17 nov. 2010

CORAZÓN PARTÍO (I)



Mariana se sentaba todas las noches en el sofá con su portátil en la falda, una taza de café y unas galletas de chocolate como cena, después de una larga jornada de trabajo. Como siempre, esperaba que Luis se conectara y poder verle de nuevo. Las ganas de ver a su amor virtual le hacían apurar la tarea en su trabajo y salir raudamente por la carretera, con tal de llegar a tiempo a su casa y a su cita con el ordenador.

A veces cuando no lo encontraba, hablaba con su amiga Ana a quien veía conectada casi siempre. El nick de su amiga era “La Gata”. Siempre le había llamado la atención ese apodo, pero cuando le preguntaba el porqué, ella siempre le contestaba que era porque le gustaban los gatos.

Aquellas noches se hacían un rato de compañía virtual y era con ella con quien compartía el secreto de tener un amor en la red. Había mucha complicidad entre ambas y ademas se intercambiaban canciones, fotografías y comentarios sobre sus familias y lo más importante sobre los hombres que habitan las redes sociales y lo atractivos que eran algunos cuando miraban sus fotos.

A veces le comentaba a su amiga, que se sentía extraña, como una adolescente, porque no se explicaba cómo se había enamorado de esa manera de un “hombre tan guapo”. Le hablaba de cómo lo había conocido, le comentaba los piropos que él le decía, lo caballeroso que era, y su encuentro casi por casualidad una noche en la que ya estaba por desconectarse de la red social donde a veces entraba para leer, jugar un poco y pasar el rato.

Todo eso le parecía casi un milagro, justo cuando estaba saliendo de la desgracia que le había tocado vivir con su exmarido en todos esos años de matrimonio y se recuperaba poco a poco de todo lo que había sufrido.

Su amiga la animaba y le decía que por fin había llegado su hora, porque tenía derecho a vivir un amor como Dios manda y le sugería algunas ideas respecto de cómo llevar esa relación por el ciberespacio ya que ella le decía era más experta y Mariana le creía.

Lo que más la agobiaba era la lejanía, porque Luis vivía a 500 km de su casa y aún no habían concretado verse, aunque si que se lo habían planteado alguna que otra vez, pero eso y viendo la forma en que Luis la miraba por la webcam, creía que no tardaría en llegar. Realmente esperaba ese momento y pensaba hasta en la ropa que se pondría para su primer encuentro.

Un día de esos en que su galán no se presentó, su amiga Ana estaba allí y tras una conversación y quizás por simple diversión, comenzaron a urdir un plan, instigado por parte de su amiga principalmente.

Este consistía en que crearían un personaje ficticio para conectarse en la red y usando ambas la misma clave. Ana insistió en que ésta mujer cibernética se llamara “Corazón partío” como la canción de Alejandro Sanz que tanto les gustaba a las dos y que en su momento Mariana había pensado que el cantante la había escrito por y para ella.

Entre ambas crearon un perfil falso, pero tremendamente atractivo. Subieron fotografías, paisajes de flores e imágenes que le daban a esta ciber-mujer un aire juvenil, sensual, romántico, inocente y hasta quizás desvalido.

En ello gastaron largas horas y al final “Corazón partío” ya estaba lista para entrar en acción. Chatearon un rato más y se despidieron, dejando a “Corazón partío” en la portada de la red social, de tal forma que los hombres, ávidos de compañía virtual, llegaran hasta ella como las abejas a la miel e intentaran seducirla.

Continuará…