15 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (V)

Primer día con el Corsa en la carretera….apártese el que pueda.

Subo en el Corsa un lunes de mayo de 2009, estaba nublado, eran alrededor de las 8 y tenía los parabrisas completamente empañados. Era mi primer día...sola con él....y estaba emocionada...y además un poco agobiada...porque me tocaba ver cómo funcionaba el limpiaparabrisas, cosa que no recordaba demasiado bien. La palanca del limpiaparabrisa tiene dibujos que a esa hora y medio dormida, no entiendo, bueno, no pasa nada, prueba y error, como siempre. Hago funcionar el de adelante pero el trasero no funciona, seguí manipulando la palanca hasta que por fin siento el ruidito característico, piki–piki, del limpiaparabrisas trasero. Tenía ya los parabrisas otra vez operativos y limpios. Pero no lograba quitar el limpiaparabrisas trasero. Seguí moviendo la palanca y a esa altura no sabía qué hacer. Se me ocurrió que quizás apagando el motor y encendiéndolo nuevamente  el limpiaparabrisas se detendría, pero no, el limpiaparabrisas seguía dándome el coñazo, socorrooooo. 


Vi pasar a un señor con su perro por la calle, que me miraba, no sé si me veía cara de desesperación o se estaría riendo de mi situación, pero en realidad yo ya estaba pensando en pedirle ayuda. Porque si algo tenía claro, era que no iba a poder conducir durante 12 km hasta Almería, con el piki – piki atrás. Hasta que, se produjo el milagro, no sé que hice, pero en determinada posición de la palanca y sin darme cuenta, el limpiaparabrisas trasero se detuvo. 


Aleluya dije, he demorado 5 minutos en la operación. Anotación, llevar una bayeta. Ya estudiaría el manual del coche, para saber cómo funcionaban los "limpia", porque esto me pasará más de una vez seguro.

Así que después de mi lucha con el limpiaparabrisas, puse rumbo al trabajo. Todo tranquilo por la carretera, no había mucho  tráfico a esa hora y llegué sin más novedades. Salvo que al estacionar he dejado el coche un poco torcido pero dentro de las líneas delimitantes, cosa que no me preocupaba, así se quedaría, porque había llegado al curro con la hora justa y no lo iba a volver a acomodar porque seguramente me quedaría peor.

A las 6 de la tarde cuando salí, que emoción sentí al no tener que coger el autobús para irme a mi casa, sobre todo porque ya no dependía de los horarios de los mismos y el tener que esperarlos. En media hora y si no pasaba nada anormal llegaría a mi casa, pensaba. Subí al coche y no logré hacerlo arrancar. La llave no giraba en el contacto, y ¿ahora qué hago?, dije. Si no lograba arrancarlo, había decidido dejar el coche allí en la puerta del laboratorio, porque mis compis ya se habían marchado todos, había sido la última en salir y no tenía a quien preguntarle. 

Comencé a mover la dirección por intuición y no porque supiera que hacer y oohhh sorpresa, pude mover la llave y arrancar. Esto es un milagro, dije. Bieeeennn, rumbo a casa.

En fin que mi primer día fue de prueba y error. Tiempo al tiempo, ....la práctica es lo mejor.