8 sept. 2010

LAS COSAS DEL QUERER (X)



Ya hacía rato que el reloj de la sala le había indicado las 12 de la noche, pero no tenía sueño y eso que se levantaba temprano por la mañana para ir a trabajar.

Sentada en el sofá, miraba la TV, sin mirarla. Si alguien le preguntaba en ese instante de que trataba la película que estaban echando, ella no habría podido contestar.

En su mente, un solo pensamiento, que se movía de un lado al otro, así como las mariposas que no dejaban de revolotear en su estómago cada vez que pensaba en él.

Desde hacía días que no tenía noticias suyas, pero no dejaba de pensar en que ya aparecería, en cualquier momento, en su casa tocando el timbre, en su trabajo con un gran ramo de rosas, por teléfono, o cuando se conectaba por la noche en el MSN.

Intentaba pensar en positivo. Una vocecita interior siempre le decía: “Sigue adelante”, “Todo resultará bien”, “Verás como todo llega a buen puerto”, “Espera un poco más, ten paciencia”.

Pero últimamente esos pensamientos positivos andaban desaparecidos, porque sentía que no podía seguir así a pesar de lo que sentía.

Así que pensaba en llamarle y decirle que no iba a seguir esperando por él, sentía que era mejor desaparecer así como hacía él y no decir nada. En otras ocasiones se animaba y pensaba: “Tú vales mucho, guapa y a él que le den, él se lo pierde”. Pero en cuanto comenzaba a pensar así, el sentimiento que tenía enquistado en sus entrañas decía: “No puedes hacerlo, porque sufrirás más sin saber de él”.

Y se pasaba las horas en un torbellino de pensamientos, de sentimientos, de contradicciones, esperando y deseando ver la luz de la esperanza en la noche sin luna. Esperaba una señal, algo que le permitiera animarse a avanzar sin titubear y llegar hasta él, hasta sus brazos protectores que la estarían esperando…eso era lo que más deseaba.

Pero nada, así noche tras noche, y al final se dormía repitiendo esta frase....”Es que la vida es una de cal y una de arena…que le vamos a hacer”.




PD: la imagen es de http://mdarena.blogspot.com/2009/06/con-el-tiempo_01.html