23 may. 2010

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (IV)


Con el papel de las direcciones en la mano se dirigió a la librería en primera instancia. Allí la recibió Don Miguel, el dueño de la librería, que avisado por la Sra. González la esperaba.

- Hola, - dijo Don Miguel al ver entrar a una muchacha vestida con un traje azul.

- Hola,- contestó Estela mirando las estanterías llenas de libros. Busco a Don Miguel.

- Si, soy yo, - contestó Don Miguel esperando que la muchacha se presentara.

- Soy Estela, me envía la Sra. González, - contestó Estela con un poco de timidez.

- Aaahh si, Estela, la Sra. González me llamó para comentarme que vendrías hoy por aquí. Bienvenida y pasa pequeña que te mostraré la librería y lo que debes hacer,- dijo Don Miguel con rapidez.

- Si, gracias,- dijo Estela.

- Pues bien, el trabajo no es muy arduo. Consiste en atender al público y tener los libros ordenados y limpios en sus secciones, que no haya ninguno fuera de lugar y además pasarles el plumero una vez por día para que siempre tengan ese aspecto limpio de los libros nuevos. Además tendrás ayuda, no estarás sola. Por las mañanas viene mi hijo Javier y abre la librería y yo estoy aquí por las tardes, - dijo Don Miguel. El salario espero que sea de tu agrado y ya lo hablarás mañana con mi hijo si decides aceptar trabajar con nosotros.

- Bien, me parece bien, - dijo Estela entusiasmada.

- Entonces no se hable más chiquilla, te espero mañana a las 8 y media para comenzar, - dijo Don Miguel dándole la mano como para cerrar el trato.

- Aquí estaré, - dijo Estela abriendo la puerta de la librería.

Al salir se cruzó con un hombre de ojos verdes que entraba en la librería. Ella le miró y él le sonrió, lo que hizo que Estela se ruborizara, pero se aferró al papel de las direcciones en la mano y giró en la primera esquina rumbo a la notaría.

El hombre saludó a Don Miguel con mucha efusividad.

- Hola Papá, cómo estás?,- dijo Javier.

- Hola Javier, hoy has llegado más temprano del banco, - dijo Don Miguel dándole un abrazo a su hijo.

- Si, no había mucha gente y el gerente me ha atendido rápidamente. Se avecinan tiempos flacos, según me ha comentado Don Marcial, - dijo Javier quitándose la chaqueta.

- Malos tiempos, entonces, hijo,- dijo Don Miguel, cogiendo su chaqueta y su sombrero. Pues aquí te quedas Javier, hasta la noche. Por cierto, antes que me lo preguntes, la muchacha con la que te has cruzado al entrar se llama Estela y comenzará a trabajar aquí mañana. Vendrá a las 8 y media para hablar contigo antes de que abras en cuanto a salario y esas cosas hijo.

- Vale papá. ¿Estela has dicho que se llama?. Bonito nombre, y muy guapa además- dijo Javier pensativo recordando a la linda muchacha con la que se había cruzado.

- Si, muy guapa, - aseveró Don Miguel mirando la cara sonriente de su hijo.

Continuará….