30 ago. 2010

LAS COSAS DEL QUERER (I)



No voy a hablar aquí de la famosa película, sino de los comienzos de una relación de pareja y lo fácil-difícil que puede ser o que lo podemos hacer.

La conversación con una amiga me hizo pensar sobre esto hace unos días cuando charlando con ella me dijo esto:

- Hace unos meses conocí a un hombre de mi edad, te vas a reír cuando te comente como lo conocí.

Yo meneé la cabeza al escucharla con una mezcla de curiosidad y sorpresa…no sé porque, pero sabía que me contestaría.

- Lo hice por internet, - me dijo. Ya sé lo que me vas a decir, que de ahí no puede salir nada bueno.

- No te creas, - le contesté. Tengo otras amigas que han conocido a sus actuales parejas por internet y no les ha ido mal. Todo es cuestión de conocerse, supongo.

- Así es. Te cuento que al principio y cuando la relación era virtual nos entusiasmamos mucho y hablábamos casi todas las noches, largo y tendido. De todo y de nada. Nos quedábamos mirándonos como dos tontos y tirándonos besos por la webcam y él me decía te quiero y yo le contestaba y yo y todo eso dicho con cara de corderito a punto de pasar a degüello. Me gustaba más su forma de ser que físicamente en ese momento. Me atraía muchísimo su inteligencia y su sensibilidad. Quizás pienses que estoy loca y te preguntes como me enamoré de esa forma por internet. Pero si, ocurrió. Y a él le sucedió lo mismo. Era lo que me decía y lo que veía en sus ojos. Ya sabes que no me fio únicamente de las palabras, sino que me fijo más en las acciones.

- Qué lindo!!!. Sabes que me entusiasma que la gente se quiera. Y os conocisteis?. Después de cuánto tiempo de chatear?,- pregunté con curiosidad.

- Después de casi dos meses de chatear al fin pudimos conocernos. Él vive en otra ciudad y no podía venir a conocerme y a mí me pasaba igual. Además prefería que él viniera. Hasta que me dijo un día, la semana que viene voy por tu ciudad. Casi me despatarro de la sorpresa,- dijo mi amiga sonriendo.

- Perfecto. Y qué tal ese primer encuentro?.

- Sensacional. Me encantó su calidez, su ternura, su sensibilidad, sus besos, sus caricias. Pasamos horas hablando y mirándonos. Fue un fin de semana increíble y completo. Y me enamoré perdidamente a pesar de que le decía a mi corazón “No te enamores tan rápido, no te enamores tan rápido”, pero no me hizo caso, ya sabes cómo es esto.

- Me alegro muchísimo. Y cómo sigue la relación?, - le pregunté a mi amiga mientras miraba su cara que se llenaba de alegría al recordar esos momentos.

- Él tenía vacaciones a la semana siguiente, así que le sugerí que si quería podía venir y quedarse conmigo. Quizás fue apresurado, pero quería conocerle más. Pasamos unas vacaciones preciosas. Como yo tenía que trabajar algunos días, él me esperaba con el almuerzo preparado, luego a la tarde íbamos a la playa y dábamos largas caminatas charlando. A la noche salíamos a cenar o a tomar alguna copa.

- Qué idílico todo, no?. Muy bonito. Los comienzos de una relación son siempre de entusiasmo, de alegría, de mirarse y no decir nada, de querer comerlo a besos, de dormir abrazados a pesar del calor. El famoso enamoramiento -dije riendo. Me sigo alegrando por ti. Pero algo me dice que hay algo más, no sé, o me equivoco?.

- Si y no.

- Lo sabía!!!. Qué pasó?.

- Cuando regresó a su casa me dijo que cuando yo tuviera vacaciones fuera a pasarlas con él. Y así lo hice. Pasé dos semanas en su casa. A él le quedaban unos días de vacaciones aún, así que se los cogió en los primeros días de mi estadía en su ciudad, para mostrármela. Fuimos también a la playa. Cocinábamos juntos, mirábamos pelis por la noche. Tenemos casi los mismos gustos en cuanto a películas y series de televisión, así que en ese sentido no teníamos problemas, aunque ya sabes, el mando de la TV lo tienen pegado con super glue a la mano, - dijo mi amiga riendo.

