulzura
Quiero mirarte, simplemente mirarte, con ternura
Quiero que me abraces, sin asfixiarme
Quiero que me abraces fuerte pero sin oprimirme
Quiero abrazarte sin atarte
Quiero que me animes, sin empujarme
Quiero animarte siempre
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí
Quiero sostenerte en los momentos en que lo necesites
Quiero que me protejas, sin mentiras
Quiero que me protejas y sentir todo tu calor
Quiero protegerte sinceramente
Quiero que te acerques, sin invadirme
Quiero que me dejes acercarme, lentamente
Sin prisa pero sin pausa
Quiero soñar contigo
Y que tú sueñes conmigo
Quiero que viajemos a lugares insospechados
La montaña y la mar
Aunque sea con la imaginación
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas
Así como yo no quiero cambiarte nada en absoluto
Porque me gusta cómo eres
Quiero que sepas, que hoy,
Hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones
Quiero decirte que puedes contar conmigo
Siempre
Porque aquí estoy.

Jorge Bucay y Marita

LOS SUEÑOS..SUEÑOS SON...PERO A VECES...


Todos soñamos cuando dormimos, a veces recordamos lo que hemos soñado una vez que nos despertamos, a veces decimos hoy no he soñado nada porque nada nos ha quedado, pero dicen los médicos especialistas que siempre en alguna fase del sueño, lo hacemos.

Pero hoy no quiero hablar de esos sueños, aunque fue uno de esos sueños extraños lo que me hizo pensar en ellos. Hoy quiero hablar de otros sueños, de cuando soñamos despiertos, de esos que dan vueltas por nuestras cabezas, se mueven de un lado al otro furtivamente, se aparecen cuando quieren y nos hacen sonreír, nos dejan con la mirada abstraída y con cara de tontos, son esos sueños que nos transportan a otros mundos, a otros lugares, a otras realidades.

Pero tenemos que tener cuidado, porque no son reales, son ilusiones, deseos, imaginación y así como llegan, se van, a veces con la misma facilidad con la que aparecieron, nos hacen volar pero también caer desde 25000 m de altura y vaya coscorronazo que nos damos contra el suelo. Y ahí nos frenamos, vemos como nos ha quedado la testa, y no queremos seguir soñando, aunque sepamos que esos sueños son los motores que mueven nuestro mundo.

Al poco tiempo, las neuronas no nos hacen caso, porque ellas a veces van por libre y sin permiso, se disparan otra vez para seguir soñando, locas e incontenibles, a veces también con un poco de miedo, y decimos ¡¡¡pará…pará loca…zooo..refrénate!!!…pero seguimos soñando porque nos gusta, nos hace sonreír, nos hace vivir.

Sabemos que si trabajamos duro, pero muy duro, algunas veces esos sueños se convierten en realidad, y se ve todo de nuestro color favorito, un cielo azul, un campo bien verde lleno de margaritas, y decimos ahora sí, ha llegado el momento, nuestro sueño se ha realizado…en ese momento me gusta pensar que hemos tocado una estrella con las manos.

Y a seguir soñando….en eso estamos...


PD1: Gracias R.C. de SOLO DE INTERÉS por este bonito regalo/premio.


PD2: Gracias Fiaris de Pensamientos… por este mandala azul…mi color favorito…lo miro y me hace soñar, me da mucha tranquilidad y paz.



PD3: La foto que adorna este post se llama Margaritas alfombrando el campo (http://lanebulosadelaspleyades.blogspot.com/2009/03/primavera-muy-primaveral.html)

14 may. 2010

TENDREMOS QUE ESPERAR...

Joaquín estaba deprimido, pero no era consciente de ello. Poco a poco comenzó a darse cuenta, porque dormía más, comía apenas, y cuando lo hacía sentía acidez, no se concentraba en el trabajo, lo único que quería era leer y releer las cartas que le había enviado su querida Alicia, la mujer por la que suspiraba desde hacía meses, pero que un día le había abandonado.

