19 sept. 2010

EL QUE PIERDE ERES TÚ...(FIN)



Pasaron meses sin que Marina y Juan Francisco se vieran, solo se comunicaban por algunos mensajes en la red social y alguna que otra vez en el MSN.

Él aún le decía en cada mensaje que se verían, que ella era encantadora, que quería tomar café otra vez. Pero sabía que no era así, no quería decirle la verdad, no quería entusiasmarse, cosa que podía pasar si la veía, y tampoco quería que ella lo hiciera, así que casi no se conectaba y cuando lo hacía la mayoría de las veces era como desconectado en el MSN para que ella no le viera. Eres un cobarde se decía, si ella aún te gusta, ¿por qué no la llamas?, has pasado por su casa muchas veces y no la has llamado. No te lo crees ni tú lo que haces, le das miles de vueltas a esto…¿por qué no te arriesgas?, pensaba, pero luego se convencía de que era mejor así, de que era mejor dejar las cosas como estaban. Es mejor como amigos y nada más, no quiero que ella sufra por mí, ...no quiero sufrir otra vez.

Un día al salir de su trabajo y cruzar la calle para ir hasta su coche, se le ocurrió tomar un café. Giró en la esquina y entró en su cafetería favorita. Y apenas entrar la vio. Marina estaba sentada en una de las mesas acompañada por un hombre moreno y guapo que la miraba sonriente y le acariciaba la mano. No pudo resistirlo, así que evitando ser visto salió de allí y mientras caminaba pensaba, te lo tienes merecido, por gilipollas, ahora ella está con otro y ya no puedes hacer nada por recuperarla, vaya mujer has perdido, por tonto, solo por eso, por no querer aflojar, por la estúpida teoría que perdería mi libertad, ¡pero dónde vas pensando así!…a ningún lado…no pierdes tu libertad, so tonto…ganas la compañía de una mujer increíble que te entiende y te apoya y que sabes no te cortaría las alas…ahora lo que me queda claro es que el que más ha perdido en esto he sido yo.

FIN