25 oct. 2010

LAS OPORTUNIDADES


Leí ayer en el blog de Magdalena Barreto, Mi vida en retales, esta frase: 
Quizás con el tiempo...La vida está llena de oportunidades para recuperar las oportunidades perdidas” 
Le comenté que me había gustado la frase, que pensaba que era así, tal cual y recordé cuantas veces me ha pasado que se me presenta una oportunidad y la aprovecho y cuantas he dejado pasar.
Cuando me preguntan cómo llegué a España, siempre digo que fue porque se me presentó una oportunidad que no desaproveché, porque son de esas que solo una vez en la vida se dan. A su vez sentía que era el momento adecuado, que estaba madura para tomar la decisión que daría un giro enorme a mi vida.
Hay que tener buen ojo para reconocer una oportunidad y jugársela como quien dice, porque no todas las oportunidades son buenas. A veces pensamos que una de esas puede ser buena y caemos en un engaño, y cuando ya se ha caído en varios de estos, nos quedamos desconfiando. Todo el tiempo nos cruzamos con la mentira y el engaño, en el amor, con los amigos, la familia y hasta en lo que menos nos imaginamos. Pero pienso que con los desengaños al final se aprende y terminan siendo positivos, ya que permiten que te saques la venda que nublaba la visión.
La mayor parte de las veces, las oportunidades se presentan acompañadas de arduo trabajo. Alguien decía que creía en la suerte ya que había notado que entre más trabajaba, más suerte tenía. Las oportunidades, casi siempre cuestan y ahí es donde la mayor parte de la gente se desanima, porque quiere todo hecho, fácil, sin coste y sin esfuerzo, entonces prefieren no ver las oportunidades que tienen ante los ojos.

Y pienso que cuando se presenta una oportunidad, hay que aferrarse a ella, y aprovecharla y no dejarla pasar…porque nunca se sabe cuando se nos presentará otra tan buena.

Si las cosas no salen como habíamos pensado, nunca es tarde para recomenzar. Si nos quedamos quietos, dejándonos llevar por la marea o esperando “verlas venir”, desperdiciando las oportunidades que pasan frente a nosotros, no nos estamos esforzando por labrarnos un futuro, y aceptamos la derrota sin haber peleado, sin arriesgarnos a nada, esperando un amanecer que en definitiva nunca llega, porque los amaneceres hay que buscarlos día a día, así como las oportunidades, porque afuera están, pero si nos quedamos en la seguridad de nuestra guarida, nunca las encontraremos.

Por lo pronto, el aprovechar ésta oportunidad, me ha salido bien, y estoy feliz y contenta de haberlo hecho, aunque sea duro y haya tenido que renunciar a muchas cosas, pero no me arrepiento….porque además he aprendido que “querer es poder”….y poco a poco voy logrando lo que me había propuesto, no sin algún que otro revés...porque la vida no es color rosa.

Y tú, te vas a quedar quieto o buscarás las oportunidades que están ahí fuera para ser feliz?.