2 may. 2010

LAS MANOS DE MI MADRE

Tengo un leve recuerdo de tus manos, es un recuerdo de dulzura, de ternura, de caricias, de amor, de secar lágrimas, de curar heridas en rodillas.

Tus manos cuando amasaban torta fritas, cuando hacían rosquitas, hacían química en la cocina, pero también cuando trabajaban en el laboratorio y hacías magia con los reactivos y decías lo que tenía el paciente mirando el tubito entre tus manos, heredé esa pasión de ti, digamos que me la hiciste mamar desde antes de nacer.

Tus manos cogiendo las mías y enseñándome a caminar, cogiendo el libro y enseñándome a leer, tus manos despidiéndome el primer día de colegio, tus manos enseñándome caligrafía y a contar.

Tus manos mostrándome el mundo de los libros, el mundo real y el mundo imaginario.

Las manos de una mujer maravillosa, tranquila, alegre, con una sabiduría especial. Lo que más recuerdo de ti es que me enseñaste la filosofía del volver a intentar, siempre me decías si hoy no te ha salido, pues piensa para mañana como hacerlo mejor y lo vuelves a intentar, no te amargues por nada y siempre con una sonrisa. Me enseñaste a no darme por vencida y a volver a empezar.

Mi madre, la que luchó hasta el final, la que a pesar del dolor siempre reía, la que no demostró lo mal que se sentía porque no quería que sufriéramos con ella, la mujer coqueta, amable y querida por todos.

Y hoy recuerdo tus manos cogiendo las mías el día que dijiste adiós.

En el día de la madre....un beso para todas....un beso para tí Mamá.