Desde ese momento solo quería recordarla y ahogar su pena en el alcohol. No quería hablar con nadie, aislarse y pensar en Alicia era lo único que hacía, pensaba en su pelo castaño, en sus ojos marrones, en su sonrisa y en su voz cuando le susurraba: Joaquín eres un campeón.

Pero esa frase se había convertido en: Joaquín eres un perdedor y muchas cosas más que no quería recordar. Por qué había cambiado tanto??, por qué había dejado de amarle??? alguna vez me habrá amado??? Se preguntaba una y otra vez.

No valía la pena averiguarlo se decía después, pero esas preguntas le daban vueltas en la cabeza en las largas noches de insomnio con los ojos como platos, ¿¿algún día tendrán respuesta??, qué sé yo!!!. Ya he perdido toda la esperanza, decía al levantarse después de otra noche sin dormir.

Y así día tras día, hora tras hora, todo en su vida era de color gris, a veces negro azabache, hasta sus pensamientos. Ya no veía los colores por ningún lado, pero tampoco tenía prisa por encontrarlos, entre lamento y lamento transcurría su vida.


Un buen día, luego de meses en que su rutina era monocromática y no cambiaba, al salir del trabajo se dirigió a la cafetería de siempre por un carajillo y se sorprendió, porque allí sentada frente a él se encontraba una linda muchacha vestida de color azul. La miró otra vez y se sonrió porque distinguió el color de su vestido, lo blanco de su tez y el marrón de sus ojos.

Ella le devolvió la sonrisa.

Algo comenzaba a cambiar en su vida….los colores habían regresado.

Salió de la cafetería y miró el cielo…lo vio sin nubes, azul…. aunque estuviera lloviendo.


10 may. 2010

ATADO A UN SENTIMIENTO (X)


Hacía un mes que Julio estaba enfrascado con su trabajo. No había podido regresar aún, pero por fin, había llegado el momento, estaba deseoso de volver a su casa. 

En ese mes su trabajo lo había absorbido tanto que no había podido ni pensar, pero ahora que se acercaba el momento, recordó a Noelia y el beso que le había dado. 

Habían hablado, no tanto como él quería, pero ella había estado presente como había prometido. De vez en cuando él la llamaba para saber cómo estaba y en otros momentos era ella que lo sorprendía con algún mensaje de correo o algún sms.

Él guardaba todos los detalles que ella le enviaba, los mensajes los gastaba de tanto leerlos, los sms los repasaba letra por letra, tratando de leer entre líneas, aunque fuera un simple: “hola, cómo estás?, un beso”, Pero ese beso que ella le enviaba a la distancia le sabía a gloria, a fresas con nata, a chocolate con leche, al sabor de sus labios.

Ya le había comentado que iría ese fin de semana y ella le contestó contenta, que si quería le iba a buscar al aeropuerto. 

Así que se verían apenas llegar. 

Cuando el avión aterrizó, no cabía en sí de contento. Encendió el móvil en cuanto pudo y sonrió, Noelia le había enviado un mensaje: “buen viaje, guapetón, te esperaré en el aeropuerto, un besazo”.

Y la vio… estaba más guapa que nunca, no sabía cómo contenerse y no salir corriendo a su encuentro para abrazarla y besarla. No quería asustarla, pero era eso lo que deseaba hacer. 

Respiró hondo y caminó despacio hacia Noelia, no sabía si besarla en las mejillas o en los labios, si abrazarla fuerte hasta dejarla sin aire… qué hago, por Dios??, se preguntaba mientras seguía caminando.

Noelia le sonreía desde la valla y cuando le tuvo lo suficientemente cerca, le dijo:

- Por fin!!!, por fin estás aquí Julio!!!… te he echado de menos… me alegro tanto de verte.

Esa frase solo significaba una cosa, que ella sentía algo por él pensó Julio, así que se animó y la besó.

Salieron del aeropuerto caminando juntos de la mano, sin hablar, diciéndose todo con la mirada.

Ahora si!!!!….. adiós soledad!!!…. fuiste mi compañera durante tanto tiempo, pero hoy… hoy te digo adiós, esta es nuestra despedida… ya no estaré más atado a ti, pensó Julio mientras miraba a Noelia que le miraba y sonreía.

