6 sept. 2010

LAS COSAS DEL QUERER (VIII)



Por diferentes circunstancias de la vida, les había tocado en esos momentos estar separados, así que hablaban todas las noches por teléfono y se contaban lo que habían hecho durante el día.

Se despedían con un te quiero, ya hablamos mañana, besos. Así todas las noches. Hasta que una noche, ella dijo te quiero y él solo dijo hablamos mañana, llámame a la hora que quieras.

Ella supo en ese momento que algo había cambiado entre los dos y se puso a llorar. Después decidió esperar hasta la próxima llamada, quizás eran ideas suyas, pero a la vez se dijo que si estaba en lo cierto, seguiría con su vida.

El tiempo todo lo arregla, a veces no de la forma en que esperamos, pero así es la vida.