9 oct. 2010

LA DESPEDIDA

Hoy después de 1 año, 5 meses y 18 días te digo adiós. Son difíciles las despedidas y más cuando se ha compartido tanto tiempo.

Recuerdo nuestro primer día juntos, los dos solos, que emoción sentí al tocarte, al acariciarte y me enseñaste muchas cosas nuevas.

Todas las mañanas me acompañabas después del café rumbo al trabajo, escuchando música o Cadena 100. Cuantas canciones cantamos a voz en cuello, mientras nos mirábamos felices, mientras nos contábamos algún que otro secretillo.

La primera vez que me preocupé por tu estado fue cuando sin querer provoqué tu primer herida, te pedí perdón muy compungida, es verdad, me dolió más a mí el daño ocasionado.

Al pasar el tiempo, descubrí tu primer amor y ese beso robado en el estacionamiento del Carrefour, del cual no me di cuenta porque era de noche y estaba oscuro, pero quedó registrado por la marca roja que observé después en tu costado. Me sentí celosa, porque había otra en tu vida, alguien que te quería casi tanto como yo y eso no podía ser, así que puse fin a esa relación, y te dí a elegir...te dije o ella o yo...y resignado aceptaste que querías estar a mi lado.

Los viajes que hicimos juntos, a la playa, a Cabo de Gata, al Centro Comercial, a Valencia y cuando de regreso de Málaga nos perdimos y terminamos pasando por los puertos de montaña…¡toda una aventura!. 

Nuestros paseos en verano por la playa en que debía protegerte bien, sino te me insolabas y no había quien te aguantara luego con tanto calor, aunque diré que en ese sentido siempre te mantuve fresquito, a una temperatura agradable e hice siempre lo que estuvo a mi alcance para mantenerte bien cuidado.

Pero…porque siempre hay un pero…un momento de distracción, de fatalidad, de encandilamiento solar y la relación llega a su fin….quisiste volar como las gaviotas detrás del aeropuerto, pero olvidaste que no tenías alas ni tren de aterrizaje…y quedaste muy dañado…una arqueta se nos atravesó y el chasis se te ha doblado….jooolines….y te juro que te he amado…pero hoy te tengo que decir adiós y dejarte en otras manos….lo siento mi primer cochecito español adorado.

Adiós Corsa...te echaré de menos...no lo tomes a mal...y aunque te quiero, ya no puedes ser utilizado y serás reemplazado. En otro momento contaré algunas de nuestras historias juntos...pero hoy los dos estamos muy afectados.


Esta foto la he tomado poco tiempo después de ser adquirido...prefiero recordarte así y no como estás ahora en este momento aciago.