4 sept. 2010

LAS COSAS DEL QUERER (V)



Hace un ratito nada más, me llamó una amiga para invitarme a tomar un café y charlar un rato. La noté preocupada, así que le dije que sí, que nos encontraríamos.

Cuando llegué a la cafetería en la que habíamos quedado me la encontré con la cara entre las manos, una actitud hundida, algo llorosa, así que le pregunté qué pasaba.

Me contó que el día anterior, había sido raro. Las cosas con su pareja no marchaban del todo bien, lo notaba preocupado y no sabía bien porque era y desde hacía días.

Cuando a él le pasa algo, me dijo, lo que hace es cerrarse un poco, oculta lo que siente, y no vale la pena preguntar directamente que le ocurre porque te dice, “todo bien,  no te preocupes”.

Así que ella le dijo esa mañana que quería ir a dar un paseo, por las montañas, y almorzar en algún barcito perdido en algún pueblo. Esperaba que el paisaje lo pusiera locuaz y le dijera lo que sentía.

Esto fue lo que ella me contó:

Cuando llegaron a un campo cerca de un arroyo, ella le dijo que quería pasear por allí.

- ¿Qué te pasa?,- le preguntó a bocajarro.

- Nada... solo que estoy un poco agobiado….qué bonito lugar, verdad?.  Nunca habíamos estado aquí, - le contestó él, como eludiendo la respuesta.

- No cambies de tema…hace días que te veo mal, preocupado …y vuelvo a repetirte la pregunta:  ¿Qué te pasa?, porque estoy preocupada.

Él la besó, la rodeó con sus brazos y le dijo, lo que ella nunca habría querido escuchar:

- Creo que tenemos que dejar de vernos.

- ¿Por qué? ¿No estás a gusto conmigo?,- le dijo ella.

- Si, si que lo estoy... es justamente por eso,- le dijo él.

- ¿Qué?, no entiendo nada. Eso es absurdo...replicó ella.

- Es que te veo a ti, de la forma que eres, lo inteligente y guapa que eres, siempre sonriente, como si nada te pasara….y veo que no puedo ofrecerte nada, soy un tipo normalito, si rascas no hallarás nada más…creo que lo mejor será ser amigos solamente.

- ¿Me estás diciendo que quieres dejar de estar conmigo? Es que ya somos amigos, somos más que amigos, somos compañeros, somos amantes, eres el hombre con el que quiero estar. ¿Me estás pidiendo, acaso, que no me implique más?. Es que estoy en esto metida hasta el mismo cuello y más, ¿no lo ves?

- Si, lo veo, ….pero es que no quiero implicarme más... porque no quiero hacerte daño y tampoco quiero que me hagas daño,- le contestó él.

- Entonces vete, no podemos seguir, -dijo ella. Porque yo pongo el corazón en todo lo que hago... no puedes pedirme ahora que no me implique, ya es tarde.

- No quiero decepcionarte, sabes que he tenido otras experiencias y que una vez lo intenté, durante muchos años estuve en pareja y se terminó.... ¿qué es lo que esperas de mi? ¿Qué es lo que quieres?

- Me decepcionas ahora por querer marcharte.... ¿qué quiero?. Te quiero a ti, .... conocerte.... porque lo que veo me gusta, ... porque quiero vivir contigo, compartir momentos buenos y de los otros... y no me importa llorar si eso significa que he vivido, que he amado,...que he sentido…que te he sentido.

- Yo no quiero hacerte daño, no te lo mereces... y yo... yo no sé querer... que ya me ha pasado otras veces. Además no me conoces bien, soy un espíritu libre, me gusta ir de un lado al otro. Contigo me he quedado porque me siento muy a gusto y te quiero, esa es la verdad, pero no quiero hacerte daño y sé que sufrirás cuando llegue el momento de decirte adiós y es mejor que sea ahora y no más adelante.

- O sea.. que esto solo es una previsión... te adelantas a lo que aún no ha ocurrido por miedo a que ocurra?

- Sí, contesto él.

- No lo entiendo, porque tienes un trocito de felicidad delante tuyo y la rechazas. Tienes miedo. Realmente, no lo entiendo

- Es que no quiero enamorarme, no quiero sufrir otra vez,- le dijo él.

Llegadas a este punto, yo tampoco entendía nada, me imaginaba la cara que había puesto mi amiga, de hecho la veía en ese momento, incredulidad, tristeza, amargura, lágrimas, era lo que veía.

Y continúo el relato.

- Pero es que no se trata de si quieres o no, le dijo ella. De lo que se trata es de estar juntos, de compartir cosas juntos…de sentir, de hacer…de un proyecto común…de intentarlo.

- Es que no me entiendes, quiero estar contigo, pero no quiero enamorarme, no sé….es difícil de explicar, no quiero sufrir….y no quiero perderte como amiga, quiero compartir cosas contigo, porque me siento bien contigo...pero no sé si estoy preparado otra vez para estar en pareja.

- Entonces  a ver si lo entiendo...¿qué me estás pidiendo? ¿Me estás pidiendo que te diga que quiero que me dejes porque tú tienes miedo?

- Si, contestó él.

A pesar de su desconcierto, mi amiga me dijo que se le acercó y le susurró al oído... pues no... no quiero que me dejes, no voy a pedirte que me dejes ni tampoco te dejaré... me arriesgaré a que me rompas el corazón….además no se puede empezar algo pensando que no funcionará, porque sino seguro que eso ocurrirá….hay que pensar en positivo….que todo irá bien…sin miedos. Qué me dices ahora?.... ¿quieres que te deje?

- No.... no me dejes...le dijo él mientras la besaba y la abrazaba.

Me emocioné tanto que terminé llorando con mi amiga….

Ahora que lo escribo, me pregunto, ¿por qué pasan estas cosas?,¿ por qué  tenemos tanto miedo a encontrar eso que tanto buscamos siempre? ¿por qué huimos del amor?.....

Y en cuanto a mi amiga y su pareja….lo intentarán….poco a poco….paso a paso….derribando muros de miedo y corazas anti-sufrimiento…..es que hay que intentarlo…sino nunca sabremos si podría funcionar.