FIN

9 may. 2010

ATADO A UN SENTIMIENTO (IX)


Julio se marchó dejando su corazón a 400 km de donde se encontraba. Esa noche recordaba los ojos de Noelia y el beso que se habían dado al salir de la cafetería. Su corazón palpitaba tan fuerte en ese momento que pensaba que se le iba a salir del pecho. Qué labios más cálidos tiene Noelia!!!. Cuando la volveré a ver?, se preguntaba, no lo sabía, tenía que instalarse, analizar cómo era la situación de la empresa donde lo habían destinado como Gerente. Esperaba poder ir a su casa al siguiente fin de semana pero no tenía muchas esperanzas. Esa lejanía de sus afectos, de sus amigos, de sus cosas y principalmente de ese rayo de luz que significaba Noelia para él, lo abatía y no lo podía soportar, aunque trataba de concentrarse en el trabajo.

Hacía mucho tiempo que no se sentía enamorado, qué bonito!!, se decía, siiii, estoy enamorado de Noelia, aunque hace poco que nos conocemos, pero siento que la amo.

Qué mal me siento!!!, que extraños sentimientos se entrecruzan en mi corazón, por un lado, amo a esa persona maravillosa que es Noelia, ha calado hondo en mi corazón y no estar a su lado, me llena a su vez de tristeza. Cuánto me gustaría en este momento abrazarla, besarla nuevamente, cuánto me gustaría escuchar su voz, hablar aunque solo fuera para decirle Te Quiero, verla sonreír, que me cogiera la mano como lo hizo al salir de la cafetería, sentir su calor, su perfume.

Lo malo pensaba, es la distancia, como cambiarían las cosas si ella estuviera aquí conmigo, a mi lado, pasear por la ciudad, llegar a casa y estar juntos, conversar hasta que nos den las tantas, mirarla a los ojos y adivinar que es lo que está pensando, que ella me hable con su mirada sin decirme nada, dormir abrazados y despertarnos así, abrazados. Quiero despertarla con un beso y desayunar juntos y los fines de semana pasear frente a la mar de la mano.

Y ahora me pregunto ¿ella sentirá lo mismo que yo?, ella me querrá…o solo es cariño de amigo, porque no he tenido oportunidad de preguntarle…no sé lo que siente ella por mí realmente. Uuuuyy Julio porque piensas tanto.

Hay que ser realista, Julio, pensaba, no puedes seguir entusiasmándote y que esto solo sea un sueño, un sueño del que no quiero despertar, porque de ilusiones no se vive, sino de realidades y mi realidad ahora es que ella está lejos y yo aquí, que ella no puede venir y que yo iré de vez en cuando, que no sé si ella me quiere como un amigo solamente o como algo más, que me estoy ilusionando con migajas y que eso no es bueno, aunque sea bonito soñar.

Abrió el MSN y contempló una vez más su foto, su sonrisa de niña buena, su mirada pícara…qué guapa eres por Dios, Noelia!!!

Te echo de menos guapa, dijo mirando la foto,….. más que nunca.

Continuará…

8 may. 2010

SOÑANDO...

Desde el blog de Canoso me llega este bonito regalo.

Aunque no es condición poner ninguna frase sobre los sueños, citaré una:

Soñemos, soñemos

Sigamos soñando

Con un mundo mejor

Porque soñando

Se alejan las penas

Y se alegra el corazón

Y ahora lo mejor, compartirlo y se me ha ocurrido que se lo regalaré a todos los que me siguen y a todos los que hacen día a día un paseíto por esta casa-blog …así que es para todos vosotros.

6 may. 2010

ATADO A UN SENTIMIENTO (VIII)


Julio no sabía que colocar en la maleta, hacía una hora que estaba poniendo y quitando cosas y no se decidía. A ver, pensaba, la ropa ya está, algunos libros, pero cuáles llevo? se preguntaba, mis CD’s de música, algunos, no todos, porque de todas formas regresaré los fines de semana.

Qué cansado estoy, no he dormido bien, pensando y pensando, no me asusta el trabajo y creo que estoy preparado, pero otra vez estaré de arriba para abajo, idas y venidas y otra vez solo.

