11 dic. 2010

PERIPECIAS DE UNA CONDUCTORA DESPISTADA (I)

Hace un tiempo y a causa de un encandilado destino, envié mi Corsa al desguace, e indiqué en el post de despedida que algún día contaría mis aventuras y desventuras como conductora y no es que sea mala conduciendo, ….es que los demás son mejores que yo….y bueno….siempre me pasa algo…y tengo algo que contar.

Las situaciones, a veces, son algo trágicas, pero como siempre, trato de buscarle el lado cómico y así lo cuento.

Comenzaré con el día en que decidí comprarme un coche aquí en España, hace ya más de tres años.

El carnet de conducir…..la dulce espera…aunque más larga que un embarazo

Hace muchos años que tengo carnet de conducir, más de diez. Me lo saqué en mi país y diré que no es fácil, si bien tuve suerte y aprobé tanto el teórico como el práctico a la primera.

En realidad, mi historia como conductora ha sido corta, porque solo conduje durante un año o un poco más.

Cuando empecé a tener la idea de comprarme un coche aquí, averigüé que España tenía convenios con varios países para el canje del carnet de conducir, sin rendir nuevamente el examen, así que dije, aleluya, porque realmente cuesta un pastón, además de tiempo, pasar nervios y terminar muy mosqueado y el que opine lo contrario es un mago, porque tengo una amiga que ya va por su sexta vez creo y aún no ha aprobado, pero esto sería para contar en otro blog.

En la lista de países con derecho a canje, estaba el mío, así que muy contenta conseguí la documentación que me solicitaban presentar y con ella en mano me dirigí a la División Tráfico de la ciudad donde vivo. Corría el año 2007, 17 de octubre para ser exactos. Presenté la documentación ese día y me dijeron que esperara dos meses, que el carnet llegaría a mi casa.

Como a los dos meses no llegaba, seguí esperando dos meses más y me presenté para saber las novedades, mi carnet no existía ni tenían noticias del mismo. La chica de la ventanilla me dijo que suponía que la información se retrasaría un poco porque hay países que demoran en entregarla, me imaginé mis papeles viniendo en barco hasta España, o que los traía alguna paloma mensajera que los habría perdido por el camino o estaría en las Bahamas tomando sol, vaya uno a saber. Así que tocaba esperar.

Como el que espera, desespera, transcurridos 4 meses más, me presenté nuevamente ante Tráfico para saber en que andaba el trámite. Me dijeron que ni noticias otra vez y el funcionario acotó, vaya a saber por qué ya no lo tenemos aquí!!!, seguramente te lo habrán denegado, por algo será!!!, me dijo muy horondo.

Si será capullo el tío, pensé, me ha tratado como si yo fuera una delincuente y todavía se cachondea de mí, ¡vaya con el tío!, ¡si es que hay cada uno!.

No me iba a ir sin noticias de mi ansiado carnet, así que nuevamente hice la fila y hablé con otra funcionaria que amablemente me dijo, si tienes a alguien conocido en Tráfico de tu país, consigue que averigüen, a ver qué es lo que pasa.

Como dicen que quien tiene padrinos, no muere infiel, hablé con una amiga que justamente trabajaba en la División Tráfico de mi país. Me informó que era necesario pagar una tasa, que hasta que no pagara, no enviaban la documentación y que en cuanto el pago estuviera realizado (obviamente alguien por mí lo hiciera) la enviaban por fax inmediatamente. Vaya por dios, casi un año esperando el bendito carnet y solo por el pago de una tasa no me lo daban, cosa que en ningún lado estaba escrita. Pero bueno la burocracia o debería llamarla “burrocracia estatal” es así, por cualquier papelito una tasa tienes que pagar, algún día nos cobrarán también por respirar.

En cuanto mi padre pagó la tasa, recorriendo tres oficinas para poder hacerlo, subiendo y bajando y de aquí para allá (si es que hacer un trámite allá es toda una aventura), enviaron la documentación y después de 20 días, en octubre de 2008, tuve el dichoso carnet de conducir en mis manos, flamante y con foto incorporada, de los nuevos, ahora solo me quedaba el coche, pero ya he dado el primer paso, un paso importante, por lo menos para mí, realmente, me sentí como Amstrong en la Luna.

Más de un año duró el trámite y realmente esto me dicen que fue poco…válgame Dios….pero al final no hay trámite que dure cien años…o si???.