30 nov. 2010

MIEDO...



No hay mayor debilidad
que tener miedo sin más,
por algo en particular.
No hablo del que sentimos
cuando estamos en peligro.
Tampoco es el temor a la oscuridad.
Ni menos tener miedo
por perder lo material.
Hablo del miedo que aparece
en nuestros sueños
y se siente nuestro dueño.
Ese que brota cual catarata
y nada lo desbarata.
Es el peor miedo,
el que nos roba el alma.
Nos paraliza y atenaza,
y no lo detiene nada.
El miedo que nos conecta con el pasado,
Que no deja que miremos el futuro con ansia,
ni disfrutar el presente con elegancia.
Que nos recuerda las ausencias.
El miedo que nos corta las alas,
y nos congela el alma,
llenando el corazón de escarcha.
Pero serás derrotado,
así te lo digo.
Con una caricia y una sonrisa,
luchando por salir a flote,
para que los sueños broten
con alegría y en armonía,
recuperando al fin,
la calma perdida.