5 sept. 2010

LAS COSAS DEL QUERER (VII)



- En qué piensas?,- preguntó ella mirándole a los ojos.

- En nada, - contestó él.

- Cómo en nada?. Que mala costumbre tenéis los hombres de decir que no piensan en nada para esquivar la conversación. Sé que algo te pasa y me resulta insoportable ser preguntona, pero quiero saber porque estás así, casi sin hablarme desde ayer,- dijo ella levantando un poco su tono de voz para que él viera que la cosa iba en serio y quería una respuesta.

- ¿Qué piensas de mi?,- preguntó él quedamente.

- ¿Cómo?. ¿Qué pienso de ti?,- preguntó ella sorprendidísima.

- Si, eso. Dímelo.

- Que eres el hombre de mi vida. El hombre con el que quiero estar. El que me hace feliz.

- Aaahhh, - exclamó él.

- ¿Qué pasa?.¿A qué vienen esas preguntas ahora?,- preguntó ella, sin salir de su asombro.

- Que no quiero que pienses mal de mí, no quiero que pienses que soy un hijo de puta, pero quiero dejar esto aquí, no quiero seguir con esta relación, - dijo él, cabizbajo. Sé que siempre te dije que te quiero, y era verdad, pero hoy no estoy tan seguro y tengo muchas cosas en que pensar y no puedo concentrarme en mi trabajo de tanto pensar en esto, en lo que vivimos juntos, en ti, en mí, en nosotros.

Ella le miró a los ojos, no podía creer lo que estaba escuchando, hacía poco que vivían juntos. Habían tenido alguna que otra discusión sin importancia, por temas de adaptación a la vida en común y siempre habían resuelto sus problemas, así que se mantuvo tranquila y le contestó: “Vale, si eso es lo que tú quieres, está bien”.

Eso a él lo desconcertó del todo y dijo:

- Ahora el que no entiende soy yo. ¿Solo eso me vas a decir?. No lo puedo creer!!!.

- ¿Qué quieres que te diga?. ¿Qué me duele?. Pues sí, me duele, porque te quiero. ¿Quieres que me ponga a llorar como una loca?….Pues no….Quizás a solas lloraré después para desahogarme. Pero cuando uno de los dos no quiere, es inútil insistir. ¿Para qué?. Para nada, si tú vas a seguir pensando igual. Es mejor tú por tu lado y yo por el mío y como amigos, aunque pensándolo bien, sería mejor que no nos viéramos más…creo yo.…¿Qué más quieres que te diga?.

- Madre mia!!!, - exclamó él estupefacto. No me lo puedo creer!!! Te estoy dejando y no sé si me entiendes. Me he quedado mal después de decirte esto y tú como si nada. Yo…yo…no quería decírtelo,…lo siento. Pero quiero tenerte como amiga, quiero seguir en contacto contigo, no quiero perderte.

- Si, te he entendido. No pasa nada. Ya está. Pero creo que era mejor que me lo dijeras ahora que dentro de unos meses, no te parece?. ¿Por qué además ibas a estar toda la vida con cara de culo y sin decirme nada de lo que estabas pensando?. Creo que estas cosas hay que hablarlas cuanto antes. ¿Y en cuanto a seguir en contacto?...ya veremos…no sé.

- Te lo iba a decir en cuanto pudiera, en cuanto tuviera las ideas claras….y quiero seguir sabiendo de ti….es que me siento a gusto contigo….no lo ves.

- Aaaaahhh…visto lo visto me parece que no tienes nada claro. Porque por un lado me dices que quieres dejarlo, pero por otro me dices que te sientes a gusto conmigo…¿en qué quedamos?. Ahora la que dudo soy yo.

- Si, tengo mis ideas claras,- contestó él moviendo la cabeza para afirmarlo. Pero quería pensarlo más….yo que sé….estar preparado para hablar.

- Vale, pero yo me he dado cuenta antes….y ya lo hemos hablado. Se acabó todo entre nosotros…es lo que me ha quedado claro. Le has dado a nuestra relación el punto final, pero quieres continuar como amigos,…pues bien….me lo pensaré.

- Qué tía más práctica!!!, por Dios. Nunca he conocido a nadie como tú. No se te mueve un pelo y yo estoy que me muero de la tristeza, será que soy más sensible que tú…no lo sé….pero…. ¿has entendido lo que te he dicho?.

- Siiiii!!!!, no hace falta que me lo repitas,- dijo ella, con énfasis. Lo he entendido. Y se dio vuelta en la cama para no mirarle más. Me voy a dormir, es tarde y no quiero seguir hablando de esto….Hasta mañana,- le dijo. Mañana veremos que hacemos….en donde dormiremos…etc….si me quedo…si me voy.

- Vale, - contestó él poco satisfecho.

A los dos segundos, él gritó: Jodeeeerrrr….no sé qué hacer!!!. Me desconciertas.

- Oye, ¿qué te pasa ahora?,- preguntó ella girando perpleja. Parece que no me vas a dejar dormir. ¿No habíamos terminado la conversación?. ¿O quieres seguir?.

- Qué te quiero!!!, - dijo él y la abrazó. Y no quiero perderte. No quiero perderte,- repitió. ¿Podrás perdonarme por hacerte sufrir así?. ¿Por decirte lo que te he dicho?. ¿Por mis dudas?.

- Claro que si, tontín. Si sabes que te quiero, - dijo ella posando su mano sobre el pecho de él, para quitarle hierro a la situación. Todo se andará, ya hablaremos con más calma. Tiempo al tiempo. A los dos nos agobia la vida en común, pero hay que seguir intentándolo…no sé…¿Qué te parece?.

- Vale,- contestó él y la besó.

Terminaron haciendo el amor como nunca lo habían hecho.

Esta historia continuará, aunque no se sabe cómo, quizás tenga un final feliz, quizás no, la cuestión es hablar, mantener la comunicación en todo momento para que no se generen malos entendidos.

Las cosas del querer comienzan de una forma y pueden terminar de la forma menos pensada.