10 abr. 2010

TE PARECE QUE SÍ?...(XVIII)



- No entiendo nada, dijo Marisa, no lo entiendo, no sé quien es esta persona que me envía estas notas tan desagradables, ¿puedes decirme quién es? ¿tú la conoces?
- Es una amiga, alguien con quien he hablado algunas veces y he tomado café en una ocasión, contestó Juan sorprendido al leer la nota.
- Entonces menos entiendo?¿Por qué me deja esas notas tan desagradables, acusándome de algo que no hago, de algo que no soy?.
- No lo sé, si lo supiera te lo diría.
- Creo que ella quiere algo más contigo, no lo sé, me parece a mi?, porque sino no entiendo tanta nota.
- No sé qué es lo que quiere ella, si sé lo que quiero yo, bueno…en realidad, sé lo que no quiero.
- Y se puede saber lo que no quieres? preguntó Marisa extrañada
- Si, lo que no quiero en este momento es una relación. Estoy muy bien como estoy, no quiero que nadie me vea como pareja, como amigo sí.
- Aaaaahhh, dijo Marisa, sin entender ahora lo que le decía Juan. Vale, muy bien…si, claro, por supuesto, decía entrecortada. Eso es lo que yo quiero también, mintió y se le hizo un nudo en el corazón.
- Quiero vivir el día a día, sin ataduras. Tengo aficiones, tengo amigos con los que salgo a veces, tengo amigas con las que salgo también, con alguna pasa algo más, pero eso no quiere decir nada. No quiero compromisos en este momento. Mis únicos compromisos ahora son mis hijos, entiendes?.
- Si, claro que te entiendo, siguió mintiendo Marisa y el corazón se le aceleraba. A la que no entiendo es a la mujer de las notas, supuse que habrías tenido algo o le habías prometido algo, quizás ella se haya hecho ilusiones contigo, no sé…
- Es mejor que no le contestes y supongo que se calmará. Quizás le di demasiada importancia a conversar con ella. Esto es un malentendido…no sé…
- Vale, eso haré. Espero que estas notas no se repitan y por mi parte no te enviaré ninguna más, aunque pensándolo bien, las mías son muy neutras, no denotan que tenemos una amistad entre comillas, pienso?
- Nunca digas nada, por qué ya sabes cómo es la gente?
- Si, la gente es muy cotilla, es verdad?

Siguieron hablando de otros temas mientras desayunaban, era sábado por la mañana y Marisa había pensado en ir a la costa un rato y Juan había quedado de recoger a su hija para llevarla al cine por la tarde. Así que se despidieron con un ya nos veremos y un beso apasionado.

Cuando Juan se marchó, Marisa quedó pensativa, no sabía si seguir con esa historia o no, tiempo al tiempo, se decía, ¿aunque no sé si es lo mejor? Me estoy ilusionando con él y por lo visto Juan no quiere nada en este momento ¿Y qué es lo que quiero yo?. ¿Qué hago?.

Continuará…