Eso era lo que más le preocupaba… en fin, se decía, creo que no debo seguir con ese run run…. me irá bien, además será solo de lunes a viernes y estaré ocupado con el trabajo. Miró por la ventana, había luna llena y pensó cuanto le gustaría estar paseando por la playa con la luna iluminándolo todo y con Noelia de la mano.

Hacía cinco días que se habían conocido y habían conversado por el MSN hacia dos noches, y la echaba de menos, muchísimo. Cuanto le gustaría hablar con ella esa noche, pero no la veía conectada, en otro momento será o quizás pueda llamarla por teléfono, pero no quiero agobiarla, además tengo que terminar con la dichosa maleta.

De repente, sonó su móvil, era ella, siiiii!!!…. exclamó. Se quedó petrificado, cuando escuchó la voz de Noelia.

- Hola guapetón, qué tal?

- Bien, Noelia, aquí liado con la maleta y tú?. – contestó Julio.

- Bien, muy bien. Te llamaba para saber cómo ibas con los preparativos, - dijo Noelia.

- Por ahora bien, ya tengo piso alquilado, muy cerca del trabajo y ya en los descuentos, no me queda nada, pasado mañana me voy, - contestó Julio.

- Uuuyy que pronto, - se asombró Noelia.

- Pues si, - dijo Julio. Recuerdas nuestro café pendiente, verdad?, - preguntó.

- Si, claro que si, - dijo Noelia. Cuando tú quieras.

- Vale, me queda solo mañana, porque me voy en avión tempranito, - dijo Julio, esperando que Noelia contestara que sí.

- Mañana puedo, a la tarde estará bien, - dijo Noelia.

- Muy bien, - dijo Julio sonriente. A la tarde nos vemos.

- Un beso Julio, te dejo que termines de armar la maleta, - se despidió Noelia.

- Un beso guapa, gracias por llamarme y alegrarme la noche, - dijo Julio ilusionado.

Su cabeza daba vueltas, al día siguiente vería otra vez a Noelia y seguro que su cercanía, su charla y buen humor me harán olvidar la soledad, pensaba. Algún día podré decirle, si me animo, que me gusta, que estoy comenzando a quererla, que quiero tenerla a mi lado, que sueño con darle un beso, con abrazarla, decirle te quiero y que esté siempre conmigo.

Ayyy Julio…no sueñes, no sueñes tanto, que los sueños, sueños son…y no conducen a nada, pensaba.

Se acostó y se durmió con la esperanza de soñar con Noelia.

A la mañana siguiente se levantó, desayunó y terminó de repasar la lista que había hecho para no olvidar nada de lo que quería llevarse.

A la tarde se dirigió a la cafetería. Noelia estaba sentada esperándole, sonriendo le estampó dos besos y le dio un abrazo.

- No puedo creer que ya te marches Julio, - dijo Noelia con algo de tristeza en su voz. Hace tan poco que nos conocemos,…. pero no quiero ponerte triste, no.

- Si, mejor, porque me está costando esto, - dijo Julio mientras la miraba con ternura.

- Yo estaré siempre, eehhh, no lo dudes, - le dijo sonriendo Noelia.

- Lo sé guapa, lo sé, - dijo Julio. Siempre has estado, desde hace poco, pero te siento siempre cerca y no te imaginas que bien me hace eso.

- Gracias, me alegra saberlo. Te considero un muy buen amigo, - dijo Noelia emocionada. También te siento muy cerca y me agrada saber esto.

Julio sonrió, aunque saber que ella lo consideraba solo un muy buen amigo no se lo esperaba, quizás ella se lo dijo porque él se marchaba, para que no se arrepintiera del paso que había dado, aunque veía sus ojos brillar cuando le miraba. Bueno Julio, se dijo, ya estás acostumbrado a esto, todas las mujeres te consideran un buen amigo últimamente.

