19 nov. 2010

CORAZÓN PARTÍO (II)



A la noche siguiente, y después de terminar presurosa su tarea, Mariana se fue a su casa y se conectó a la red sin siquiera quitarse la chaqueta ni el bolso del hombro. Quería ver que había pasado con “Corazón partío” y si se habían comunicado con ella. Su amiga Ana que ya estaba conectada, por un mensaje privado, le adelantó que era increíble la cantidad de hombres que prácticamente rogaban por la amistad de “Corazón partío”. Era inexplicable el éxito que había tenido y eso que era una mezcla de mujeres y no era ninguna de las dos. Era una mujer virtual, ni más ni menos, que atraía mucho, porque tenía su encanto.

Pero el bichillo de la curiosidad picó fuerte en el corazón de Mariana, ella estaba interesada en saber si entre todos esos hombres estaba su galán. Buscó rápidamente entre los perfiles que se habían comunicado enviando mensajes a “Corazón partío” y los revisó a conciencia, no fuera que Luis se hubiera cambiado el nombre, pero no encontró ninguna señal de que él hubiera  visitado a “Corazón partío” y respiró aliviada.

Se le ocurrió entonces, enviarle un mensaje como “Corazón partío” y otro con su nick original, el que él conocía y esperó por si había respuesta, pero como no recibía nada, se fue a dormir pensando en levantarse temprano y mirar a la mañana siguiente si tenía algún mensaje nuevo.

Al día siguiente no tenía en sus registros ninguna respuesta a ninguno de los dos mensajes que había enviado, ni con uno ni con otro nick.  Por una parte se alegró, Luis le era fiel, pero por otro lado, no tenía noticias de él hacía días y eso la entristecía.

Llamó a su amiga Ana para comentárselo y compartir su desazón por la falta de noticias. Ésta trató de convencerla de que no se preocupara, que Luis ya aparecería y todo tendría una explicación.

Continuará…