- Y después?.

- Una noche lo notaba algo raro. En realidad hacía dos días que lo notaba distante. Sexto sentido femenino, le dicen. Así que le pregunté si le pasaba algo, si estaba a gusto conmigo. Después de algunos rodeos me dijo que sí, que estaba a gusto, pero que había cosas que le preocupaban.

- Ajááááá,- exclamé. Lo sabía. Era con respecto a Uds. lo que le preocupaba?.

- Pues sí. Me dijo que todo había ido muy rápido y que a pesar de quererme, no estaba seguro de si yo era la mujer con la que quería seguir compartiendo su vida.

- Eehh, como es eso?. Tan rápido piensa en el futuro?

- Pues si, tal parece que se puso a pensar en el futuro. En si seguiríamos juntos y bla, bla, bla…además me mencionó que no sentía lo mismo que otras veces, que sabía que me quería, pero no como la primera vez que se enamoró.

- Qué le dijiste?, - pregunté, sabiendo que mi amiga había capeado la situación.

- Le dije que las cosas se darían con el tiempo. Que no piense en el futuro como un todo y algo a largo plazo, sino solo en el día a día y que cada día hay que trabajar juntos para que la relación funcione. Que las relaciones son siempre únicas y diferentes. A veces vamos buscando en sucesivas relaciones lo bonito que tuvimos antes sin fijarnos que las personas son diferentes y que nosotros cambiamos, así que las relaciones que se establecen también son diferentes, porque aunque el sentimiento es el mismo, no se vive y siente igual en cada etapa de la vida. Además los comienzos siempre “acojonan” y más si has sufrido mucho, si te has dado de bruces más de una vez, hay mucho miedo, pero hay que dejar fluir la situación y no pensar tanto, creo yo. Una cosa es lo que se dice y se “ve” por el chat, aunque te digan que son tal cual en la vida real y otra distinta cuando compartes casa durante un tiempo y aunque sea en vacaciones. El día a día es complicado y más para dos personas que hace un rato viven solas. Pero todo es acostumbrarse a vivir otra vez de a dos, poco a poco.

- Si, complicadísimo. Porque se conocen como realmente son. Pero ahí está lo interesante. Conviviendo se aprecian virtudes pero también defectos. Si te quiere, adorará unas y a los otros aprenderá a soportarlos. Lo mismo te pasará a ti. Supongo que habrá cosas que no te gusten de él?

- Si, algunas cosas hay, pero son soportables. Ya sabes lo tranquila, razonable y práctica que soy, aunque tengo también mi caracter. En determinado momento le dije que cuando él tuviera las cosas claras, si realmente quería estar conmigo me buscara, pero mientras tanto no hablaríamos, para dejarlo pensar y que no se sintiera agobiado. Sabes que me descolocó un poco todo eso, no me esperaba sus dudas, siendo que me repetía siempre que él tenía las cosas claras con respecto a mí, que quería estar conmigo.

- Qué te dijo?,- pregunté. Seguro que eso lo puso entre la espada y la pared.

- Me dijo que no quería perderme, que él quiere tenerme en su vida, así que intentaremos seguir en contacto, cuando se pueda nos veremos, porque estamos cada uno en una ciudad distinta y además complicados por trabajo. Volvemos al teléfono y al chat otra vez. Cuando nos despedimos y regresé a mi casa, me besó y le vi un brillo especial en los ojos, vi lo mismo de siempre, vi que me quiere, y no te rías, porque es verdad.

- Seguro que si, seguro que te quiere. Es solo confusión lo que siente. Las cosas se darán, - le dije para darle ánimo. Tiempo al tiempo. Si te quiere bien y quiere estar contigo, estará contigo. Ya lo verás. Y tú qué quieres?.

- Lo quiero a él,- contestó muy segura.

Me despedí de mi amiga y me quedé pensando en lo complicadas que pueden llegar a ser las relaciones humanas cuando a veces pensamos más con la cabeza que con el corazón.

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PD: la imagen es de http://solotusmiradas.blogspot.com/