Siguieron conversando y Julio miraba a Noelia, tenía deseos de besarla, pero sabía que no era la ocasión de hacerlo, aunque cuando salieron de la cafetería tuvo que enlazarla por detrás de la cintura porque ella resbaló en el escalón. Ese fue su primer contacto cercano, sintió su perfume y decidió hacer lo que había querido hacer toda la tarde… fue un beso cálido y correspondido por ella. Se miraron y sonrieron. Ella le tomó la mano y le dijo:

- Buen viaje Julio, llámame apenas estés instalado.

- Lo haré, - le contestó Julio, mientras ella le soltaba la mano y se iba caminando.

Continuará…



4 may. 2010

ATADO A UN SENTIMIENTO (VII)



Julio estaba muy nervioso, hacía media hora que estaba en la cafetería donde había quedado con Noelia. Pidió un café y cogió el periódico pero no podía leer, miraba insistentemente hacia la puerta por si veía entrar a su amiga. Trataba de concentrarse en las noticias pero cada cinco minutos levantaba la vista y miraba a su alrededor.

Faltaban diez minutos para la hora fijada para el encuentro y ya no podía contenerse, sentía que el corazón se le iba a salir del pecho cuando la vio entrar.

- Hola Julio, qué tal? – dijo Noelia acercándose sonriente y dándole dos besos a su amigo, lo que dejó patitieso a Julio por tanta espontaneidad.

- Hola Noelia, - contestó Julio saludándola a su vez.

Noelia se sentó enfrente de Julio y otra vez le sonrió.

- Eeeyy, pareces sorprendido Julio, - dijo Noelia divertida.

- Sorprendido por tu belleza, guapa. Eres muy guapa, más que en las fotos, - dijo Julio.

- Jaja, - río Noelia. Es que me miras con buenos ojos, hombre!!. Bueno, cuéntame con lujo de detalles lo que me has dicho ayer… lo de la Gerencia, me parece muy interesante, no pienso en otra cosa desde ayer.

- Ya, pero antes, que quieres tomar?, preguntó Julio.

- Un café solo, - contestó Noelia.

- Vale, pues te cuento. Me han ofrecido la Gerencia de una de las sucursales de mi empresa. El único inconveniente es que tengo que viajar y establecerme a 400 km de aquí, - dijo Julio mientras llamaba al camarero y pedía el café para Noelia.

- Me alegro mucho por ti, Julio, - dijo Noelia contenta. Te lo mereces porque has trabajado mucho y no te preocupes por la distancia que no es tanta, además puedes venir los fines de semana.

- Si, claro, - dijo Julio con tono de duda en su voz. Aunque no es lo mismo, no sé, …. Me voy lejos y voy a estar solo… otra vez, Noelia.

- Julio, te recuerdo que ahora estas solo. Creo que lo que tú no quieres es sentirte solo, que es diferente, - dijo Noelia y sabía que acertaba en lo que él pensaba pero no decía.

- Pues si Noelia, es eso, - dijo Julio revelando lo que más le preocupaba de todo ese asunto. No quiero sentirme solo otra vez. No quiero sentir esa sensación que viví durante tanto tiempo y que estoy erradicando de mi vida poco a poco. Tú lo sabes.

- Y no te sentirás solo Julio, de eso me encargaré yo… estaremos en contacto siempre, a cada momento, tienes mi teléfono además. Y supongo que nos veremos cuando vengas por aquí y hasta te puedo hacer una visita si me invitas, - dijo Noelia para tranquilizarlo.

Julio sonrió, eso era lo que necesitaba para sentirse mejor. Sabía que Noelia entendería su situación. Desde hacía un mes sentía que podía confiar en ella, Noelia lo comprendía, se sentía muy bien hablando con ella y no podía dejar de mirarla. Su pelo negro y sus ojos grandes era lo que más lo atraía y le gustaba su forma de ser, su trato, su calidez, su don de gente.

Siguieron hablando y quedaron de verse antes de que él se marchara.

Ahora que se habían conocido, Julio sentía que había más cosas en común que lo que había advertido desde aquellos primeros mensajes en la red social.

Un suave cosquilleo le recorrió la espalda cuando despidió a Noelia en la puerta de la cafetería y la vio marcharse. Ojalá pueda volver a verla pronto, pensó.

Continuará...