30 may. 2010

TENÍA UNA AMIGA

Hoy leí dos blogs que me hicieron pensar mucho. Uno es el de Kelevra, que habla, resumiéndolo un poco, sobre si debemos contar por aquí lo que nos pasa con lujo de detalles y el otro es el blog de Canoso que citaba una frase de Ralph Waldo Emerson sobre la amistad.

Así como decía Kelevra y estoy de acuerdo, creo que por aquí podemos contar poca cosa, porque como sabiamente dice su madre “lo que pasa en casa, en casa se queda”.

Ya saben que mis historias tienen parte de realidad y parte de ficción, son cosas que me pueden pasar a mí o al que me lee o a alguna persona desconocida, pero hoy y a raíz de leer el post de Canoso, me puse a pensar en algo que me pasó hace unos días y que además me llenó de tristeza y lo compartiré aquí, como para desahogarme. Creo que será la primera y única vez que relate algo que me ha pasado.

Hace dos años por determinadas circunstancias de mi vida, conocí a una muchacha, de la que me hice muy amiga, vivimos juntas durante un tiempo, compartiendo piso, alegrías, tristezas, sueños, ilusiones, nos contábamos todo o casi todo, compartíamos desayunos, almuerzos, cenas, seriales de TV, salidas.

Mi vida en esos momentos rondaba en función del trabajo y poco más y ella fue una gran compañía para mí, así como me convertí de la noche a la mañana en casi su hermana mayor y la apoyé en todo que no fue poco, porque su vida en determinados momentos era como vivir en un infierno….y yo no era la culpable de tal situación, …que conste.

Hace unos meses atrás me regaló un escrito que me llenó de alegría además de hacerme otro honor que me acercaba más a su familia, la cual conocía y quería como propia.

Este es el escrito que me regaló:

"A mi amiga y a mí los gitanos de mi barrio nos odian. Llegamos con el coche y se apartan. Nada más y nada menos que en dos ocasiones les hemos fastidiado el comercio porque el coche se nos ha atascado en su propia puertita. Mi amiga histérica dando zambonbazos para todos lados al coche y yo riéndome sin poder parar. Debe ser algo bastante molesto tener a un personaje al lado rie que te rie cuando estas en un aprieto así. Pero qué le vamos a hacer; yo me rio y ella me lleva a los sitios más indescriptibles del universo para después quedarnos colgadas justo en el peor momento como dos patatas insustanciales: Una la de los zambonbazos, la otra la de la risa estúpida.
Según escribo esto aún me río.
Todo esto para deciros que mi amiga es mi amiga. ¿Qué obviedad, no?. Qué simpleza. No tanto. Es una persona excepcional; me ha visto llorar, tirarme de los pelos, descarnarme e incluso resquebrajarme del todo. Fue la primera en llevarme flores al hospital. Y fue también quién en el bater me sostuvo. Me sostuvo también en la flaqueza, en los tiempos más duros en los que todos los gatos han sido pardos y todas los días como noches; oscuros, oscuros. Me abrió la puerta cuando no había salida y me ofreció refugio para mi alma y para mi cuerpo. Y hoy que todo marcha bien; ¡¡hoy me río con ella!!, me parto, me descompongo de la risa y se que aunque le saco de quicio con mis cuestiones inoportunas; ocurrencias, salidas de tono, broncas y sí...risas inadecuadas, su corazón rie y piola al verme feliz. Feliz. Feliz. Y esa generosidad le hace más grande aún si cabe.
Deciros que..en los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por...Llave, por llave -contaba Mario Benedetti. Contaba que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron. Pues ella, Marita y con esto corto y cambio...es mi tierra... mi sangre, mi pana...¡mi llave!."

Me hizo muy feliz este regalo. Me hizo muy feliz su amistad,

Pero hace unos días atrás y por su carácter ansioso e impaciente y por mi pelotudez y falta de puntualidad, se enfadó conmigo. Y dentro de su enfado pronunció unas palabras que yo esperaba no escuchar jamás, me dijo: “ya no quiero verte, no te necesito”.

Pues bien contesté…no me verás más.

Hasta ese momento pensaba que ella era mi amiga porque me quería como tal y no porque me necesitara....error….hace dos semanas que no sé nada de ella y no pienso comunicarme tampoco, ya que no me necesita…quizás mi actitud sea algo intransigente…pero no fui yo la que se enfadó, si bien tengo parte de culpa del enfado y se lo reconocí.

Supongo que algún día se dará cuenta, aunque ayer he descubierto que además de borrarme de su vida, me ha borrado del Messenger…..una perla más para el rosario pensé.

En fin…de todo se aprende en esta vida….porque como dice Ralph W. Emerson: “La única manera de hacer un amigo es serlo”.

Sabe donde estoy para lo que sea y si quiere hablar, la escucharé….y diré como siempre: A lo pasado, pisado.