17 abr. 2010

MENTÍME QUE ME GUSTA!!!...(VI)


“El que se va sin que lo echen, regresa sin que lo llamen”, buena frase pensó Noelia mientras leía el mensaje que Pedro le había enviado por sms.

Así que no la había borrado de su vida, como ella creía, por lo menos había conservado su número de móvil, vaya sorpresa, después de tanto tiempo, él le decía que quería hablar. Para qué sería? se preguntaba. Estaba tentada a contestarle, pero le haría esperar si podía, no era cosa de responder inmediatamente el mensaje. Y a su vez podía pensar que hacer y qué decir, sopesar todas las posibilidades.

Cuanto tiempo había transcurrido desde aquella noche en que él le dijo la misma frase que ahora aparecía en el sms, seis meses quizás, pero en ese momento ella sabía que todo se terminaría entre los dos, y así fue, en aquel bar entre montaditos y cerveza, él le dijo que debía pensar que hacer, como seguir, que no quería fracasar, no estaba seguro de nada, que quería estar solo unos días sin interferencias de ninguna clase, eso quería decir que no lo podía llamar hasta que él se comunicara. Noelia se levantó, su primer impulso fue dejarlo ahí sentado con sus dudas y sus indecisiones, pero luego recordó que había dejado su bolso en el coche de él, así que no se podía ir. Se sentó pero no tenía ganas de escucharle, él hablaba y hablaba pero ella no le escuchaba, lo único que quería era irse de allí y estar sola, para poder desahogarse, para poder gritar, llorar, patalear, pero a solas, no le gustaba que nadie la viera cuando lloraba. Al fin Pedro la llevó a su casa y se despidieron con un beso de cortesía, porque la situación era tirante.

Noelia tenía la esperanza de que él llamara pronto y le dijera “quiero seguir contigo”. Esperó dos, tres días y ninguna señal, tranquila pensaba, se lo está pensando, a no desesperar, lo que hemos vivido juntos es tan fuerte y tan bonito que él me llamara. Pero no lo hizo, a los cuatro días recibió un simple mail diciendo lo siento, lo nuestro fue bonito pero tengo dudas, hay otra persona que llena en este momento mi pensamiento y no sé si mi corazón y quiero intentarlo con ella.

Se derrumbó, no lo esperaba, se preguntaba que había pasado, eran preguntas que no iban a obtener respuesta porque había decidido no hablar más con él. Si él prefería a otra antes que a ella, no valía la pena insistir, era mejor olvidar.

Una noche un sueño la despertó, había soñado con él y una voz que le decía: “dentro de unos meses él regresará a ti”. Sobresaltada, se dijo, solo es un sueño, porque ya no le esperaba, él era una etapa superada en su vida, ni siquiera le recordaba.

Y ahora él, como tantas veces, estaba allí parado junto a su coche esperándola. Cuando Noelia salió de su casa, Pedro la miró sorprendido, ella estaba más guapa que seis meses atrás.

Esa noche, él no hizo otra cosa más que mirar cómo se movía, como hablaba y como bailaba, realmente la notaba cambiada, más bella, más mujer.

Cuando la dejó nuevamente en su casa, no sabía qué hacer, otra vez, las dudas, las malditas dudas lo asaltaban y lo hacían flaquear, así que le dijo: “te llamaré, nos veremos”.

Ella sabía que era la última vez que lo vería…y así fue.