18 sept. 2010

EL QUE PIERDE ERES TÚ...(VII)



Marina llegó a su casa a la carrera, se subió en el ascensor haciendo una lista mental de lo que tenía que hacer antes de que Juan Francisco llegara.

Preparar café, poner los Ferrero sobre la mesa, cambiar las sábanas por las dudas…bueno…, están limpias…pero quiero que él sienta el olorcito a limpio de las sábanas cuando se acueste en ellas…qué más??...qué más???. Ducharme, ponerme crema, perfume…ese que me dijo que le gustaba. Esta es una típica encerrona…o en realidad la encerrona me la ha hecho él a mi??…Si será pasmarote el tío. Se desaparece, no llama, pero quiere verme….quién le entiende?....porque ahora se aparece tan campante como si nada, y yo…¿qué le digo??…¿qué le digo??….que si…joeeerrrr….me puede…me puede..y no puedo decirle que no, pensaba mientras recorría la casa observando que estuviera todo en orden.

Cuando Juan Francisco llegó y ella le abrió la puerta, se fundieron en un beso apasionado, interminable. Sus brazos la rodearon completamente y casi no podía respirar. Se apartaron un poco para poder mirarse pero se abrazaron nuevamente y casi sin mediar palabras terminaron acariciándose en el sofá de la sala, olvidándose del café, de los Ferrero y del mundo.

Vamos a la cama le susurró él y ella asintió con la cabeza cogiéndole de la mano y guiándole por el pasillo hasta su cama que les esperaba para vivir toda esa pasión y ese deseo que los desbordaba.

Ella se dejaba llevar por él, sus caricias y sus besos le encantaban y perdía el control entre sus brazos, le encantaba sentirse así, llena de él, sin pensar en nada más que vivir ese momento y que nada hiciera que terminara.

Quiero estar así con él por siempre, pensaba, ¡qué idea más loca!. Te estás adelantando a los acontecimientos bonica, él solo piensa que eres una amiga, se decía Marina mientras se recostaba en la cama y él iba al baño a ducharse.

Cuando él regreso a la cama, se abrazaron y le dijo:

- Sabes una cosa??…me encanta estar contigo Marina…pero no quiero hacerte daño…yo solo vivo el momento. Hoy por hoy no estoy interesado en tener una pareja.

El corazón de Marina se despeñó por un barranco, las frases que no quería escuchar entraban por sus oídos y a velocidad vertiginosa recordaba lo que le había dicho su amiga. ¿Por qué esto ahora?. Íbamos bien y a este tío le entra el miedo tonto. No sabía si a esa altura su cara denotaría algo, pero se compuso y le contestó.

- Espera guaperas, en qué estás pensando???...yo no te he dicho nada….creo que las cosas están claras entre nosotros…somos amigos…verdad???..eso fue lo que me dijiste el otro día. Además si quisiera algo más te lo diría…siempre digo lo que pienso y siento…me siento muy a gusto contigo…creo que hay mucha conexión entre los dos en determinados aspectos pero de ahí a pensar en algo más hay muchos kilómetros…así que no tienes de que preocuparte conmigo.

- Ya, vale…pero es que te veo entusiasmada…y no quiero hacerte daño…esa es la verdad…eres una mujer encantadora y sé que encontrarás a alguien que te haga feliz…pero en este momento no creo ser yo.

- Y tú crees que si yo en este momento quisiera a alguien en mi vida, no lo hubiera buscado???....Se me cruzan muchos en el camino…pero en este momento de mi vida también estoy como tú….no quiero nada.

Vaya, que rollo le he soltado, pensaba Marina…esto no se lo cree ni mi madre…..ni yo…pero que le digo….que me muero por él?….que lo quiero?…y que además es un tontolaba por no darse cuenta de lo que siento y por decirme todo esto…so capulloooo….porque para que te quede claro….el que pierde eres tú…..porque no encontrarás a otra como yo….mis padres me hicieron y rompieron el molde,…¿por qué siempre se me cruzan tíos que no quieren nada?...esto es un karma en mi vida.

 Para cambiar de conversación y resistirse a los impulsos que le dieron de ahorcarle y de decirle que se diera cuenta que ella lo quería y quería estar con él, le dijo:

- Vamos a tomar café…ya está listo, - dijo con su mejor sonrisa.

- Vale preciosa, - contestó él levantándose.

Tomaron café y no hablaron más del tema, no lo hicieron porque ella no se lo permitió y cambiaba de un tema a otro y él no quería que ella se diera cuenta que todo eso era por miedo, que ella le gustaba y mucho, pero que sentía un miedo terrible a enamorarse otra vez y que no funcionara, soy un tipo fuerte pensaba, que sé lo que quiero, y se lo repetía una y otra vez como para convencerse y no quiero en este momento sufrir, noooo, no quiero..y si sigo con ella me enamoraré como un tonto….es mejor así, ella me olvidará…y yo si no la veo más, también….y ya está…que gilipollas soy!!!.

Cuando terminaron el café, reían y bromeaban, pero los dos sabían que quizás ese fuera el último día que estarían juntos.

Continuará….