7 oct. 2010

UN CAFÉ CON VOS (FIN)


Tanto Mariela como Manuel quedaron sorprendidos, no esperaban que Ricardo se apareciera en el restaurante en ese momento y les insultara.

Los dos se quedaron callados, ni siquiera se miraban. Se respiraba un ambiente muy tenso en ese momento y mientras Ricardo miraba a uno y a otro, Mariela reaccionó y dijo:

- No es lo que tú piensas, por favor Ricardo, no hagas una escena aquí, nos conocen todos, - dijo para calmarle.

Pero eso no calmó para nada a Ricardo que increpó a Manuel.

- Y tú te dices mi amigo?. No lo eres, que lo sepas, estás aquí con la mujer que amo, o es que no te habías dado cuenta?.

Manuel no sabía que decir, desde el principio había pensado que esto podía pasar, por dejarse llevar y ahora tenía que apechugar con esa situación.

- Por favor Ricardo, hablemos civilizadamente y sin escándalos, - le dijo a su amigo.

Ricardo no quiso escuchar nada más y se fue casi tan rápido como había llegado dejando a Mariela y a Manuel, preocupados, confundidos, sin saber que decir ni querer mirarse a los ojos. 

Mariela habló al cabo de un rato y dijo muy preocupada:

- Lo siento, lo siento, es mi culpa, no debí llamarte hoy, podríamos haber quedado otro día, no tenía idea de que Ricardo vendría por aquí hoy.

- Esto no es cuestión de vernos otro día Mariela, creo que no has entendido nada, y discúlpame que te lo diga, pero le hemos hecho mucho daño a Ricardo, no hemos pensado en él ni en sus sentimientos para contigo, que yo hasta ahora, no tenía muy claros. Él no me había contado nada, pero tú si lo sabías, y no me habías dicho nada, ¿cuántas cosas no me has contado?, porque a raíz de esto ahora sé que vosotros tenéis una relación seria y no una amistad como me habías dicho antes. Me siento engañado.

- ¿Cómo?  Por qué me dices esto? Tú también te has dejado llevar y yo no soy culpable de esta situación únicamente,- dijo Mariela con tono ofendido.

- Los dos somos culpables, así es. Los dos hicimos sufrir a Ricardo. Él era mi amigo, y digo era, porque después de esto ya no querrá serlo.

- Pero nos tenemos el uno al otro, Manuel. La relación con Ricardo está casi terminada por mi parte, no me hace feliz, aunque lo he intentado. Quería quererle y así fue al principio, pero después me di cuenta de que no era amor lo que sentía por él y seguí por no dañarle, por no dejarle solo. Pero no podía seguir así. Si quise empezar algo contigo fue porque me gustaste desde el primer momento y ahora sé que eres el hombre que he estado buscando y esperando toda mi vida. Me he enamorado de ti, Manuel, no lo ves?.

- Lo que veo Mariela, es que te tienes que aclarar, tienes que aclarar tus sentimientos, no puedes jugar con la gente así. No creo que te hayas enamorado de mí en tan poco tiempo. Eso es lo que veo y además deberías hablar con Ricardo, que yo por mi parte, intentaré hablar con él, cuando lo crea oportuno, ahora será imposible hasta ubicarlo, estará muy dolido, - dijo Manuel levantándose.

- Me dejas, a caso?. No me dejes Manuel, por favor,- dijo Mariela con tono suplicante. ¿Es que no quieres empezar una relación conmigo? Podría hacerte muy feliz, podríamos ser muy felices juntos.

- Una relación cimentada en el engaño, en el sufrimiento de un amigo, ni siquiera estoy dispuesto a intentarlo. Me dejé llevar por una situación que se me puso muy fácil, has sido como el capote del torero frente al toro, si no te veía era porque estaba ciego. Pero hasta aquí he llegado, hasta aquí hemos llegado, por favor, no me llames más. Algún día cuando entiendas lo que ha pasado hoy, entenderás que no se puede ir por la vida llevándose a la gente por delante, haciéndolos sufrir, porque a ti se te ocurre. He aprendido mi lección hoy, lo peor es que he perdido a un amigo, un verdadero amigo y no quiero darte sermones, no soy quien para hacerlo, porque en este momento me siento tan basura como tú.

Y se marchó sin mirar atrás, dejando a Mariela llorosa, sin saber qué hacer y pensando que todo eso había pasado por querer tomar un café con el hombre que le gustaba.

FIN