12 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (II)

Mi flamante Corsa

Unos meses después de tener el carnet, por abril de 2009 (el mes de mi cumple), decidí comprar el coche, sobre todo porque me mudé a algunos quilómetros de donde trabajo y el hecho de levantarme temprano para coger el autobús, que en definitiva eran dos, ya no me estaba haciendo mucha gracia, ….en realidad ninguna.

Empecé buscando por internet. Tenía la idea de un coche pequeño, de segunda mano, manejable, fácil de aparcar, y que tuviera aire acondicionado, cosa importante en Almería porque en verano en pleno agosto a las 3 de la tarde pueden haber 40 ºC a la sombra.

Así que miraba varias marcas, Corsa, Renault, Peugeot, Seat, Fiat, Ford, sin casarme con ninguna. Lo que más me interesaba además del tamaño y el aire, era que fuera diesel y funcionara correctamente, que estuviera bien de chapa y pintura, porque no es cuestión de gastar más de la cuenta luego de realizada la inversión. En resumen, un coche que me trasladara, me llevara y me trajera y si fuera como Harvey que se condujera solo mejor, que conducir, no me gusta mucho.

Todos mis amigos me aconsejaban, que si tal marca, que si tal otra, que si el airbag, que el aire acondicionado, que si es TDI, HDI, todas las abreviaturas posibles, ininteligible lo que me decían, un motor de no sé cuantos caballos o puntos y yo pensaba y con coma y punto y coma también, y no sé cuantas cosas más me dijeron, yo asentía como entendida, pero en realidad no entendía nada, será porque las mujeres para la tecnología de los motores a veces estamos negadas o por lo menos yo.

Me preocupaba no entender de motores ni de coches, porque además quería comprarme algo que estuviera bien y que no me engañaran. Cuando algo me parece interesante trato de leer al respecto, y busco información hasta debajo de las piedras, pero hay cosas que me superan y digo esto no es lo mío y no voy a gastar neurona, porque jamás lo entenderé. Y con los coches me pasaba eso, nunca me había tratado de informar, pero en ese momento comencé a documentarme, todavía no soy una entendida, pero creo que me defiendo algo...poco.

Pues nada, la búsqueda continuaba, un día me fui a un concesionario, donde me encontré a un vendedor muy apañado, que me convenció en un plis plas, para que comprara un Corsa gris, muy guapo y bien en todos los aspectos, con algunos añitos por supuesto, pero eso era un detalle, no se le notaban para nada, ninguna arruga a la vista tenía. Me sorprendió lo rápido que me dejé convencer, además el tío era muy hábil vendiendo y yo realmente quería terminar mi búsqueda del coche y él se aprovechó de eso.

Así que lo consulté con la almohada y llamé a mi prima, mi consejera, que por supuesto me dio para adelante. A veces pienso que es la única opción que le dejo, porque sabe que aunque le pregunte qué opina ella, terminaré haciendo lo que se me ha metido entre ceja y ceja.

Al día siguiente estaba en el concesionario nuevamente entregando la seña del coche y firmando todo lo que había que firmar, a espera de que el banco me diera el resto del dinero, cosa que hizo al día siguiente después de avisarles.

Siiii, estaba super contenta, vaya regalazo de cumpleaños me he hecho en 2009, ya era dueña de mi primer coche en España, un Corsa gris, mi Corsita.

La pregunta era: ¿cómo te lo llevarás a casa, si no has cogido un coche desde hace 9 años? Bueno, no pasa nada, me dije, no me animo a conducir ahora, pero ya veremos. Por lo pronto lo dejé en el concesionario y cuando alguien pueda que me lo lleve por lo menos a la puerta de donde trabajo.