14 nov. 2010

¿LA IMAGEN LO ES TODO?


A raíz de un post de Kelevra que ha generado muchos comentarios he pensado en la pregunta que da título a este post. Y mi respuesta fue: Pues no...pero cuenta.

También pensé en ésta otra ¿Cuán importante es la imagen y la belleza en las relaciones personales?, cosa que se discutía en el post inspirador.

La cuestión es y es una pena que sea así, que una persona poco agraciada lo tiene más difícil para conseguir amigos aunque sea una persona excepcional, que una sonrisa y unos lindos ojos cuentan y mucho a la hora de que la gente se acerque y quiera entablar conversación y esto no solo ocurre en el mundo real, sino también por el mundo virtual.

Recuerdo como se quejaba un amigo de más de 50 años que estaba en una red social, que ni su hermana visitaba su perfil decía, y me comentaba que el simple hecho de poner la edad ya hacía que la gente no lo visitara aunque tuviera cosas muy interesantes en su perfil.

Le dije para animarle, que la belleza no lo es todo, porque ¿qué hacemos con la belleza si no hay un interior también bello que acompañe?. Me dijo que eso era una frase hecha que me agradecía, pero que son los menos los que piensan así.

Así que me pregunté: ¿Soy una persona que basa su opinión sobre la gente de acuerdo a su apariencia? Creo que no, pero lo cierto es que cada día millones y millones de personas juzgamos y nos hacemos una idea de las personas que vamos conociendo después de observar su arreglo personal y su figura.

Al final aunque lo neguemos, sabemos que la imagen es muy importante para conseguir trabajo, conseguir novio, amigos, etc.

Nuestra sociedad ha dictado esas normas que dicen que todo entra por los ojos y aunque pensemos que lo que cuenta es el interior, al final nos acercamos si vemos un envoltorio bonito.

No es mi intención juzgar si está bien o está mal, sino poner sobre la mesa la polémica y ver hasta dónde llega el tema y si opinan igual o no.

Pienso que después de acercarnos a mirar si nos ha gustado el envoltorio y nos encontramos con un interior especial nos quedamos, porque en definitiva si el interior es agradable eso se refleja en el exterior, pero si el interior está hueco, nos quedaremos un tiempo por el envoltorio, pero a la larga nos iremos.

Porque una buena imagen nos abre algunas puertas pero el carácter y las habilidades que podamos tener, el nivel de educación, la personalidad, los buenos modales, y muchos más factores nos las abren de par en par. Y contaré un caso del que fui protagonista hace mucho tiempo. Estaba de becaria en un laboratorio y se planteaba la posibilidad de un llamado fijo para un puesto en el mismo. Obviamente que tenía muchas posibilidades porque ya trabajaba desarrollando la misma tarea y estaba hacía tres meses allí. Para el mismo puesto se presentaba también otra chica, compañera de Facultad. Ella rubia, alta y se vestía muy bien. Por mi parte los que ven mi foto saben que soy morena y una vez dije que la altura no era lo mío y no soy de vestirme de minifalda. Pues bien algunos directivos querían incorporar a la otra chica y no precisamente por sus dotes de trabajadora que las tenía y muy buenas. Al final me quedé con el puesto y trabajé durante siete años en ese laboratorio, hasta antes de cruzar el charco.

El primer elemento de la imagen, en definitiva es el carácter, las actitudes, la forma en que nos comportamos y tratamos a los demás, todo eso habla de nosotros y dice “este soy yo, así me siento y así me doy a los demás”. No es nuestro atuendo, ni el andar a la última moda el elemento principal de la imagen: es lo que se lleva por dentro lo que hace que seamos diferentes.

Vivimos en una época en donde la imagen es muy importante y todo entra por los ojos. Pero el carácter y la actitud cuentan, casi cuentan tanto o más que la imagen.

Además nuestra forma de ser es también visual. Cuando hablamos, gesticulamos con el rostro y todo nuestro cuerpo. La forma en que miramos a los demás, sonreímos, caminamos, hablamos y nos movemos, todo esto es manifestación de nuestro carácter.

En conclusión, el mismo cuidado que le damos a nuestra imagen, deberíamos darlo a nuestra imagen interna, a nuestra forma de ser y de actuar, evaluando si estamos haciendo las cosas que debemos hacer, en el momento en que se deben hacer y cómo se deben hacer, eso es lo más importante.