22 may. 2010

SIMPLEMENTE...OTRA VIDA (III)



Estela se levantó temprano, había dormido con mucha ansiedad, esperaba que la Sra. González tuviera noticias y de las buenas para ella.

Se duchó y vistió con un trajecito azul de hilo muy fresquito, que le quedaba muy bien, los días se ponían calurosos, ya se acercaba el verano y además quería estar bien vestida por si tenía que presentarse en su nuevo trabajo.

Ojalá, ojalá se decía una y otra vez cuando se dirigía hacia la casa de la Sra. González y tocó el timbre.

La Sra. González la recibió con una sonrisa como el día anterior y le dijo que tenía buenas noticias para ella. La cara de Estela se iluminó con una sonrisa.

- Si, guapa, alégrate porque son muy buenas noticias. He conseguido dos trabajos y no uno. No sé si podrás trabajar en ambos lados, si te apetece y si no será muy cansado para ti, - le dijo la Sra. González.

- Esto que me dice es una sorpresa enorme, Sra González. Realmente no me lo esperaba, pero cuénteme, de que se tratan los trabajos, por favor, - dijo Estela con mucha ilusión.

- Uno de ellos es en una librería. Recordé haber visto en tu curriculum que habías trabajado durante un tiempo en una, así que llamé a mi buen amigo Miguel por si necesitaba a alguien para que le ayude en su librería, siempre necesita a alguien porque es una librería muy grande y en determinadas épocas del año sé que contrata personal, que a veces tiene suerte y se quedan trabajando por más tiempo. El otro trabajo es para llevar la secretaría de una notaría, es a tiempo parcial, no pagan mucho y además no sería todos los días, sino cuando hay que pasar largos escritos o tienen mucho trabajo. Pero algo es algo mi amiga, peor es nada y además sé que te urge trabajar, así que para empezar no está mal. Tú eliges, - dijo la Sra. González sonriendo nuevamente al ver la cara de Estela.

- Me  parecen estupendas las dos posibilidades y por ahora me presentaré en las dos. No tengo otra cosa que hacer más que trabajar, - dijo Estela con muchas ganas.

La Sra. González le extendió un papel con las direcciones en donde tenía que presentarse y le dio dos besos deseándole suerte.

Estela le agradeció infinitamente lo que hacía por ella, le dijo que ya le avisaría como le había ido en las entrevistas y con un abrazo se despidió esperanzada.

Continuará…