4 oct. 2010

UN CAFÉ CON VOS (IV)



Los dos miraron hacia la puerta y un sinfín de cosas pensaron.

Ella pensó que no estaba haciendo nada malo, y que le gustaría conocer a ese hombre apuesto que estaba frente a ella, él que ella lo tenía deslumbrado con esos ojos, pero que le preguntaría que la unía con Ricardo para salir de dudas.

La persona que entró era desconocido para ambos, así que volvieron a mirarse.

- Mariela, tengo que decirte algo, que quizás ya te lo hayan dicho, pero me encantan tus ojos y tu sonrisa, eres una mujer muy atractiva.

- Gracias Manuel, pues si que me lo dicen, pero sabes qué?, no me lo creo, no me creo guapa. Aunque te parezca una frase hecha, la belleza es efímera, para mí lo más importante es la inteligencia.

- Y tú tienes de ambas cosas, porque me ha comentado Ricardo la otra noche que trabajas mucho y te va muy bien.

- Si es verdad, pero eso me tiene muy cansada, a veces quiero tirar la toalla, porque no me siento a gusto con mi vida. Es solo trabajo y poco más.

- Pero....y Ricardo?...por qué vosotros estáis saliendo, verdad? Sois pareja?,- preguntó Manuel intentando averiguar lo que desde hacía días quería saber.

- Si y no. Salimos, pero no como tú piensas, no somos pareja, somos amigos nada más,- mintió Mariela.

Veía que Manuel no sabía nada de su relación con Ricardo y decidió no contarle nada, solo le contaría lo que a ella le convenía.

Manuel le parecía sumamente atractivo, con ideas claras y conversación interesante y en ese momento decidió que quería conocerle más a fondo. En realidad lo había decidido al verlo en el pub el viernes anterior. 

- Aaahh…pensé que eráis algo más. Ricardo es un muy buen amigo, pero últimamente solo nos vemos en el pub los viernes y no hablamos mucho, realmente. Y me sorprendió que fuera contigo la otra noche, porque nunca me había comentado que estuviera saliendo con alguien.

- Nos conocemos hace relativamente poco tiempo. Hemos salido a tomar café algunas veces, también al cine y la otra noche al pub.

Y no le comentó nada a Manuel de sus viajes a los Pirineos, mejor que no se lo dijera, aunque le parecía que le ocultaba cosas, pero si Ricardo no se lo había dicho, ella tampoco se lo diría, para que él no pensara que su relación con Ricardo era más sería que una amistad.

- Bueno, que bien, si solo sois amigos, así no me siento mal por estar tomando un café contigo, porque confieso que al principio tuve mis dudas de aceptar o no la invitación, para que Ricardo no pensara mal de mí ni de ti, no sé, a veces es solo un café, pero la gente piensa mucho más allá y ve lo que no es.

- Para nada se sentirá mal, - dijo Mariela esbozando una sonrisa que se asemejaba mucho a "un si tu supieras".

Sabía que a Ricardo no le sentaría bien el verles juntos y sospecharía algo, si bien no estaban haciendo nada malo, pero lo sabía. Ricardo era un poco absorbente con ella y eso la agobiaba, pero nunca lo había engañado, esta era la primera vez que salía con alguien desde que se conocían sin que Ricardo lo supiera. 

- Qué tal el café solo?, dijo Manuel, como para cambiar la conversación. Hablar de Ricardo lo ponía nervioso. Aún sentía que no estaba bien estar ahí.

- Bien, muy bien, estoy acostumbrada a tomar café solo y me encanta. 


Mariela notaba el nerviosismo de Manuel, así que le dijo como para hacer tiempo y que él se calmara, "espérame un minuto que voy al aseo".

- Si claro, mientras termino el café con leche,- dijo Manuel sonriendo aliviado por la tregua.

En cuanto ella se fue al baño, Manuel se tranquilizó un poco y miro hacia la puerta que en esos momentos se abría. Y asomó una cara conocida para él. Ricardo hacía su aparición en escena.  Manuel no sabía si saludarle o no, pero al final levantó el brazo y le llamó.

Ricardo le sonrió y se acercó.

- Hola Manuel, que casualidad amigo, encontrarte aquí.

- Si es verdad, - dijo Manuel removiéndose un poco en el asiento.

- Estás con alguien aquí?,- preguntó Ricardo al ver las dos tazas.

- No, - contestó Manuel intranquilo. ¿Lo dices por las tazas?, Son de los que estaban sentados antes supongo. La cafetería hasta hace cinco minutos estaba a tope de gente y conseguí esta mesa de milagro, - dijo Manuel ocultando el hecho de que estaba con Mariela. Interiormente pensaba, "tierra trágame, si ve a Mariela, no sé qué haré".

Cuando Mariela salió del aseo, se dio cuenta que Ricardo estaba con Manuel, así que decidió irse de la cafetería sin que la vieran. Ya hablaría con Manuel después y se tomarían otro café.

Continuará….